TEXCOCO, Méx.- El bosque de eno, ubicado en la zona ejidal de la comunidad de San Pablo Izayoc, es uno de los reductos naturales cercanos a Texcoco, para pasear y descansar los fines de semana por su cercanía al Valle de México.
Ejidatarios de la comunidad han establecido un parque eco-turístico sustentable, en donde los visitantes pueden estar en contacto con la naturaleza, en donde puede pasear por los senderos que ofrece el bosque y disfrutar el agua que nace en esta zona.
“Hemos tratado de mantener este lugar limpio y seguro para los paseantes, para que disfruten de estos bosques que no sabemos cuánto nos pueden dudar”, afirmaron lugareños que hacían la limpieza en el lugar. Explicaron que los visitantes.
Cuentan en el lugar con: zona para acampar, palapas y parrillas para cocinar y hasta algunas cabañas para quienes quieren pasar la noche en este lugar, todo con un costo accesible que permita dar mantenimiento al lugar.
Además de la actividad turística que promueven los lugareños, lo ejidatarios se dedican a la producción de eno, para la época navideña, “no es mucha la ganancia, porque nos lo pagan a tres pesos por kilo, cuando en el mercado los vende hasta a 15 pesos”, dice la señora Guadalupe Martínez.
Quien afirma que los ejidatarios se han organizado para hacer productivo el bosque, y los proyectos eco-turísticos son parte importante para el desarrollo de la zona, “en la zona del parque nos hemos organizado para dar mantenimiento, que permita a los visitantes pasear con seguridad sin alterar la zona”, afirman.
Este parque eco-turístico, permite conocer una gran variedad de aves y animales endémicos del lugar, así como vegetación y plantas medicinales que existen en la zona, por lo que son los mismos campesinos quienes muestran a los visitantes todo lo que la naturaleza ofrece en este espacio.
Reconoce que la infraestructura turística es poca en la zona, “pero esta es una forma de estar en contacto con la naturaleza, admirar los paisajes que rodean la zona de Texcoco, pero sobre todo ofrecer una forma para relajarse y sustraerse del todo lo que implica estar en la mancha urbana”.
Dentro del parque, los lugareños ofrecen a los visitantes alimentos tradicionales de la región, desde los clásicos sopesitos, tlacoyos y quesadillas y hasta barbacoa, como alimentos tradicionales de la región de Texcoco.
De paseo: los ejidos de San Pablo Izayoc son una opción de turismo sustentable para mantener un contacto directo con la naturaleza.

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