30 octubre, 2026

Reporteros en Movimiento

Información sin censura

09:17 a.m. horas

Por: Alejandro César Vázquez

  • Usuarios denuncian una modalidad de extorsión donde una acusación falsa de acoso se usa para exigir dinero en efectivo antes de llegar al Ministerio Público. Adultos mayores que viajan solos son el blanco más frecuente.
  • Testimonios apuntan a pasillos sin cámaras en Líneas 1, 2, 3 y A, posible colusión de policías y otras formas de robo como dulces con somníferos y piquetes en aglomeraciones.

El contacto

Todo empieza como una plática normal. Una mujer se acerca en el vagón o en el transbordo, pide una indicación, pregunta por alguien parecido a usted. Son líneas muy concurridas, a reventar, donde no hay cámaras a la vista. De pronto cambia el tono. Grita que usted la tocó. Que hubo acoso.

En segundos aparecen supuestos testigos, hombres o mujeres que dicen haber visto todo. No lo llevan con el policía de la estación. Le dicen al oído: dame dos mil pesos y aquí se acaba, si no te presento al Ministerio Público.

Esa es la denuncia que circula en redes desde agosto y que algunos medios de comunicación nacionales han registrado como denuncias graves por extorsión. Los usuarios le pusieron un nombre: las sirenas.

El perfil elegido

No es al azar. Los reportes ciudadanos coinciden: buscan a hombres que viajan solos, muchos de ellos adultos mayores. Gente con miedo al escándalo, con desconocimiento del protocolo, que trae efectivo y que prefiere pagar para evitar la vergüenza de ser señalado en público. Si no funciona la acusación de acoso, han reportado otras formas: el dulce o el chocolate ofrecido por una persona amable que provoca somnolencia para bolsear, el piquete o inyección como distractor en la aglomeración para robar cartera y celular.

El andén sin ojos

Las estaciones más mencionadas son Guelatao de la Línea A y Chabacano, donde convergen tres líneas. También se señalan los pasillos largos de transbordo de las Líneas 1, 2 y 3. Lugares donde la cámara no alcanza o donde la multitud impide ver con claridad. El Sistema de Transporte Colectivo informó en agosto que revisó sus registros y no encontró constancia de detención en uno de los casos denunciados en Guelatao, pero reconoció que investiga posibles actuaciones irregulares.

La sombra de la colusión

En los testimonios se repite una frase: algunos policías podrían estar coludidos. La denuncia es que, en lugar de llevar el caso directo a la jefatura de estación, se permite el diálogo en lo oscurito, el arreglo en el pasillo. El Instituto Nacional de Ciencias Penales ha advertido que ha detectado intentos de negociación antes de llegar al MP. Hasta hoy no hay confirmación oficial de una red organizada, ni estadística de la Fiscalía que mida esta modalidad específica.

La inocencia en el centro

Aquí está el fondo: es su palabra contra la mía.

La Constitución dice que usted es inocente hasta que se pruebe lo contrario. Usted no tiene que demostrar que no tocó. Es la otra parte quien debe probar con video, con testigo directo del hecho, con congruencia. Un grito no es prueba de un tocamiento.

Por eso el negocio está antes del Ministerio Público. MP es la oficina de la Fiscalía que está en el Metro para atender denuncias. Ahí la persona que acusa tiene que declarar bajo protesta de decir verdad. Si miente, comete delito de falsedad y puede ser detenida. Si hay video de la cámara, el video habla.Quien extorsiona no quiere MP. Quiere efectivo en el andén.

Cómo protegerse

Viaje con las manos visibles, sujetado del tubo, mochila al frente. No acepte dulces, cigarros o bebidas de desconocidos. No lleve grandes cantidades de efectivo. Ubíquese cerca de la cabina del conductor o de los módulos de vigilancia. Mantenga su celular cargado.

Qué hacer si le ocurre

No pague. No discuta con agresividad. No intente huir corriendo. Mantenga las manos a los costados, visibles. Pida testigos en voz alta: pregunte si alguien vio el contacto. Si puede sin riesgo, grabe el momento en que le piden dinero. Esa grabación es prueba de extorsión a su favor.

Exija que todo se trate dentro de la oficina del jefe de estación, nunca en un pasillo oscuro o fuera de las instalaciones. Pida nombres y números de placa de los policías. Pida que se resguarde el video de la hora exacta del incidente.

Diga una frase y guarde silencio hasta tener abogado: soy inocente, no hubo contacto, no entregaré dinero, solicito revisión de cámaras y defensor de oficio.En el MP, denuncie la extorsión. Usted tiene derecho a hacerlo aunque haya una denuncia en su contra. La extorsión es delito grave.

El acoso sexual real en el transporte existe, es grave y debe denunciarse con toda la fuerza del Estado. Pero permitir que el miedo a ser acusado falsamente se convierta en un negocio subterráneo deja a todos más desprotegidos: a la mujer que sí necesita ser creída y al hombre inocente que es extorsionado.