TEXCOCO, Méx.- Una granizada que dejó hielo en los caminos y carreteras que llevan al pueblo San Miguel Coatlinchán fue el preámbulo para que se recordara con tristeza los 50 años de que el gobierno federal, despojo de su ídolo, de su dios Tláloc -aunque se afirma que fue a la diosa Chalchiutlicue a la que se llevaron- a los pobladores de este lugar que se encuentra al pie del monte Tláloc, de donde se suministran de agua al Valle de México.
La piedra labrada por los antiguos habitantes de Coatlichan se encuentra a las afuera del museo Nacional de Antropología e Historia (INAH), cuando debería estar en su tierra de origen.
La Ciudad de México también fue castigada la tarde-noche con una granizada que heló el ambiente y casi 100 árboles fueron derivados por la furia del viento.
¿Sería la venganza de Tláloc que anuncio su llegada en este 50 aniversario de que fue despojada su compañera?
Recuerdan que hace 50 años una fuerte lluvia se sintió cuando El ídolo entraba a la Ciudad de México, hoy la historia se repite.
Este 16 de abril se cumplieron 50 años de que el monolito de 164 toneladas de peso fue movido con pesadas y grúas y un convoy de trailers custodiados por militares.
Para Guadalupe Villarreal, una profesora jubilada y testigo presencial de aquel día aseguró que no se llevaron a Tláloc, que él se encuentra enterrado en la parte más alta de la montaña que lleva su nombre.
Que en realidad se llevaron a la Chalchiuhtlicue, que en náhuatl significa “La que tiene su falda de jade” o “Piedra de los Tecomates”.

Tlaloc está enojado, desea regresar a casa…