
Por. Lina González / Reporteros en Movimiento. Com.
10:50 hrs.
Amecameca, Estado de México, martes 11 de agosto de 2026.– El nombre podrá cambiar en documentos y señalamientos oficiales, pero en las faldas de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl muchos habitantes aseguran que seguirán llamando al histórico paraje “Paso de Cortés”, como lo han hecho generaciones enteras.
La propuesta de denominarlo “Paso de los Pueblos Indígenas”, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, desató una intensa discusión en redes sociales.
Video. La Galería de Jass.
Mientras la iniciativa busca reivindicar la presencia y el legado de los pueblos originarios, numerosos usuarios consideran que el nombre de Paso de Cortés forma parte de la memoria histórica de la región y no necesariamente representa una reivindicación de la figura del conquistador.
El sitio se encuentra en el municipio de Amecameca, Estado de México, a más de 3 mil 600 metros sobre el nivel del mar, en el puerto montañoso que comunica los territorios ubicados entre el Popocatépetl y el Iztaccíhuatl y que forma parte del Parque Nacional Izta-Popo Zoquiapan.
De hecho, el propio Ayuntamiento de Amecameca continúa identificándolo oficialmente como “Paso de Cortés” y explica que recibió ese nombre debido a que sirvió como ruta para la entrada de Hernán Cortés hacia la Gran Tenochtitlan. Incluso, en publicaciones recientes del gobierno municipal, los accidentes ocurridos en esa zona siguen siendo ubicados “a la altura del paraje Paso de Cortés”.
Una ruta que ya existía antes de Cortés
La historia, sin embargo, es más compleja que simplemente decir que el conquistador español “creó” el paso.
Investigaciones históricas señalan que el corredor montañoso ya era utilizado por poblaciones indígenas mucho antes de la llegada de los españoles.
Lo que ocurrió en 1519 fue que la expedición de Cortés utilizó esa ruta durante su avance hacia el Valle de México.
El investigador Ismael Arturo Montero García ha explicado que la elección de esta ruta tuvo una importancia militar: los españoles avanzaron por un terreno agreste y menos esperado, con lo que buscaban evitar posibles emboscadas y sorprender a los mexicas.
Después de pasar por la región de Cholula, la expedición continuó hacia la Cuenca de México.
La ruta quedó asociada posteriormente al nombre de Cortés y con el paso de los siglos el lugar terminó siendo conocido popularmente como Paso de Cortés.
El propio Cortés dejó referencia de sus movimientos en sus cartas de relación.
De acuerdo con estudios históricos, en 1519 ordenó a algunos de sus hombres reconocer el terreno montañoso antes de continuar hacia la Cuenca de México.
Existe además otro episodio relacionado con los volcanes: una expedición enviada por Cortés ascendió hacia el Popocatépetl en busca de azufre, material que podía ser utilizado para fabricar pólvora.
¿Cortés o pueblos indígenas? El debate que revivió 500 años después
La polémica actual no se limita a un simple cambio de letrero.
Para una parte de quienes han reaccionado en redes sociales, modificar el nombre significaría retirar una referencia vinculada con la Conquista y colocar en su lugar una denominación que reconozca a quienes habitaban estas tierras antes de la llegada de los españoles.
Otros consideran que cambiar el nombre no elimina la historia y que, por el contrario, Paso de Cortés es precisamente una referencia histórica que permite recordar uno de los episodios más trascendentes de la historia de México.
También existe una tercera postura: conservar el nombre tradicional, pero explicar que el camino no nació con Hernán Cortés y que los pueblos originarios ya utilizaban las rutas de montaña antes de 1519.
En ese sentido, el debate no solamente gira en torno a si debe llamarse “Paso de Cortés” o “Paso de los Pueblos Indígenas”, sino sobre cómo debe contarse la historia de México y quiénes deben aparecer en la memoria colectiva.
“Paso de Cortés” permanece en la memoria local
En Amecameca, la denominación tiene además un fuerte arraigo turístico y cotidiano.
El municipio promociona el lugar como Paso de Cortés y lo identifica como uno de sus sitios de interés.
Desde este punto se tienen vistas de los dos grandes volcanes y es utilizado como acceso para actividades de montaña dentro de la zona protegida.
Por ello, aunque eventualmente las autoridades establezcan oficialmente el nombre de “Paso de los Pueblos Indígenas”, queda una pregunta abierta: ¿qué tan fácil será modificar una denominación que durante generaciones ha quedado incorporada al lenguaje cotidiano, los mapas, las rutas turísticas y la identidad de quienes viven en esta región?.
Por ahora, en las conversaciones cotidianas, en las referencias turísticas y hasta en documentos recientes del gobierno municipal, el lugar continúa siendo conocido como Paso de Cortés.
Y así, mientras el debate histórico y político continúa en redes sociales, para muchos habitantes y visitantes una cosa parece Clara, podrán cambiar el nombre oficial, pero el nombre con el que la gente aprendió a identificar este paso entre los volcanes difícilmente desaparecerá de un día para otro.
La discusión, además, apenas comienza: ¿debe conservarse el nombre de Paso de Cortés como referencia histórica o es momento de reconocer con una nueva denominación a los pueblos que ya utilizaban esta ruta antes de la llegada de los españoles?.

Te puede interesar
Cráneo prehispánico con mosaico de turquesa vuelve a México; el INAH prepara su llegada a Oaxaca
ABRE IEEM ESPACIOS DE FORMACIÓN PARA FORTALECER LIDERAZGOS DE LA DIVERSIDAD LGBTTTIQA+
Volcán Puracé emite ceniza y gases trás terremoto en Colombia; SGC descarta relación entre ambos fenómenos