POR: JOSE ALBERTO ZEA DOMINGUEZ
FOTOS POR: MARIA LUCERO JUAREZ LIMON
TLALMANALCO, MEX.- “A cien años de la muerte de quien fuera presidente de México, José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, se le debe juzgar a su justa medida”, manifestó Isidro Pastor Medrano, Secretario de Movilidad del gobierno mexiquense, después de que se celebró el CXCV, aniversario de la fundación como municipio.
Destacó que como gobernante de México José de la Cruz Porfirio Díaz Mori, realizó grandes obras como la entrada del ferrocarril que hizo que progresara toda una nación, además que trajo la modernidad a México, “por lo que no se nos debe olvidar lo realizado por el entonces mandatario, de México”.
Así mismo se deben traer sus restos mortuorios que hace 100 años están sepultados en Francia, «a Don Porfirio Díaz, se le debe de juzgar a la justa medida, y no prejuzgar lo que realizó”.
Para dar un juicio de Porfirio Díaz, se debe de conocer la historia en su paso por la presidencia de la república, para saber si beneficio o no a todos los mexicanos.
Agregó, “Que efectos tendría para los mexicanos si se traen sus restos mortuorios de Francia, está la memoria de un presidente fuerte y progresista, y que realizó un gran trabajo por el país, su único defecto de Porfirio Díaz, fue no haberse retirado a tiempo, lo que los mexicanos no se la perdonaron”.


La efectividad e impacto de un buen gobierno se observa con la calidad de vida y la justicia social de la mayoría de sus gobernados.Dias como figura histórica y política fracaso rotundamente, convirtió al país en una pequeña isla de riquezas y placeres para una minoría racista y clasista. Déjense de joder con su populismo mamarracho y digan las cosas como son.
Estoy de acuerdo contigo.
estoy de acuerdo y cabe destacar que el fue uno de los que trajo el desarrollo al país, pero uno de los mas represores con su grupo de élite los famosos Rurales y su frase celebre «Mátalos en caliente», y con esto silenciaba a un país que agonizaba, hoy vemos algo muy parecido con los actuales gobernantes, desafortunadamente estamos inmersos en un país que no se cultiva en su propia historia y aquel que no la conoce esta predestinado a repetirla una y otra vez.