11 mayo, 2026

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RAÚL RÍO VALLE

PEÑALos estrategas de EPN y el PRI han venido sentando las bases para la reconquista electoral del Distrito Federal, único bastión que la izquierda ha mantenido constante desde 1997. Han tejido pacientemente para lograr su objetivo, saben que destruir el bastión electoral de la izquierda puede llevarlos a la permanencia indefinida en el poder y a la derrota total de la izquierda en los tiempos por venir.

El hoy defenestrado Cuauhtémoc Gutiérrez fue ungido como presidente del PRI en el Distrito federal, a principios de enero de 2013, se dice que con el apoyo de Miguel Ángel Osorio Chong, después de prologada y desaseada disputa que dejo en el camino a distinguidos priístas, primero a María de los Ángeles Moreno, después a Jorge Shiaffino y finalmente a Beatriz Paredes, quienes fracasaron en el intento de hacerse del control del PRI en la capital del país.

El triunfo final por el control del PRI-DF fue para Cuauhtémoc Gutiérrez y así lo tuvo que reconocer el peñismo.

El entonces candidato, Enrique Peña, les puso una cuota de millón y medio de votos a Gutiérrez y a Beatriz Paredes, como candidata al Gobierno del Distrito Federal. Peña Nieto puso a Jesús Murillo Karam como mediador y fracasó, la señora Paredes soltó a Gutiérrez y este no hizo campaña. La estrepitosa derrota de Paredes le hizo acreedora al exilio dorado, ahora despacha como Embajadora en Brasil.

El PRI, sin embargo, obtuvo en la elección de 2012 en el DF, una votación de 940 mil 188 sufragios, que de acuerdo a la legislación electoral le otorgan la disposición de 5 millones mensuales para sus actividades partidarias, es decir, 60 millones anuales. Pero más importante es que el PRI por primera vez en muchos años, ante la debacle del PAN, quedó en segundo lugar en ocho de las 16 Delegaciones del DF.

Teniendo particular crecimiento electoral en las Delegaciones rurales: Tlahuac, Xochimilco, Milpa Alta, Magdalena Contreras, Tlalpan y Álvaro Obregón. A donde el gobierno federal desde 2013 y en 2014 ya está canalizando cuantiosos recursos en programas sociales y para el campo. Aunados a los recursos “condicionados” por los Delegados perredistas, que ya llegan desde la Sedesol de Rosario Robles.

Simultáneamente, y después de una década de intensos enfrentamientos al interior del PRI-DF, fue nombrado en febrero del 2013, como delegado especial del PRI en el DF el exgobernador de Tabasco, Manuel Andrade Díaz.

Nombramiento realizado por Cesar Camacho Quiroz, con el visto bueno de Enrique Peña Nieto, por la revivida “sana cercanía” del PRI con el presidente de la República.

Manuel Andrade ha realizado un trabajo paciente pero con resultados. Desde hace unos meses ya tiene sembrados a 16 diputados federales, como delegados especiales del PRI, en cada una de las Delegaciones Políticas. Díez de ellos son del Estado de México, como para hacer patente el nivel de prioridad que el DF representa para Peña Nieto, otros dos son de Hidalgo, dos de Puebla y dos más de Veracruz.

Entre los diputados mexiquenses que van por la reconquista priísta del DF están Rosalba Gualito, presidenta en el Estado de México de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, encargada de Tlalpan; para Magdalena Contreras Leticia Calderón Ramírez; para intentar conservar Cuajimalpa designaron a Erika Funes Velázquez; para la Gustavo A. Madero a Dario Zacarías Capuchino; Coyoacán está bajo la operación de Norma Ponce Orozco; el designado para la Benito Juárez es Javier Fernández Clamont y para Iztapalapa se nombró a Cristina González Cruz. Los veracruzanos Ricardo Aldana, tesorero del sindicato de Pemex, va para Azcapotzalco y la diputada Regina Vázquez Saut se encarga ya de la Delegación Cuauhtémoc.

El pasado 30 de marzo el todavía presidente del PRI-DF, Cuautémoc Gutiérrez, alcanzó a anunciar lo que venía trabajando con Manuel Andrade: La alianza PRI-PAN en el DF para la elección de 2015.

Anunciando que para mayo tienen prevista, los dos partidos, la realización de encuestas para ver cómo se repartirían las Delegaciones y distritos electorales del DF.

De acuerdo con el diputado Tonatiuh González, presidente de la Comisión de Estudio y Análisis para la Conformación de Frentes, Coaliciones, Candidaturas Comunes con Partidos Políticos y Agrupaciones Políticas del PRI-DF: “Existen muchas posibilidades de arrebatarle espacios públicos al PRD, pero sólo después de analizar los beneficios y los costos políticos se podrá determinar si existen las condiciones para concretar candidaturas comunes, lo que deberá definirse a más tardar en septiembre con las demás fuerzas políticas”.

El derrumbe de Cuauhtémoc Gutiérrez le cayó como anillo al dedo al dedo a el PRI y al mismo presidente de la República, dado que Gutiérrez se negaba a reconocer la regla no escrita para que el presidente palomeara las listas de candidatos. Ahora está claro que la estrategia del PRI en la capital del país estará en manos de Peña Nieto, de César Camacho, Manuel Andrade y Gustavo Cárdenas que desde hace tiempo anda operando en DF, discretamente, para Atlacomulco.

El objetivo del PRI para 2015 en el DF es ganar entre cuatro y seis delegaciones y los correspondientes distritos electorales. Objetivo similar tendría el PAN en su alianza con el PRI. El bloque electoral de la oposición de derecha en DF pudiera ser amplio: PRI, PAN, PVEM y Panal. Los focos ambar en el DF son sustituídos por los rojos. El PRD puede ser rebasado por la derecha, pero con la irrupción de Morena en el escenario electoral puede ser rebasado también por la izquierda.

Uno de los principales problemas del PRD es el jefe de gobierno. Mientras más se acerca Miguel Ángel Mancera al PRI y a Peña Nieto, con las políticas “modernas” y “responsables” de Los Chuchos, más se aleja el PRD de su electorado. El 39% de aceptación entre la población en general, y el 31% entre los lideres de opinión, que le otorga la última Encuesta de Reforma a Mancera, demuestra a las claras el rechazo de la población defeña al colaboracionismo y entreguismo practicado por el jefe de Gobierno del DF.

Otro problema que tendrán las fuerzas perredistas hasta hoy dominantes en el DF, es que llevarán una estrategia diferente a sus similares del Estado de México. El PRD mexiquense aprobó en su Consejo Estatal hacer alianza electoral con el PAN para el 2015. Así, de concretar esas alianzas, el PAN iría aliado con el PRD en el Estado de México y con el PRI en el Distrito Federal. ¡Vaya coordinación!

En política nunca está dicha la última palabra, es un espacio de incertidumbre hasta que se realiza el hecho. Las fuerzas de la derecha han abierto sus cartas y las han puesto sobre la mesa. Falta ver como van a jugar las fuerzas de izquierda de la capital del país.

En la batalla por el Distrito Federal de 2015  las auténticas izquierdas, las de verdad, se juegan su vigencia y permanencia.

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