Por Jose Antonio Varela Vidal
CIUDAD DEL VATICANO, 31 de marzo de 2013 (Zenit.org) – Desde las 10.15 horas de hoy, Domingo de Pascua, la Resurrección del Señor, el santo padre Francisco presidió la solemne celebración de la Misa del día en el atrio de la Plaza de San Pedro. El acto fue acompañado por los cardenales presentes en Roma, obispos, presbíteros, diáconos y religiosos y religiosas de cientos de congregaciones y órdenes.
En la celebración, que comienza con el ritual de “Resurrexit” y la apertura del icono del Resucitado, también participaron cerca de 300.000 fieles romanos y peregrinos de todo el mundo, que llenaron la Plaza y las primeras cuadras de la Via della Conciliazione.
El papa, como es costumbre, no pronunció una homilía ya que durante la bendición “Urbi et Orbi” dirige un mensaje en varias lenguas al mundo entero.
Durante la Misa del día, se tuvo el rito de la aspersión del agua bendita, como signo de la renovacion bautismal propia de esta celebración. Hoy las lecturas fueron leídas en español, italiano y en inglés. En el caso del evangelio, fue cantado por un diácono en latín.
La Oración de los fieles reunió a representantes de diversas lenguas y culturas, quienes elevaron plegarias a Dios por el papa, la Iglesia y la humanidad entera, en idiomas chino, hindi, alemán y en francés.
Como es habitual en Francisco, él no distribuye la comunión a los fieles que antes eran escogidos para tal privilegio. Terminada de consumir la eucaristía, vuelve a la sede con el fin de meditar y prepararse para el rito de despedida.
Al final, se tuvo la ocasión de venerar a la Madre de Dios, entonando nuevamente el Regina Coeli, que sustituirá al Angelus domine en todo el tiempo pascual.
Terminada la misa, el papa saludó uno por uno a los cardenales que lo acompañaron durante la celebración, para luego abordar el vehículo pontificio descubierto. Desde allí, y en un largo recorrido, sonrió, saludó y bendijo a los fieles que entre banderas, letreros con lemas de afecto y gritos emocionados, lo esperaban para verlo y sentirse una vez más, cerca al pastor universal.
Llamó la atención cuando recibió de un grupo de fieles argentinos –e hinchas de fútbol–, una camiseta del Atlético San Lorenzo de Almagro, que según se sabe, para el papa es el “equipo de sus amores”.
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Abrirse a la novedad que trae Jesús
Invitación del papa durante la homilía de la Vigilia Pascual
Por Jose Antonio Varela Vidal
CIUDAD DEL VATICANO, 31 de marzo de 2013 (Zenit.org) – Anoche, en la vigilia más importante de los cristianos, el papa Francisco celebró la Resurrección de Jesús en la Basílica de San Pedro en el Vaticano, a la que acudieron fieles y peregrinos de todo el mundo.
Fue también ocasión para que administrara los sacramentos de iniciación a cuatro adultos, provenientes de Albania, Estados Unidos, Italia y Grecia.
Durante su homilìa, el santo padre recordó que a pesar de la tristeza y la pena que permanecía en sus primeros discípulos, entre ellas las mujeres que fueron primero al sepulcro, en todos ellos “permanecía el amor”. A pesar del tiempo nuevo que ya se percibía, ellos, al igual que hoy, no se pararon ante la tumba de un difunto, sino que comprendieron que debían dejarse sorprender por las sorpresas de Dios, porque “Él nos sorprende siempre”.
El cristiano, continuò el papa, no debe cerrarse a las novedades que Dios trae a sus vidas, tampoco debe resignarse, porque “no hay situaciones que Dios no pueda cambiar, no hay pecado que no pueda perdonar si nos abrimos a él”.
Así como en las primeras mujeres de la escena de la resurrección, ya nada será como antes en la vida del cristiano, porque “Jesús no ha muerto, ha resucitado, es el Viviente (..) Jesús ya no es del pasado, sino que vive en el presente y está proyectado hacia el futuro, es el «hoy» eterno de Dios”.
Esto es, enfatizó, “La novedad de Dios (..) la victoria sobre el pecado, sobre el mal, sobre la muerte, sobre todo lo que oprime la vida, y le da un rostro menos humano”.
Ante las dificultades que se encuentran en la vida diaria, el papa hizo una invitación kerygmática, en clave de nueva evangelización: “Acepta entonces que Jesús Resucitado entre en tu vida, acógelo como amigo, con confianza: ¡Él es la vida!”
Al finalizar, volvió a la escena del sepulcro vacío, donde las mujeres “se encuentran con la novedad de Dios: Jesús ha resucitado, es el Viviente”. Y allí mismo, se conmueven ante aquellos hombres de vestidos resplandecientes que les dicen: “Recuerden cómo les habló estando todavía en Galilea… Y recordaron sus palabras» (Lc 24,6.8)”.
De este modo, Francisco invocó a todos los cristianos a “hacer memoria” de lo que Dios ha hecho por cada uno, porque esto “abre el corazón de par en par a la esperanza para el futuro. Aprendamos a hacer memoria de lo que Dios ha hecho en nuestras vidas”.
Para leer la homilía del papa: http://www.zenit.org/es/articles/no-perder-la-confianza-en-dios

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