3 abril, 2026

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POR LA REDACCIÓN

CHIMALHUACÁN, Méx. 12 de noviembre 2017.- El gobierno municipal antorchista, con sus propias mañas, a principio del año, se adueñó del mercado histórico «Ignacio Zaragoza» -construido en 1958-, ahora van por un nuevo botín: controlar la parroquia de Santo Domingo de Guzmán, donde quieren modificar su arquitectura con una nueva obra «más moderna» a pesar de que ese edificio es del siglo XVI.

El 10 de marzo de 2017, locatarios del mercado «Ignacio Zaragoza» realizaron una marcha desde el pueblo de San Agustín a la presidencia municipal, para pedir la solidaridad de los vecinos y evitar que el gobierno antorchista de Rosalba Pineda Ramírez, derrumbe ese tradicional centro de abasto.

El Mercado «Ignacio Zaragoza» fue el primero que se construyó en el municipio, razón por la que no quieren que se derrumbe y se construya otro en un lugar diferente.

“Buscamos que el Mercado se rehabilite y se respete su padrón de comerciantes”, expresaron en ese entonces los locatarios.

Los manifestantes encabezados por Silvestre López Cornejo, portaron mantas que decían: “No a la demolición, si a la remodelación”.

Pero el gobierno antorchista de Chimalhuacán comenzó a construir un nuevo mercado con capacidad para 200 locales para beneficiar a sus aliados, inclusive, para lograrlo, manipularon y colocaron a sus allegados en la mesa directiva.

El nuevo mercado en este momento está al 70 por ciento de su terminación y se ubica en la calle 16 de Septiembre y Aldama, en la cabecera municipal y cuando se termine se va demoler el mercado «Ignacio Zaragoza», para hacer un sitio de esparcimiento, de acuerdo a versiones que ha dado la alcaldesa antorchista, Rosalba Pineda.

Ahora, van por el control de la parroquia histórica de Santo Domingo de Guzmán, el sacerdote Virgilio Altamirano Rojas, ya está del lado de los antorchistas, en cada misa, en vez de dedicarse a dar el sermón, se dedica a enaltecer «El progreso» del gobierno antorchista,

Los feligreses de la cabecera municipal de Chimalhuacán ya están cansados del trillado discurso del cura antorchista.

Sin embargo, fueron tolerantes con él hasta el sábado 28 de octubre, cuando más de 500 católicos se concentraron en el atrio de la parroquia para que fueran escuchados por el sacerdote Virgilio Altamirano, ya que no estaban de acuerdo en una modificación o nueva obra en la zona del claustro y los baños de ese recinto religioso.

Pero el padre no salió a dialogar con los 500 feligreses, se escondió en alguna parte del curato. Nadie lo vio, ni tocó y mucho menos escuchó.

Esa noche, algunos feligreses se inconformaron porque el sacerdote no salió, y dañaron la puerta del estacionamiento, otros colocaron cadenas a las puertas de la parroquia.

Sin embargo, al no poder ver al representante de la Iglesia Católica en Chimalhuacán, la feligresía se empezó a retirar, quedando solo la mayordomía, a levantar la basura y asegurar las puertas.

Eran como a las 21 horas y cuando los mayordomos estaban en la actividad de limpieza, llegó toda la policía de Chimalhuacán y hasta el ejército, ya que la alcaldesa antorchista, Rosalba Pineda, había armado el escándalo de que «el sacerdote estaba secuestrado».

Un comandante municipal pidió al presidente de la mayordomía, Leonardo López Cornejo, permiso para entrar a revisar las instalaciones de la parroquia y se les permitió.

Se le preguntó por el sacerdote Virgilio, pero éste no había sido visto, ya que no se presentó a la reunión vecinal, por que supuestamente «no estaba» en el lugar.

Un policía se quitó la fornitura y se brincó hacia el curato, donde no había entrado ninguno de los feligreses o mayordomos.

Con la entrada de más policías que resguardo el recinto, el sacerdote Altamirano Rojas, salió de su escondite y fue llevado directamente por la policía municipal, para que iniciara una denuncia «por secuestro» en contra del presidente de la mayordomía, Leonardo López Cornejo.

