16 abril, 2026

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20130612220623-bedolla-no-cumpleJesús Tolentino Román Bojórquez

En virtud de que el Movimiento Antorchista lleva ya varios meses exigiéndole a Pablo Bedolla López, presidente municipal de Ecatepec, que cumpla sus compromisos de campaña (que firmó ante notario público en junio del año 2012) y la minuta de acuerdos que firmó en junio de 2013, sin que hasta el momento dicho funcionario se digne honrar su palabra, y con el propósito de tener una visión más general y precisa, cuantificada, de la opinión que le merece al pueblo de Ecatepec el gobierno de Pablo Bedolla, fue que nuestra organización efectuó una encuesta el pasado 13 de julio, a través del prestigiado Centro Mexicano de Estudios Económicos y Sociales (CEMEES), que aplicó su muestreo a 1200 ciudadanos de ese municipio, mayores de 18 años y con credencial de elector, donde las manzanas y viviendas fueron elegidas aleatoriamente y se aplicó a personas que accedieron a abrir la puerta de su casa, “cara a cara”. El margen de error de la encuesta en mención es de más/menos 3 por ciento.

Para empezar, cuando se preguntó a la gente si el actual alcalde ha sido capaz de atender los problemas del municipio, sólo el 4% dijo que sí, el 24% señaló que más o menos y el 68% respondió que no, el 4% restante no supo o no contestó. En otras palabras, casi 7 de cada 10 ciudadanos consideraron a Bedolla como un inepto al frente de Ecatepec. A continuación se preguntó a la gente cómo ubicaba a Bedolla, por sus características negativas o positivas; y los encuestados respondieron así: el 12 % dijo que era amable, trabajador y cercano a la gente; pero el 77%, la abrumadora mayoría, opinó que es incumplido, indiferente, demagogo y deshonesto. En la tercera pregunta, cuando los ciudadanos responden si Bedolla cumplirá o no con las promesas que hizo en campaña, contestaron así: que sí cumplirá, el 16%, y que definitivamente no cumplirá, el 76 %, o sea, los ciudadanos consideraron que el alcalde los dejará vestidos y alborotados, a pesar del show que hizo el alcalde cuando firmó demagógicamente sus compromisos ante notario público.

Otra pregunta que llama la atención es la referente a la honestidad en el manejo de los recursos públicos. Sólo el 5% dice que sí hay honradez, el 18% responde que más o menos, pero el 74% afirma que hay deshonestidad. Como vemos, de nueva cuenta, son casi tres cuartas partes de la población las que consideran que en el gobierno de Bedolla existe corrupción (claro, la gente no es tonta, no se chupa el dedo y se pregunta: ¿A dónde van a dar los tres mil quinientos millones de pesos anuales que pasan por las manos del alcalde?) Para colmo de males, cuando se interroga al pueblo de Ecatepec sobre la inseguridad, las respuestas son muy elocuentes: el 76% dice que el municipio es inseguro para sus bienes, para su integridad física y para sus vidas; el 77% no confía en la policía municipal que encabeza el señor Bedolla (y la poca confianza que había va a la baja por el zafarrancho y las mentiras del alcalde en el baile del 30-30).

Al preguntarle al pueblo de Ecatepec la calificación que otorgaría a su flamante alcalde, en la escala de 0 a10, el promedio arrojó que 4 (cuatro), calificación contundentemente reprobatoria, más aún si se toma en cuenta que los ciudadanos

que le dan 5 puntos o menos de calificación, son el 74% y los que le conceden 6 puntos o más son apenas el 26%. En suma, el gobierno de Bedolla es un verdadero desastre. Y que conste que no lo decimos solamente los antorchistas, sino la población de Ecatepec en general. Y si Bedolla no cree estos datos y los quiere refutar, Antorcha lo reta públicamente a que demuestre lo contrario con otra encuesta creíble, que rebata la del CEMEES. El señor anda tan mal que no es necesario maquillar cifras. El peor enemigo de Bedolla se apellida Bedolla.

Sólo me resta, después de 64 días que llevan plantados frente al palacio municipal mis compañeros antorchistas, soportando la inclemencia del tiempo, del sol, de la lluvia, del aire y del frío; sufriendo hambres y dejando a veces de atender a sus familias y trabajos, sólo me resta solicitar la intervención superior del gobernador, Dr. Eruviel Ávila Villegas, pues a todos los argumentos esgrimidos, se suma el hecho de que la gran mayoría de las obras y servicios insatisfechos son de sobra conocidos por el Dr. Eruviel, cuando éste fue alcalde de Ecatepec. Por ejemplo, que no hay todavía agua, ni drenaje pluvial ni sanitario, para las 8 mil familias de la megacolonia llamada La Laguna, fundada desde hace 17 años; que desde hace cinco años los estudiantes de la preparatoria oficial Víctor Puebla continúan estudiando en aulas de cartón, piso de tierra y haciendo sus necesidades fisiológicas en una miserable como insalubre letrina. ¿Ahora sí será atendido nuestro llamado?

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