
Raúl Río Valle
Enrique Peña Nieto llega arrastrando la cobija al cierre de su cuarto año de gobierno. Su desgobierno es una pesada carga para él, para el PRI y para México. El optimismo con el firmó el Pacto por México aquel lejanísimo 2 de diciembre de 2012 desapareció. La aprobación fast track las reformas estructurales nunca contaron con el consentimiento de la población. Año y medio le fue suficiente para imponerlas, a mediados de 2014 ya lo había logrado. El éxito de su gobierno parecía indetenible.
En junio de 2014, sin embargo, se filtró el fusilamiento de Tlatlaya en el Estado de México e inició la bola de nieve que hoy vivimos como crisis de derechos humanos. A partir de la noche del 26 al 27 de septiembre con la desaparición forzada en Iguala, Guerrero, de los 43 normalistas de Ayotzinapa esa crisis creció y se difundió por el mundo. Las masacres de Tanguato y Apatzingan en Michoacán, así como la de Nochistlán en Oaxaca establecieron que la violencia y violación de derechos humanos era una política sistemática del Estado.
El 9 de noviembre de 2014 un reportaje de la periodista Carmen Aristegui y su equipo de investigaciones especiales comenzó a rodar otra bola de nieve, ahora la de la corrupción, con la develación de La casa blanca de Peña Nieto. Un impecable trabajo que no logró ser refutado, pero a la periodista y a su equipo les costó el despido, poniendo en cuestión la libertad de prensa en México.
La investigación sobre La casa blanca de Las Lomas puso en la mesa del debate nacional el tema de la corrupción como política de Estado. Dicen los encuestadores profesionales que el tema de la corrupción tocó de muerte (política) al gobierno de Peña, más aún que la violación a los derechos humanos. En otros países escándalos de corrupción menores llevaron a la renuncia. En México no.
Casos de corrupción brotaron como hongos por diferentes lados, especialmente entre gobernadores. Tampoco pasó nada. Se estableció en la agenda nacional el asunto de la impunidad que reina en México. El gobierno de Peña en medio de las protestas masivas por la presentación con vida de los 43 normalistas, aderezado por las evidencias de corrupción entró en una profunda crisis política que le estalló a Peña en la manifestación global del 20 de noviembre de 2014, que se sintetizó en dos hashtags: #FueElEstado y #RenunciaPeña que recorrieron el mundo.
En la elección de junio en 2015 Peña y el PRI tuvieron los primeros indicios de rechazo en su caída electoral. Pero en la elección de junio de 2016 el resultado para el PRI ya fue una catástrofe. 7 gubernaturas pasaron del PRI al PAN. En tanto que MORENA crecía y se consolidaba en la CDMX, el Veracruz, en Oaxaca y Zacatecas pasando a ser la tercera fuerza electoral en el país. Profundizándose la crisis de Peña, de su gobierno y del PRI.
Por si no tenían suficiente Peña y los suyos, ahora el triunfo de Donald Trump les profundiza la crisis económica que ya era imposible contener. Revisar o terminar el Tratado de Libre Comercio, piedra de toque del proyecto neoliberal salinista, les rompe en pedazos el modelo que el PRIAN viene impulsando en común desde 1988.
La inmensa deuda de los gobiernos federal, estatales y municipales está a punto de explotarles en la cara. Para 2017 el crecimiento del país se estima menor al 2%, el peso sigue devaluándose frente al dólar y la inflación va en crecimiento. También las tres principales fuentes de divisas de la economía -ingresos petroleros, turismo y remesas de los mexicanos en EU- caerán drásticamente. La economía mexicana está al borde del precipicio.
Por eso, ahora que se hunde el barco huyen, tanto Luis Videgaray que endeudó espantosamente al país y aumentó impuestos estancando la economía y Agustín Carstens que consintió a Videgaray aumentar la deuda pública hasta por el 50.5% del Producto Interno Bruto. Esta huida de los supuestos custodios de la “estabilidad financiera” de México revela el desastre de las finanzas públicas en el gobierno de Peña. En 2017 la economía colapsará.
