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27 octubre, 2021

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OPINIÓN: TRATO ESPECIAL DEL GOBIERNO DE AMLO AL CORRUPTO LOZOYA

Comentario político del periodista Raymundo Medellín para el programa radiofónico “Hablando Claro” de radio Expresión México que conduce Manuel Aparicio.
13 de octubre de 2021.

Quizá no pasó por la mente de Emilio Lozoya que una de sus víctimas tuviera el valor de entrar al restauran de comida china “Hunan”, para tomarle fotografías y mostrar la impunidad con que se conduce la Fiscalía General de la República, que encabeza Alejandro Gertz Manero.


El hecho tuvo lugar en días pasados en el restaurante que se encuentra en Las Lomas; Lourdes Mendoza, la periodista que lo acusó por Daño Moral, recibió información de que Emilio Lozoya se encontraba en el lugar, y fue hasta el mismo para tomarle fotografías.
Debemos recordar que Emilio Lozoya, está acusado de tres delitos por el caso Odebrecht: lavado de dinero, asociación delictuosa y cohecho por el caso, obtuvo libertad provisional con la condición de que sea testigo de delitos de corrupción, usa un brazalete y firma cada 15 días para corroborar que está en el país, aunque esto último, lo hace de forma electrónica, según él, por la pandemia de Covid-19.
Respecto al caso que llevó a la periodista Lourdes Mendoza a exhibir públicamente las fotos, donde se encuentra Emilio Lozoya, tiene como antecedente el que Emilio, en la denuncia que realizó ante la Fiscalía General de la República, señaló a la columnista Lourdes Mendoza, por presuntamente haber recibido un soborno del ex secretario de Hacienda Luis Videgaray. Concretamente afirmó que Luis Videgaray “compró” a Lourdes Mendoza con una bolsa Chanel que cuesta entre 4 y 5 mil dólares (más de 80 mil pesos), lo que ocasionó que en agosto de 2020, Lourdes Mendoza demandara a Emilio Lozoya por daño moral.


Lourdes Mendoza en la presentación del video de Emilio Lozoya cenando, mencionó que el pasado 10 de septiembre, Emilio tuvo que comparecer ante el juez, pero no lo hizo con el pretexto de estar en “arraigo domiciliario”, o sean que no puede comparecer ante la autoridad judicial por estar “arraigado” en su domicilio, pero sí puede tener vida pública con sus amistades y bueno, cenar en el exclusivo restaurante “Hunan”.
Para el presidente Andrés Manuel López Obrador se trata “es una imprudencia por decir lo menos” y señaló que recibe trato especial porque decidió dar a conocer toda la corrupción que se produjo en el sexenio anterior, aunque hasta el momento no existen pruebas contundentes en contra de los presuntos corruptos.
La Fiscalía General de la República por su parte, defendió su trabajo en el caso Odebrecht y mediante un boletín, hizo saber que se trata del escándalo de corrupción internacional de los más graves que ha habido en América Latina, el cual se había “congelado” en la Procuraduría General de la República, sin que hubiera ningún avance. Y se afirma en el comunicado que “Emilio Lozoya sigue siendo procesado y los tiempos que se le han dado para aportar las pruebas terminan el 3 de noviembre, según el acuerdo del Juez de Control del Reclusorio Norte, que lleva el caso.
Efectivamente se trata del escándalo de corrupción más importante de los último tiempos, donde en otros países se ha encarcelado a presidentes e incluso hubo uno que se suicido para no enfrentar la justicia, sin embargo en el México de la impunidad, ni con la Procuraduría General de la República, ni con la Fiscalía, se logra meter a la cárcel a los corruptos.
De acuerdo a las declaraciones de Luis de Meneses Weyll, ex director de Odebrecht, ante el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, él entregó el dinero a Emilio Lozoya, pero no supo qué hizo con ese dinero; Luis de Meneses está dispuesto a declarar en México, pero la Fiscalía no lo ha llamado.
Será esto la protección de un padrino a su ahijado o la impunidad en su máxima expresión.

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