17 abril, 2026

Reporteros en Movimiento

Información sin censura

Por: PEPE TOÑO

image Probablemente los priistas piensan que la corrupción no cuenta a la hora del voto. Que en México el enriquecimiento personal de los políticos es visto como una medalla de honor, como un premio a la astucia. El PRI ésta allí para que las cosas se hagan como ellos quieren los que dirigen al partido. En la actualidad el dólar se ha ido muy por arriba de lo esperado y la baja en el precio del petróleo es otra incertidumbre que tienen a México en un “colapso” financiero, pero allí ésta el PRI que trata de remediar y tapar el sol con un solo dedo.
El estado mexicano, donde la corrupción y el abuso no son aberración sino una condición natural. Donde la clase política usa sus influencias para extraer rentas de la economía en lugar de promover leyes transparentes, instituciones fuertes y mercados funcionales. La visita del Santo Padre hace unos días vino a desviar la atención de como los mexicanos se ven afectados con un país que no ha podido sanear sus finanzas al interior. Hay una nómina de servidores públicos que no hacen nada sólo cobrar cada 15 días.
Tan sólo la Secretaria de Gobernación mantiene varios cargos como “orejas” es decir empleados que sólo tienen que estar donde habrá una protesta para informar a sus jefes inmediatos que van hacer los inconformes del gobierno, también hay de aquellos que siguen viviendo a través de una organización política o social a quien las instancias del gobierno tiene que pagar para que estén de su lado y no con los oponentes. En México se ha visto de todo pero no hay quien quiera resolver el problema que afecta a miles de mexicanos y que están en espera de mejorar su economía.
En los dos sexenios del PAN, con los ex presidentes Vicente Fox Quezada y Felipe Calderón Hinojosa hubo un manejo de la economía con más control, con lo cual se logró mantener unas finanzas estables que impidieron un aumento generalizado de los productos básicos. Hoy es todo lo contrario con el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, quien en su gabinete de Secretarios se llevó a los que lo ayudaron cuando fue gobernador del Estado de México.
El PRI resurge, el PRI revive, el PRI resucita, beneficiario del panismo incompetente y del perredismo auto destructivo que busca como reponerse a la división interna. Hablan del retorno del PRI como si fuera un síntoma de normalidad democrática, de una alternancia aplaudible, como si fuera una modernización de México. Hay que recordar que con los gobiernos priistas se han modernizado las carreteras pero ahora hay que pagarlas. Hay una gran corrupción en las concesiones de las autopistas como las que maneja OHL inmiscuida en grandes escándalos por su alto costo y por las prebendas que obtuvieron ex funcionarios.
Ojalá sea cierto de una nueva era de presidentes, sean de un partido o de otro que no se registre una regresión como la que se vive en los tiempos actuales, es lamentable. Ojalá fuera verdad que tanto el país como el PRI han cambiado se han renovado pero no es lo mismo nada más que con otros actores. Cuando fue oposición el PRI fue el partido del “no” y hoy dice que “sí”, aunque algunas reformas las echó abajo hoy las aprueba y se congratulan, pero todo se basa en lo que dice su partido.
Aunque se registren problemas financieros siguen surgiendo más políticos ricos, pese a que digan que lo hicieron a través de empresas o que fue una herencia. Lo cierto es que en México sigue habiendo una mala repartición de los recursos económicos que se quedan en unos cuantos, y cada día hay más pobres. La contradicción es que mientras hay millones de pobres en México, aquí existe el hombre más rico del mundo que sigue ganando sin ensuciarse las manos como los obreros para obtener dinero para sobrevivir en un mundo que no ha querido cambiar.

Descubre más desde Reporteros en Movimiento

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo