Cuando surgió la idea de desaparecer el Instituto Federal Electoral (IFE) y crear el Instituto Nacional Electoral mucho se especuló que con esto habría un mejor control de las elecciones locales en los estados al manejar todo desde el INE y se garantizaría la imparcialidad al desaparecer los institutos electorales estatales, pues con ello dejarían los gobernadores de meter las manos y colocar a los Consejeros que mejor les convenía.
Sin embargo, ahora resulta que el INE tendrán consejeros estatales y cabe la posibilidad que los gobierno estatales metan las manos para elegirlos y con ello contar como siempre con el trabajo parcial de los funcionarios electorales.
De nada sirvió entonces tanto bombo y platillo utilizado para anunciar la creación del nuevo árbitro electoral si todo parece indicar que seguirán las mismas prácticas donde los encargados de vigilar las contiendas van a operar para favorecer a los candidatos de los partidos que gobiernen las entidades.
El Instituto Nacional Electoral (INE) ya emitió los lineamientos para la elección de los consejeros en cada entidad federativa, ojala que no haya mano negra y sean ratificados los actuales que tienen vínculos políticos y elijan nuevos con las mismas mañas.
De ahí la necesidad de que los diputados en los respectivos congresos locales escuchen las voces ciudadanas para garantizar que se amplíen los horizontes democráticos en los estados de la República. luisayalaramos@yahoo.com.mx

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