
Estas «madrinas» van a buscar a muchachos adictos a las drogas y los meten a sus vehículos para tenerlos secuestrados mientras llegan los familiares a pagar el rescate.
Uno de los afectados logró identificar a uno de los agentes de la Fiscalía de Amecameca y dijo que se llamaba Jesús Mexicano López, muy conocido en la región.
Cada joven secuestrado al interior de la patrulla tiene que pagar entre tres mil a 10 mil pesos, de acuerdo a la negociación que lleven con los familiares.
Los que no logran reunir el dinero, tienen que ir a buscar a sus muchachos al ministerio público de Valle de Chalco, donde tiene que llevar un proceso por portación de droga.
