
Por. Raymundo Medellín.
27 de mayo de 2026.
Conocí al licenciado Javier Coello Trejo, luego de que salió de la entonces Procuraduría General de la República, en tiempos en que gobernaba José López Portillo, donde se desempeñó como fiscal, precisamente cuando se ganó el nombre de “Fiscal de Hierro”, por haber mandado a la cárcel a importantes políticos y empresarios de su tiempo; luego fue secretario General de Gobierno en el estado de Chiapas, siendo gobernador del estado Absalón Castellanos Domínguez, ahí precisamente fue donde lo conocí.
Resulta que como reportero de la revista Impacto, fui enviado a cubrir la información que se generaba en la zona de la Frailesca; en el estado de Chiapas dos grupos políticos estaban en conflicto, incluso ya habían incendiado la casa de un presidente municipal, luego de entrevistar a los grupos que se encontraban en disputa, me dirigí acompañado de mi fotógrafo a Miraflores, donde pretendí entrevistar al gobernador Absalón Castellanos Domínguez, en relación a los hechos sucedidos en la Frailesca, un funcionario del gobierno del estado me dijo que el gobernador no se encontraba, que nos podría atender el secretario General de Gobierno, el licenciado Javier Coello Trejo; lo entrevisté, me dio su versión de los acontecimientos en la Frailesca y cuando mi fotógrafo pretendió tomarle una fotografía, el licenciado Coello Trejo no aceptó, dijo que fotografías no; fue entonces cuando le dije que me regalara una fotografía con él, con la promesa de que esa foto no se publicaría. Aceptó.
La fotografía no se hizo pública, para ilustrar la entrevista utilizamos una de archivo.
En lo personal el licenciado Javier Coello me pareció un funcionario que conocía perfectamente su profesión de abogado, como funcionarios denotaba una firmeza en cada una de sus declaraciones, sería imposible que en su carrera en la administración pública no tuviera luces y sombras, reconocimiento a su labor y críticas y acusaciones en su contra, fue un funcionario muy controvertido; contaba con experiencia probada dentro de la procuración de justicia, fundó su despacho “Coello Trejo y Abogados” en el año de 1984.
En su labor dentro de la Función Pública, no sólo trabajó con José López Portillo, sino que también lo hizo muy de cerca con el expresidente Miguel de la Madrid y con Carlos Salinas de Gortari; en su trabajo en la procuración de justicia logró encarcelar a poco más de mil 200 funcionarios, exfuncionarios y empresarios.
El despacho de Javier Coello Trejo ha participado en casos de gran relevancia, entre los que destacan la defensa de Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos y en las denuncias que se presentaron en contra del ex subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, Hugo López-Gatell por su gestión sobre la pandemia de Covid-19.
Hasta octubre de este año, Javier Coello Trejo aseguró que se habían presentado en contra de Hugo López-Gatell, ex subsecretario de Salud, al menos ocho denuncias por el mal manejo que dio a la pandemia de Covid-19.
Como parte de estas denuncias, Coello Trejo ofreció brindar asistencia jurídica, a familiares de personas que perdieron la vida como consecuencia de la pandemia.
Podríamos relatar la importante trayectoria de don Javier, pero el espacio es corto, ahora que el senador Manuel Velasco anunció su fallecimiento, me vino a la memoria aquel reportaje que hice en la Frailesca; una región del estado de Chiapas ubicada entre la Sierra Madre y la Depresión Central, reconocida como “el granero de Chiapas” por su alta producción agrícola. Su cabecera regional es Villaflores y está integrada por siete municipios.
En Javier Coello Trejo ha muerto un gran hombre, un gran mexicano, un gran patriota y claro, un gran amigo.

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