Esta es la situación en que Peña, su gabinete y el PRI tienen al país, con 5 crisis que combinadas está a punto de explotar: De derechos humanos, de corrupción, de impunidad, política y económica. En medio de una tormenta perfecta, Peña y su desgobierno no tenían nada que festejar en su cuarto aniversario. Las encuestas los ubican, a Peña y al PRI, en el despeñadero. Así ha iniciado para ellos una larga, larguísima sucesión presidencial que pasa por la elección de 2017, la presidencial de 2018 y la entrega el 1 de diciembre de 2018.
El pasado domingo el diario Reforma y el Portal Digital SDPnoticias dieron a conocer sus encuestas de cierre de año. Más allá de los porcentajes que van a ir variando, destaco dos puntos que aparecen en ambas. AMLO va arriba de Margarita Zavala y de Miguel Ángel Osorio Chong, es uno. El otro, y más sobresaliente, es el crecimiento de MORENA. Otro punto destacable en la encuesta de Reforma es el crecimiento de las opiniones favorables a la alianza PAN-PRD.
El crecimiento de MORENA es impresionante. A mediados de 2014 obtuvo su registro como partido. En junio de 2015 tuvo su primera participación electoral obteniendo una votación de 8.37% a nivel nacional. En la elección de junio de 2016 ya se ubicó como tercera fuerza nacional desplazando al PRD al cuarto lugar. En su encuesta de agosto Reforma ubicó a MORENA con una intención de voto del 18% nacional. En la encuesta del domingo pasado lo ubican ya con el 22% nacional.
Todo un fenómeno como lo calificó AMLO, quién como presidente nacional de MORENA ha logrado, con la campaña nacional de construcción de comités de base seccionales, posicionar territorialmente a MORENA. Que, además, sigue en crecimiento pues se ha convocado para marzo o abril a un Congreso Nacional Extraordinario para terminar de integrar la estructura territorial de 65 mil comités seccionales.
AMLO en su gira por Michoacán recibió el apoyo del diputado federal perredista Fidel Calderón, el cual declaró que con o sin PRD iban apoyar a López Obrador. El éxodo perredista continua. Por su parte López Obrador anunció que buscará concretar acuerdos con los militantes de otros partidos para que se sumen a Morena.
En otro contexto panistas emplazaron a Alejandro Encinas a declarar si acepta o no, ser candidato de una alianza PAN-PRD, porque además algunos panistas tienen serias dudas de que si, eventualmente lo llevaran al gobierno del Estado de México, pudiera voltearles bandera porque lo olfatean como lópezobradorista. Encinas respondió claramente: “Una alianza PAN-Izquierdas es inviable”.
El pasado 2 de diciembre se cumplieron 4 años de la firma del Pacto por México, que tan mal parado dejo al PRI, al PRD lo tiene al borde de la extinción y, curiosamente, al PAN no le afectó. Ahí tampoco hubo festejo ni pastel.
Y el próximo 11 de diciembre se cumplen los 10 años de la “guerra contra el narco” que inició Felipe Calderón y continúo Enrique Peña. Con un saldo que el INEGI contabiliza en 186 mil 297 asesinados entre diciembre de 2006 y diciembre de 2015. Calderón registró 122 mil 462 asesinatos y Peña lleva (en tres años: 2013, 2014 y 2015) 63 mil 835 muertos. Que con los acumulados del 2016 seguramente ya rebasarán los 200 mil muertos de nuestra trágica “democracia” prianista. ¿Si fuera dictadura cuantos serían?

equipo de investigaciones especialesss , jajaja. se lo entregaron desmenuzado , es de todos sabido como parte de una venganza ( lo cual no quiere decir q sea mentira lo de la dichosa casa). pero cual investigacion de ella. y morena a crecido lo q ha decrecido el prd solamente. quizas suba un cuatro por ciento de electores partidarios nuevos, no mas. ya lo veremos. mi querido vocero y porrista.