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3 diciembre, 2022

Reporteros en Movimiento

Información sin Censura

Por. Raymundo Medellín.
05 de octubre de 2022.

Una persona cínica es una persona que actúa o que habla con falsedad, pero que lo hace de un modo descarado, desvergonzado. Es decir, un cínico es aquel que habla de algo a sabiendas de que no es cierto, o que hace algo a sabiendas de que no es lo correcto, sin que ello le represente ningún tipo de sufrimiento moral, dado que posee una visión desconsolada y pesimista de la sociedad humana.


La política es el conjunto de actividades que se asocian con la toma de decisiones en grupo, u otras formas de relaciones de poder entre individuos, como la distribución de recursos o el estatus. También es el arte, doctrina o práctica referente al gobierno de los estados, promoviendo la participación ciudadana al poseer la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según sea necesario para garantizar el bien común en la sociedad.
El hackeo hecho por la organización autodenominada “Guacamaya”, debería ser un grave problema para el gobierno mexicano, sin embargo, la indiferencia mostrada por el ejecutivo, muestra que las cosas se han tomado a la ligera y si aunamos a esto, las declaraciones que hace en sus mañaneras, resulta incomprensible esa reacción por parte de un gobierno al que le fue hackeado el servidor de la más importante área gubernamental. La Secretaría de la Defensa Nacional, el Ejército.
Y si lo anterior no fuera suficiente, el Ejecutivo se niega a que se realice una investigación; ha reiterado su postura de que no se investigue el ataque de que fue objeto la Secretaría de la Defensa y a su titular, tampoco se ha referido a sanciones al interior de la Secretaria de la Defensa, incluso en tono de burla dijo que el hackeo que hizo “Guacamaya” está incompleto, porque él padece de otros achaques, ha asegurado que tiene un escudo protector que es su ángel de la guarda.
Dos periodistas y un defensor de Derechos Humanos presentaron denuncia a causa de que sus teléfonos estaban infectados por el programa Pegaso; al Ejecutivo se le preguntó si sabía que el Ejército espiaba o que si él había dado la orden de espiar, contestó que eso no era cierto, que no eran igual que los de antes, se le presentaron las pruebas y los conminó a hacer la denuncia respectiva.
La denuncia ya se hizo ante la Fiscalía General de la República, donde duerme el sueño de los justos.
El Ejecutivo, desde el inicio de su gobierno implementó la política de “abrazos, no balazos”, sin embargo ahora quiere que el Ejército patrulle las calles.
Es obvio que en cuatro años de gobierno los homicidios dolosos aumentaron de manera considerable, que el haber mantenido al Ejército en el combate al crimen organizado no dio resultados, entonces, ¿Para qué quiere que el Ejército esté a cargo de la seguridad, si en cuatro años no dio resultados?
Creo que sí.
El cinismo ha tomado el lugar de la política.

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