17 junio, 2026

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corrupcionChalma y su iglesiaPor Polo Esquivel.

·         El burro hablando de orejas; la Iglesia y su crítica a la izquierda mexicana?

·         Ocultan tras la sotana, misterios, corrupción, pederastia y carteras millonarias

Nuevamente la Iglesia católica sale del púlpito. Critica a los partidos políticos y los acusa de haber fracasado “porque no han buscado en el ejercicio de gobierno el bien de la sociedad, sino beneficios personales y de grupo a través de una insultante corrupción.”. Pero acaso la Iglesia no ha fracasado? Seguramente los ministros eclesiásticos no tienen problemas como la pederastia?.

Acaso no hay sacerdotes delincuentes?  Sacerdotes violadores?  Bajo el ocultamiento de una sotana no han cometido actos de corrupción? O por ejercer la vocación sacerdotal no cometen pecados? A poco no hay obispos con cuantiosas fortunas?. Un caso concreto, el obispo emérito de Ecatepec, Onésimo Cepeda por decir nombres. Hay otros que, es obvio, ocultan su status quo. Eso es predicar con el ejemplo?

Estos comentarios vienen al caso por el editorial de este domingo donde la Semanario desde la Fe donde habla en su editorial de “ la preocupante situación por la que atraviesa el país se debe a una profunda crisis provocada por la desigualdad social, la corrupción, la muy deficiente educación y la ausencia los valores. La situación económica nos hace ser una sociedad disfuncional, ya que mientras que un pequeño porcentaje de la población puede darse una vida de primer mundo, más del 50 por ciento de los mexicanos vive en los límites de la pobreza, con recursos de supervivencia, y una buena parte en la miseria extrema”.

“ Si tomamos en cuenta que los partidos políticos tienen como única finalidad proponer programas para solucionar los problemas sociales y postular candidatos para acceder al ejercicio de gobierno y lograr los cambios necesarios, debemos decir que en México han fracasado todos los partidos políticos, porque no han buscado en el ejercicio de gobierno el bien de la sociedad, sino beneficios personales y de grupo a través de una insultante corrupción”.

 No es gratuito el desprestigio que han alcanzado en la opinión pública porque una buena parte de la clase política ha traicionado a la ciudadanía, haciendo de sus campañas pura demagogia, y de sus responsabilidades de gobierno una mera frivolidad, cuidando más de su imagen que del bienestar social.

“En este escenario han quedado al descubierto los partidos de la falsa izquierda mexicana, que deberían ser los primeros en estar comprometidos con las clases más desfavorecidas y que, sin embargo, son los que más daño le han hecho al país….”

Baste recordar la administración capitalina pasada, la más corrupta que haya sufrido la capital, y que en lugar de desarrollar políticas públicas para una superación económica y cultural de los más pobres –en coherencia con sus postulados ideológicos–, se dedicó a promover leyes inmorales contra la vida y la familia, presumiendo con ello de ser gobernantes modernos y de vanguardia.

“Son los gobiernos estatales de esta falsa izquierda los que han entregado los peores resultados, ahí tenemos sus víctimas: Michoacán, Zacatecas, y ahora Guerrero y Morelos, territorios donde la izquierda corrupta, haciendo a un lado sus compromisos sociales, se ha distinguido por la total ineficiencia y, lo más grave, por sus alianzas con grupos criminales, sea por impotencia o por conveniencia.

Dice el Editorial que todos los partidos políticos necesitan sacudirse sus ambiciones voraces e inmorales, realizar una revisión a fondo de sus idearios y de sus prácticas de gobierno; todos los partidos necesitan un protocolo de confianza para elegir candidatos honestos y convencidos de su vocación como servidores públicos. Hace falta una verdadera campaña al interior de los partidos para recuperar los principios éticos y los compromisos morales. Hace falta dignificar a la política, que hoy por hoy, parece no tener remedio ni redención. Bueno y a la Iglesia que le hace falta? También deben de dignificar la fe católica, pero también deben de hacerse una auscultación espiritual para no designar a sacerdotes violadores, acosadores, pederastas y ávidos de enriquecerse con las limosnas y los donativos de personas altruistas. En fin, el burro hablando de orejas. Hasta mañana y ojo cuídese de los políticos y ahora de los padrecitos que predican con la piel de oveja, pero son unos auténticos lobos. O no? Comentarios a esquiveljesus@gmail.com.

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