
Por. Arturo Hernández Rosales.
12/Nov/2024
Es necesario recordar que el suministro de agua en el municipio de Nezahualcóyotl es parte de las conquistas de la lucha de la sociedad, del ciudadano razo, el que defiende una causa que no tiene color ni rentabilidad política.
Primero las llamadas colonias del exvaso de Texcoco recibieron agua a través de el llamado tinaco o depósito de agua elevado, en donde ahora es el coyote y fue la lucha de vecinos hasta que lograron una inversión monumental para hacer una red de 1000 km.

En el municipio había agua en las casas, después la lucha continúo para que esa agua fuera lo más limpia posible, luego hubo un periodo en que el ayuntamiento quería colocar medidores, a lo cual la población se opuso y fue hasta la administración de Valentín González en que el flamante secretario ingenió un productivo negocio, escasear el agua y comprar pipas.
De este modo, mágicamente empezó a faltar agua, se redujo el suministro? No. Creció el número de habitantes? Tampoco. ¿Qué paso entonces?, Que empezó a funcionar lo que hoy es un próspero negocio de los gobernantes en turno, succionar los pozos de forma irracional y vender el líquido al mejor postor, esto, aunado a la autorización de muchos negocios particulares y otorgamiento de permisos para operar a negocios, que requieren grandes cantidades de agua.

Todo entre las administraciones de Valentín y Héctor del mismo apellido, cuando inicia la «escasez», que después se le atribuye a las tuberías, hasta se ha logrado la inversión para sustituir una buena parte de la red principal, pero, no es allí donde radica el principal negocio.
Un ciudadano puede ir a el organismo a solicitar revisión de su toma y después de meses se entera de que por fuera le cobran mucho dinero por «revisar», después le dicen que tiene que cambiar la válvula de suministro $$$$, después que tiene que pagar mucho dinero para ponerse al corriente y todo todo termina en $$$, por lo que el ciudadano se queda sin suministro y cae directo a las garras de los primeros, los del ayuntamiento.
Porque si quieres más de un metro es con dinero, si quieres con urgencia es con dinero o si de plano buscas a un particular, que es de los mismos del gobierno, entonces te la venden a precio de oro y si quieres agua más limpia, más cara aún y esto combinado con los costos de agua de garrafón que de la noche a la mañana subieron de 5 o 7 pesos a 23 o 24, sin ninguna reacción municipal, negocio, donde el único cliente es el pueblo, el que sufre la escasez y el que paga altos costos de una agua y otra.
La cuarta transformación no puede aceptar este tipo de complicidades que conllevan jugosas ganancias, nunca ha existido escasez, no se han reducido los suministros, no ha crecido la población lo que de fondo ha crecido es la voracidad de los gobernantes que no quieren identificar que este derecho se le debe regresar al pueblo, que el suministro de agua potable se cobra caro en el municipio y todo lo demás constituye un robo en despoblado.
El gobierno del Estado debe tomar cartas en el asunto y acabar con el pernicioso negocio que hay detrás de la supuesta escases.
Ahora que se ha propuesto de ir casa por casa es necesario garantizar el flujo de agua corriente en cada casa, así mismo instalar 1000 plantas purificadoras de agua, vendidas a precio real, sería el servicio que la institución podría dar a la población de este sufrido municipio.
Se puede,y si lo que hay que cambiar es a los funcionarios rapaces hay que hacerlo.

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