9 abril, 2026

Reporteros en Movimiento

Información sin censura

Por. Mtro. Salvador López Santiago.

25/11/25.

Para dejarlo claro desde el principio, la violencia en contra de mujeres y niñas no es normal y bajo ninguna circunstancia se debe tolerar. En este urgente desafío exige del esfuerzo de todas y todos, porque además de ser conductas que vulneran el orden jurídico nacional e internacional, inhiben el desarrollo de las democracias y simplemente son inaceptables, injustificables e inconcebibles.

Tres reflexiones breves. Primera, si bien es cierto que el 25 de noviembre no puede pasar desapercibido, también lo es que todos los días debemos hacer algo para promover, respetar y proteger la esfera jurídica de mujeres y niñas. Segunda, el movimiento lo abanderan las mujeres, sin cuestionamientos, pero la lucha es de hombres y mujeres. Tercera, mientras una sola niña, adolescente o mujer sea molestada, maltratada, acosada, violentada, victimizada o invisibilizada, la democracia mexicana nunca podrá consolidarse.

Con este enfoque, me parece muy positivo que en las últimas semanas, días y horas, tanto en medios tradicionales como en medios digitales, podemos encontrar diversas publicaciones con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Esto por puesto que es valioso y no puede ser minimizado, por el contrario, debería ser el punto de partida para comenzar a caminar hacia un escenario donde se sigan derribando murallas, porque el empoderamiento femenino se manifiesta y refleja en orden, paz, tranquilidad y transformación con visión.

Sin embargo, el panorama que persiste es complejo e incierto en algunos casos. A nivel mundial durante 2023, cada 10 minutos una mujer fue asesinada en manos de alguien cercano. Por otro lado, tres mil 800 mujeres fueron víctimas de feminicidio en 27 países, territorios de América Latina y el Caribe. Esto representa 11 mujeres asesinadas al día.

Desafortunadamente, en México y particularmente, en mi querido municipio, La Paz, Estado de México no somos ajenos a esta terrible realidad porque seguimos viendo casos de violencia en contra de niñas, adolescentes y mujeres; y eso se agrava porque es un terrible fenómeno multifactorial que seguramente se reproduce en prácticamente todo el territorio nacional.

Insisto, hay cosas muy positivas y avances muy significativos. Por mencionar un caso muy evidente, en 2024 se rompió el techo de cristal y cada vez más, se afianza la paridad con una perspectiva de género más sólida y no solo por acciones afirmativas. Pero no se limita a la cosa pública y cada vez resulta más común ver mujeres en puestos de decisión, en mi propia hoja de vida, el sendero por el cual he caminado fue forjado por una mujer y hasta su último latido, siempre seguí su ejemplo de valentía, honestidad e integridad (y lo haré hasta que vuelva a caminar a su lado en la eternidad).

Quizá, la gran tarea del 25 de noviembre, es concentrar e impulsar esfuerzos desde nuestras propias trincheras para transitar hacia una sociedad libre prejuicios, discriminación y exclusión. El anhelo colectivo es que ni una sola niña, ni una sola adolescente, ni una mujer, tenga que sufrir conductas misóginas, machistas o agresivas. Para ello, es necesario que dejen de ser vistas como cifras, estadísticas y números que se pierden en el tiempo y en las carpetas de investigación.


*Orgullosamente mexiquense.
Licenciado en Derecho, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Maestro en Ciencia Política, Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).
Maestro en Derecho Electoral, Escuela Judicial Electoral (EJE) del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

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