LA MAYORDOMÍA INCÓMODA

A Rosalba Pineda Ramírez y al grupo antorchista de Chimalhuacán le estorba la mayordomía que se eligió por «usos y costumbres» el pasado 8 de enero, ya que impiden «el progreso» y la modernización de la parroquia de Santo Domingo.

Así, que trazaron toda una estrategia para que el religioso Virgilio Altamirano, se dijera «secuestrado» y la alcaldesa tuviera el pretexto para allanar con su policía el recinto federal.

Y con la denuncia de «secuestro» en contra del presidente de la mayordomía, Leonardo López Cornejo, se planeó quitarlo del cargo, para poner a una incondicional y operadora de Antorcha en la mayordomía, para garantizar que la parroquia de Santo Domingo, pudiera modificarse en su arquitectura

Antorcha, para este plan, cuenta con Susana Palafox, recalcitrante líder antorchista, dispuesta a todo lo que le ordene la alcaldesa Rosalba Pineda.

Así como con Pepe García, alias «El Silencioso», quien preside un supuesto patronato de la obra en el recinto religioso, formado y estructurado por Antorcha.

Pepe García, fue un aliado de Guadalupe Buendía Torres «La Loba» incluso, perteneció a la Organización de Pueblos y Colonias (OPC) de la ex cacique priista, pero por sobrevivencia política se «disciplinó» con Antorcha, para tener protección política.

Es padre de un secuestrador que junto con su banda raptó a la hija del dueño de la taquería «El Cuñado» -ubicado en las calles Zaragoza y Vicente Guerrero-, que logró huir cuando la policía rescató a la muchacha y capturó a parte de la banda.

Antorcha lo colocó como presidente del Patronato para las obras de la parroquia para presionar a la mayordomía y que «no se meta».

Otro de los aliados de Antorcha en contra de la mayordomía, es Francisco Díaz «El Sarro», cuyo hermano fue secuestrado y calcinado junto con otra persona en un auto en el municipio de los Reyes La Paz, en un ajuste de cuentas.

Así como de un secretario del ministerio público de Chimalhuacán que controla la organización antorchista, para fines políticos.

ANTORCHA POLITIZA LA RELIGIÓN Y SE LANZA CONTRA MORENA

La alcaldesa antorchista, Rosalba Pineda, señaló que el partido de López Obrador estaba metido en «el secuestro del sacerdote», que los morenos «se quieren adueñar del templo de Santo Domingo de Guzmán», entre otros señalamientos.

Sin embargo, para antorcha, todo lo que representa un riesgo para sus intereses «huele a Morena o al PRD» y lanza campañas de desprestigio en contra de esos partidos políticos.

La feligresía de la cabecera municipal de Chimalhuacán ha separado sus cuestiones religiosas con la política. «En la iglesia de Dios caben todos los colores» aseguran.

Pero a antorcha le conviene ligar al partido Morena con la inconformidad de las familias católicas, ya que se esa manera desprestigian al presidente de la mayordomía, Leonardo López Cornejo, hermano de Silvestre -que encabezó el movimiento del mercado «Ignacio Zaragoza»- y quien a su vez es esposo de Verónica Valencia, aspirante a una coordinación distrital por el partido Morena.

Silvestre a la vez es líder de el sitio de taxis «Los Tigres» ubicados a un costado de la alcaldía y que también corren el riesgo de ser reubicados por «la modernización» de la plaza principal.

ANTORCHA SE METE HASTA CON LOS MUERTOS DE LOS NATIVOS DE CHIMALHUACÁN

Para las familias de Chimalhuacán, lo más sagrado son sus difuntos sepultados en el panteón local, pero antorcha no respeta «ni a los muertos» ya que previa a la elección a gobernador, el gobierno municipal, intentó adueñarse del cementerios para convertirlo en un «panteón civil» y abierto al público en general para obtener ganancias.

Pero ante esta situación, hizo que se realizarán manifestaciones en defensa del campo santo, situación que influyó en la pasada elección para gobernador y antorcha se desplomó en votos en la cabecera municipal.

 

 

 

 

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