Porque un gobierno obtiene los recursos económicos que necesita para sobrevivir vendiendo petróleo, tiene que recaudar impuestos y un gobierno que no recauda impuestos para pagarse así mismo no escucha a su gente, no la representa, no atiende sus exigencias. Puede aliviar las tensiones sociales arronjándoles dinero, puede comprar a quienes enarbolan las protestas, incluso puede posponer soluciones de problemas usando dinero discrecionalmente que el petróleo provee, pero ahora con la caída de los precios del petróleo la crisis agravará y los más afectados serán los ciudadanos quienes verán afectados sus bolsillos.
El Gobierno Federal de Enrique Peña Nieto verá en los siguientes meses el descontento de los mexicanos, tratará de hacer un modelo económico más justo o un sistema político más representativo. Para ello buscará ganar para el Partido Revolucionario Institucional (PRI) el mayor número de Diputaciones Federales en el país, ello para tener el control toral del Congreso de la Unión y poder sacar adelante más Reformas que sirvan para beneficio del grupo en el poder y no para los mexicanos en su totalidad.
Hay que recordar que las alianzas realizadas del PRI con otros partidos políticos han logrado sacar adelante propuestas en beneficio de pocos mexicanos y no para todos, un gobierno en México no se gana con la mayoría de votos, se gana con la mayoría de la minoría que decidieron salir a votar para lograr un cambio.
Aquí en México se ha descrito la Petropolítica por el periodista Tom Friedman: mientras mayor sea el precio del petróleo, menor será el ímpetu reformista y el compromiso modernizador. México adicto a la venta de petróleo, una vez más se equivoca y con ello viene la debacle de los ingresos para el país, lo cual viene a terminar con programas sociales, suspensión de obras. El problema es que ahora la culpa es del petróleo y no de los gobernantes quienes han construido todo “alrededor del oro negro”, pero quien lo controla no se equivoca; todo depende
del precio del barril y quien se beneficia con la venta.
En la actualidad México no lucha en como competir sino en cómo extraer; no importa innovar sino donde perforar; no importa crear emprendedores sino proteger depredadores, el persistente saqueo gubernamental en defensa del petróleo (patrimonio nacional) ha sido fundamental en la política, la democracia y en el poder para unos cuantos.
Con el triunfo del PRI y la llegada de Peña Nieto a los Pinos los mexicanos pensaron que ahora si venían los mejores tiempos para los habitantes, pero apenas inician los problemas económicos no sólo al país sino a los mexicanos, habrá desempleo, alza de precios en artículos básicos, ello porque al reducir el presupuesto en algunas dependencias afecta a los mexicanos menos a los que controlan el poder.
El petróleo no ha facilitado el ascenso de los mexicanos, más bien ha contribuido a mantenerlos en el mismo lugar. México se volvió rico y lleva cuatro décadas gastando mal su riqueza manera descuidada e irresponsable a usado los ingresos de PEMEX para darle al gobierno lo que no puede o quiere recaudar, han distribuido el excedente petrolero entre gobernadores que se han dedicado a construir obras con su nombre, financiando partidos multimillonarios y medios que los expolian, es decir desperdician el dinero en algunos cuantos desperdiciando el recurso económico para unos cuantos los mismos del poder; eso es lo que ha hecho el gobierno en lugar de aplicar recursos en educación, investigación, terminar con la pobreza y permitir que los gobernantes sólo hereden o dejen los cargos entre ellos mismos; en fin el petróleo es beneficio para unos cuantos.


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