· Qué hacer cuando un familiar está desaparecido desde hace cuatro años?
· A quién acudir para pedir ayuda sin recibir amenazas por quien lo levantó?
Que lamentable que miles de familias hayan sufrido el secuestro, el levantón o desaparición forzada de algún familiar, un amigo, un vecino o cualquier otra persona que uno haya conocido y que de pronto desaparezca. Ha de ser horrible que te digan se perdió tu hermano y no lo hemos encontrado?. Es más uno trata de buscarlo y de inmediato brotan las amenazas. Si quieres informes, atente a las consecuencias podrían ser más familiares tuyos los que desaparezcan? Uno tendría el valor para buscar a una persona que de pronto se ausentó?.
Eso es lo que pasa en México, en la mayor parte de las entidades del país, hubo personas que desaparecieron de repente. Nadie supo cómo, cuándo y por qué, pero no encuentran a su familiar. Yo conozco un caso muy específico que ocurrió en la ciudad de Xalapa, éste 1 de mayo cumplió 4 años que fue levantada una persona de nombre Ángel y es fecha de que sus familiares no han logrado ubicarlo, en principio, porque fueron amenazados, lo segundo no supieron quien se lo llevó, mucho menos los motivos. Esta situación aún es más grave porque sus familiares siguen viviendo en la incertidumbre de que si vive o no Ángel?. A quien acudir? Tienen miedo de preguntar por el peligro que representa.
Esto viene al caso por el informe que la semana pasado dio a conocer la Procuraduría General de la República a través de su Coordinación General de Servicios Periciales, donde señala que de 2006 al 2013, no se ha logrado la identificación del 89 por ciento de los mil 273 cadáveres localizados en fosas clandestinas ubicadas en la mayor parte de los estados del país. Porqué? Hay algunos familiares que viven en la zozobra y el temor de que si preguntan por tal o cual persona podrían sufrir alguna represalias o incluso también perder la vida?. Uno nunca sabe? Qué tal si la institución revela que esta persona fue ejecutada por narco?. Uno que podría decir?
De acuerdo a este informe, la dependencia federal ha podido identificar a 142 personas, mientras que mil 131 permanecen en calidad de desconocidas. En el mismo periodo, la dependencia tiene registro de 34 averiguaciones previas relacionadas con fosas clandestinas y únicamente se identificó a 11 personas, relacionadas con dichos expedientes. Eso si es grave. Cuántas familias desconocen esta situación. Seguramente miles, pero que hacer?. A quien acudir? Y que garantían ofrecen para que al identificar el cuerpo de un familiar no lo involucren también?.
Quizá, también hay que decirlo, también los trabajos de identificación de una persona podría recaer en una falta de humanismo por parte de la autoridad. Tener voluntad política y compromiso y ver el problema con rostro humano, es decir tener esa sensibilidad para atender estos asuntos de índole prioritario para subsanar esta pérdida tan grave que han tenido muchas familias y que se les ha tratado con mucho desprecio”.
Según Jaimee Berumen Campos, jefe de la Unidad de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la UNAM, manifestó que este problema subsiste debido a que en México no se cuenta con bases de datos en distintas entidades del país para confrontar pruebas de ADN, lo que dificulta hallar la filiación de restos humanos. Aseveró que México no ha profundizado en la identificación de las características genómicas de cada región del territorio nacional.
El senador priista Omar Fayad afirmó que “es un tema triste, preocupante, porque cientos o quizá miles de víctimas quedaron enterradas en fosas clandestinas y sus familiares siguen buscándolas sin encontrar respuesta”.
En el país hay 34 averiguaciones previas vinculadas con entierros clandestinos; mil 131 cadáveres reportados de 2006 a 2013 siguen como desconocidos. San Fernando, Tamaulipas, fue la punta del iceberg. En abril del 2010 y 2011 fueron exhumados más de 190 cuerpos de una fosa clandestina, se trataba de migrantes secuestrados por integrantes del crimen organizado. De 2006 a 2013 la Procuraduría General de la República (PGR), a través de su Coordinación General de Servicios Periciales, colaboró en la identificación de mil 273 cadáveres localizados en fosas clandestinas en todo el país; sin embargo, sólo logró resultados positivos en 142, por lo que mil 131 restos humanos (89%) siguen en calidad de desconocidos.
Lo anterior se deriva de una respuesta a una solicitud de acceso a la información, hecha por Grupo Imagen Multimedia. En otra consulta, a través del mismo medio, la PGR asegura que en el mismo periodo sólo tiene registro de 34 averiguaciones previas relacionadas con fosas clandestinas y sólo se identificó a 11 personas. A pesar de que durante la pasada administración y lo que va de la actual han aparecido más fosas y ha aumentado el número de víctimas.
“Es un tema triste, preocupante, porque cientos o quizá miles de víctimas quedaron enterradas en fosas clandestinas a lo largo y ancho del territorio nacional muchas ya descubiertas, imagínate cuántas estaremos por descubrir, cuántos desaparecidos hay del crimen organizado de este país, que la gente, sus familiares siguen buscándolos y no han encontrado una respuesta”, señaló en entrevista el senador Omar Fayad, presidente de la Comisión de Seguridad del Senado de la República.
La identificación de personas a través de pruebas de ADN inició en la década de los 80, en Inglaterra, y pronto se extendió a todo el mundo. En México, el doctor Jaime Berumen Campos, jefe de la Unidad de Medicina Genómica de la Facultad de Medicina de la UNAM, es pionero en este tipo de pruebas. “Lo primero que uno hace cuando va a identificar un cadáver es sacar el DNA con una muestra biológica, que puede ser de sangre, de músculo, de hueso, de cabello, cualquier parte del organismo que tenga células.
“Una vez que le dan a uno la muestra se extrae el DNA, que es inmenso el genoma humano, se aíslan pequeñas regiones con una metodología cuyas siglas en inglés son PCR, que sería en español Reacción en Cadena de la Polimerasa”, Posteriormente se buscan 15 regiones o coincidencias, ya sea que se encuentren en una base de datos o directamente con los familiares, principalmente padres o hijos de la víctima.
El problema es que en México no se cuenta con bases de datos amplias para hacer los cotejos, lo que dificulta la identificación de restos humanos. El uso de la tecnología genómica —que ha venido desarrollándose desde hace ocho años— podría ayudar a identificar a más cadáveres, pero en México no existen suficientes estudios sobre genética de población, lo que podría ayudar a resolver el problema.
“Ahora en la escena del crimen, tú tienes una mancha de sangre y no tienes sospechosos, qué tal si ahora analizas tres millones de marcadores y dices: ‘este patrón genético corresponde a un individuo’, te hace un retrato hablado a partir del material genético. Se trata de un individuo que probablemente pueda ser de 1.75 metros, moreno, pelo chino, cejas así y asa. Entonces haces un retrato hablado a partir del análisis genético”, detalló Berumen.
Sin embargo, hasta el momento esto no es posible debido a que en nuestro país no se ha profundizado en la identificación de las características genómicas de cada región del país.
“Sin embargo, en México ha proliferado el descubrimiento de fosas clandestinas y, aunque se cuenta con laboratorios y personal calificado para identificar a las víctimas en los ámbitos estatal y federal, faltan estudios para reducir los márgenes de búsqueda para la identificación de cadáveres. Mientras México no se actualice en esta materia habrá cientos y quizá miles de personas que se vayan a la fosa común ante la falta e interés por identificarlo. O no. Que malo que todavía haya familias que viven con la esperanza de ver con vida a su familiar o lo más dramático que sepan que ya falleció, pero que no encuentran el cuerpo@gmail.com


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