3 mayo, 2026

Reporteros en Movimiento

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Por: PEPE TOÑO

Sólo en el Estado de México y supuestamente avalado por el gobernador mexiquense Eruviel Ávila Villegas se dan las condiciones para que se tenga en el territorio estatal “Un Pueblo Pobre y un Político Rico”, donde la corrupción aflora en todos lados; mientras que unos servidores públicos se dan a la tarea de manejar los programas sociales y servicios públicos para beneficio propio y político de unos cuantos, la pobreza y marginación siguen siendo sinónimo de atraso social en el municipio de La Paz.

La delincuencia opera con toda impunidad bajo el respaldo del Presidente Municipal, Rolando Castellanos Hernández donde la misma policía se encuentra rebasada por la delincuencia organizada, y prueba de ello es que en los Primeros 100 días de Gobierno, no hay obra pública, en este mismo lapso se han registrado por lo menos 52 asesinatos y las amenazas contra los opositores del gobierno son amenazados por Alán Castellanos hijo del presidente municipal.

El problema se agravó al regresar como alcalde Rolando Castellanos quien ha sometido a sus caprichos la administración priista; hay una nómina “muy gorda” para el pago de “aviadores” que son los que manejan los servicios públicos para condicionar a la gente a que apoyen el proyecto que trata de imponer el alcalde, es decir mantener en la pobreza y marginación a los ciudadanos, mientras que a los incondicionales les brinda los servicios para manejarlos a su antojo.

Hace unos días atrás en la zona de San Isidro llegó el programa federal del Seguro Popular para los ciudadanos de bajos recursos, sin embargo los encuestadores y personal dedicado a la filiación tuvo que acceder a los caprichos de los líderes priistas de la zona, para que el beneficio sólo llegue a unos cuantos y no a todos, incluso sólo realizan en cuestas en sitios y viviendas que les dicen  y no permiten que gente que no simpatice con el Ayuntamiento local sea inscrito.

“Aquí en el municipio de La Paz hay un gobierno como el que hubo en Michoacán con Fausto Vallejo: en La Paz el hijo del alcalde es quien mantiene el control de algunas áreas de la administración, todo bajo el respaldo del Presidente Municipal. Aquí de las 79 patrullas existentes sólo funcionan 25 y de estás 17 trabajando “a medias”, ya que sólo les brindan 20 litros de gasolina para poder atender a una población de más de 400 mil habitantes.

De los 500 supuestos policías que hay sólo 135 son efectivos para ambos turnos, los demás son personal administrativo y aviadores que son utilizados como grupo de “choque” para evitar que la gente reclame sus derechos. Los uniformados tienen que utilizar chalecos caducos que en caso de una agresión hasta con una piedra que le arrojen al policía podría resultar lesionado o muerto.

Los que conocen la carrera política de Rolando Castellanos saben que en sus inicios era cobrador de una mueblería y al paso del tiempo al ocupar importantes cargos públicos en la administración ha logrado acumular una gran fortuna con la construcción de hoteles, gasolineras, edificios y otros negocios. A poco con un sueldo de servidor público logra uno hacer tantas cosas, no, por lo cual es importante que se investigue a fondo de donde provienen los recursos para lograr construir esos inmuebles, él utiliza prestanombres para no verse involucrado.

Pero en fin sólo aquí en el municipio de La Paz se puede observar cómo vive un pueblo sumido a manos de un cacique que ha utilizado su cargo para beneficio personal y es lo que quiere imponer a sus seguidores, quieren tener el control político y económico de un municipio donde la soberbia es un  factor indispensable para ocupar un cargo público.

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