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26 noviembre, 2022

Reporteros en Movimiento

Información sin Censura

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Por Jesús Delgado Guerrero

Uno de los motivos por las cuales el “Ogro Salvaje” y sus trompeteadores  invierten tiempo en diseñar futuros imaginarios (resplandecientes y rebosantes de felicidad) es, perogrullada, simplemente porque no existen pues referirse a “paraísos” reales, palpables, requiere talento.

Por esa misma razón hoy se difunde tal cantidad de argumentos para intentar justificar lo injustificable, como alegremente se haría en responsabilizar el descubrimiento de amenazantes meteoritos como causa del saqueo organizado.

“La gallina de los huevos de oro se acabó”, se dice ahora respecto del origen del alza de precio en combustibles y el consecuente encabritamiento social, en un nuevo episodio de la prolongada catástrofe donde la ceguera mecánica es más “líquida» que el miedo y la desmemoria,  diría el pensador Zygmunt Bauman, recientemente fallecido.

Porque frente al ancestral saqueo, en efecto el plumífero parece que ya agachó el pico, pero ¿cómo explicar que una vez aprobada la Reforma Energética brotaron como “hongos” interesados en la licitación de 237 campos petroleros (169 en áreas terrestres, 39 en aguas someras y 4 en profundas) y en la de 72 áreas de hidrocarburos (recursos prospectivos, es decir, que ahí están), según el “Plan Quinquenal de licitaciones para la Explotación y Extracción de Hidrocarburos 2015-2019”, difundido por la Secretaría de Energía?

Todavía no terminaban de bajar el dedo diputados y senadores y ya había 15 “despistados” (firmas petroleras, más Pemex) en pos de la presunta difunta para, dice el Plan Quinquenal, “permitir a México contar con un abasto confiable y seguro de energéticos a mejores precios, fortalecer y transparentar la administración de los ingresos petroleros e impulsar el ahorro de largo plazo en beneficio de las generaciones futuras”. 

Esto, faltando todavía por saber qué sucederá con el “Hoyo de Dona” en el Golfo de México, gran reserva compartida con Estados Unidos y Cuba que, es justo recordar, rescató para el país, con mapa y compás en mano, el extinto político panista José Angel Conchello Dávila.

“Aquí hay felino confinado”, decía el fallecido “Charro Negro” (Germán Dehesa) en caso de timos flagrantes, y que en este sugiere que “hay zorros encerrados” que, hasta en cintas infantiles se sabe (Zootopia, con Nick Wilde, o más en las fábulas esópicas), son encantadores pero no escapan a su naturaleza estafadora.

La gallina, pues, tiene otros dueños y con ese “animal” sucede ya lo que pasó con Telmex, bancos, etc.,: su privatización iba a ser en “beneficio de las generaciones futuras”… y lo primero que se hizo fue “mejorar precios” (tarifas internacionales con sueldos mexicanos, eliminando el deleznable subsidio para dar paso al “filantrocapitalismo” redentor, evasor de impuestos vía dádivas de fundaciones con responsabilidad social).

 

 

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