TEXCOCO, Méx. Aunque el cabildo de Texcoco, con mayoría del Partido Movimiento Ciudadano (PMC), dio el «visto bueno» a la construcción de 970 viviendas de la empresa ARA, cerca de la colonia Zaragoza, la diputada federal del PRI, Erika Funes Velazquez, advirtió que hay una veda para que no se autoricen desarrollos habitacionales en este municipio, establecida por los mismos gobiernos de izquierda.
«Yo personalmente no estoy de acuerdo en que se autoricen las 970 nuevas casas, ya que apenas y se pueden dar servicio para los texcocanos, menos se va a dar a los servicios a los que lleguen», resumió.
La legisladora federal fijó su postura durante una conferencia de prensa en la que anunció que el próximo viernes 28 de noviembre, dará de manera pública su segundo informe de labores y estará acompañada por el presidente del PRI en el Estado de México, Carlos Iriarte Mercado.
Dijo que revisara sí el gobierno del Estado de México aprobó el impacto ambiental para la construcción de ese desarrollo habitacional, además, recordó que hay una veda habitacional que impusieron los mismos gobiernos de izquierda.
El jueves, durante la reunión de cabildo presidida por la alcaldesa Delfina Gómez Álvarez, se presentó la propuesta de la construcción de las 970 casas, se le dio «el visto bueno» porque el proyecto también corresponde al Comité de Planeación para el Desarrollo Municipal (COPLADEMUN), pero fue turnado a las direcciones de Desarrollo Urbano y Obras Públicas para analizar los requisitos que se deben de cumplir.
A finales del 2007, el gobierno del Estado de México incluyó al municipio de Texcoco en la veda para desarrollos habitacionales, junto con los municipios de San Salvador Atenco, Atizapán de Zaragoza, Tlalnepantla, Chalco, Huixquilucan, La Paz, Cuautitlan Izcalli, Cocotitlán y Amecameca.

ya noi es duiputad y su nuevo puesto
doble moral la de los morenos, ni a cual irle
Tampoco estoy deacuerdo con la construcción de mas casas, pero el pri tiene siempre una doble moral, si fueran casas para sus agremiados o para el arturo montiel o para antorchistas, entonces apoyan. Vale pura chi…a todos los políticos del país.
Insultante es el contraste entre la llamada «Casa Blanca» de Anélica Rivera, primera dama del país, de 86 millones de pesos y la carencia de vivienda de por lo menos 40 millones de mexicanos. Según el Programa de Vivienda 2013 el déficit habitacional es de 9 millones.
¿Qué opinará de lo anterior la diputada Funes? Es cierto, el gobierno estatal no ha autorizado nuevos conjuntos en esta zona oriente ¿pero de verdad ya no se construyen? Es cierto, el impacto ambiental `por el requerimiento de servicios es tremendo pero ¿cómo tratar de tapar un hoyo destapando otro? Los nativos de estos municipios se oponen con razón a nuevas unidades habitacionales. El otro día en un micro rumbo a Cuautzingo escuché la siguiente queja de una dama mayor, precedida de un profundo suspiro: «…se acabó nuestra felicidad»… Aludía a vecinos de unidades habitacionales aledañas. Y razón no le faltó porque en esa nueva población llega de todo: gente que ha tenido cierta posición social y cultural y gente tan pobre que se vuelve agresiva `porque piensa que en su propiedad puede hacer lo que se le pegue la gana.
Pero uno de los grandes problemas sociales, aparte del impacto es la distancia de estas unidades a los centros de trabajo. Hay gente que de Alamos, por ejemplo, se traslada hasta el Ajusco o a Las Lomas de Chapultepec. Su desgaste físico y emocional es tanserio que provoca enormes problemas económicos y familiares. Según datos de es cuelas de estas unidades, un 65 por ciento de los jefes de familia tienen que ir a laborar al D F. y casi en la misma proporción se convierten en familias desintegradas. Quienes llevan la peor parte son los hijos que con padres así no son vigilados y se convierten en «carne de cañón de la delincuencia». Los profesores de la región rehuyen trabajar en este tipo de escuelas. En suma, son poblaciones carentes de identidad, donde muchas veces, velada o directamente discriminan a los nativos llamándolos «indios».
Por eso esos nativos rechazan nuevas unidades habitacionales y atacan severamente a sus nuevos vecinos, sin considerar que tampoco éstos son culpables de su llegada: lo hace la mayoría por lograr un patrimonio, que muchas veces tienen abandonado o rentado, lo que aprovecha el crimen organizado, lo hacen porque el gobierno autorizó la construcción y tienen que pagar sus impuestos o les recogen su vivienda.
Uno de los males menores sería el crecimiento económico de los pueblos. La nueva gente que llega compra y redistribuye. ¿se compensará una cosa con la otra?.
En fin, de la capacidad de los tres niveles de gobierno depende saber equilibrar la falta de vivienda y el grave impacto ambiental y social. No debe seguirse construyendo vivienda lejana a los centros laborales ni seguir haciendo «palomares» donde la ley condominal resulta letra muerta. Debe acabarse el influyentismo de las constructoras que luego le echan la bolita a los municipios y éstos a aquellas por servicios que no se otorgan.
Por eso es insultante que una actriz de medio pelo tenga la capacidad de una «casita» de 86 millones de pesos, cuando un trabajador calificado no puede acceder siquiera al crédito de un millón. Esa gente, ni siquiera su esposo Enrique, pueden hacer suyos en la realidad los sufrimientos de quienes viven en las barrancas, o las que lo hacen en «palomares» donde se escuchan los gemidos de las relaciones íntimas nocturnas de sus moradores.
Ese es el México desigual, donde pocos tienen mucho y muchos tienen poco o nada. Y éstos, como diría el clásico, no tienen más que perder que su cadenas. Y por eso el gobierno de Peña Nieto no debe resbalar los problemas y hacer como que la virgen le habla. Se requiere un cambio general hoy, más que nuca, o se correrán ríos de sangre.
Allí no hay puntos ni comas.
la priista se apalanca,
ha de querer «Casa Blanca»
cual de Rivera en Las Lomas…