* El programa estrella del GDF, Conduce sin Alcohol, ámbito en el que autoridades se coluden con “coyotes” que pululan * Ellos se aprovechan de los remitidos donde “todos llevan tajada”
Aquiles Esquivel Madrazo
Cuando no quieres encontrarlos ahí están; pero cuando los buscas para una investigación periodística, te lleva horas y horas localizar un alcoholímetro.
La búsqueda inició como a la una de la mañana. Una a una recorrimos las zonas que anteriormente nos habrían atorado y nada. De regreso, ya para abortar, aburridos, casi tres horas después y ya con más ganas de dormir que de realizar la encomienda periodística, encontramos un tráfico enorme antes de llegar a Insurgentes por el Eje 6; “seguro es un accidente”, comenta mi compañero de aventura. Pero ¡oh sorpresa! era el anhelado alcoholímetro.
“¿Todo bien?”, pregunta el oficial de policía, antes de percatarse del aliento alcohólico aunado a la actuación de borracho…
“¿Por qué no maneja su compañero, quien no viene tomado?”, cuestiona el oficial.
“¡Porque es mi carro, y sólo yo lo manejo! Además no vengo tomado. ¡Estoy bien!”
El asunto era ser trasladado y que mi compañero se llevara el vehículo para evitar el pago del corralón. El trámite es sencillo: soplas en el aparato. Lo que marque es lo de menos, te detienen; esperan que caigan otros y completar el viaje; lo demás es trámite más trámite.
Desde el momento en que te transportan, después de esperar varias horas, los mismos policías durante el trayecto te ofrecen que, si quieres ampararte, ellos te permiten el contacto con uno de los “abogados”. Solo requieren tu nombre completo y por la mañana eres liberado mediante el invariable pago (“según el sapo es la pedrada”) de 3,500 hasta 7,000 pesos. El precio que cobra el “coyote” también depende de la delegación política en que te agarren.
Una vez que te detienen eres trasladado a la delegación correspondiente para que realicen otra prueba de alcohol y posteriormente te remiten al famoso Torito para cumplir la sanción. El frío de la madrugada, la hora, la razón perturbada por el alcohol, la ignominia de estar detenido, es lo que muchas veces nos lleva al amparo y evitar el encierro.
Al llegar al Torito, te bajan de la camioneta y directamente te pasan al área jurídica donde recaban nuevamente tus datos; inmediatamente después nos turnaron al área médica para hacer el diagnóstico del ingresado y posteriormente somos llevados al área de “valores” donde son registradas nuestras pertenencias y nos dan un recibo por los objetos que al momento de la detención portábamos; por seguridad, del atuendo, nos retiran cinturón y correas de zapatos.
El área de sanitario del Torito cuenta con mingitorios y tasas de baño sin puertas, donde la limpieza, por la cantidad de gente ingresada no existe ni remotamente. “Hasta las ganas se te quitan”, mencionó uno de los usuarios al ver lo sucio que estaban las tasas.
Adentro hay todo. Una biblioteca con libros que recrean temas motivacionales; enciclopedias temáticas y revistas. Durante la reclusión facilitan juegos de mesa, e incluso en el patio, hay una cancha de voleibol para quien quiere sudar la cruda.
Las camas de cada celda son literas de cemento; en ellas se colocan hasta cuatro detenidos. Encima tienen una cubierta delgada de hule espuma forrada y están envueltas con una sola cobija como las que regalan a damnificados.
Como a las 10 de la mañana, se escucha el anuncio del tren que va pasando, mientras que Jaime, compañero de celda recluido por segunda ocasión, señala: “Nunca sabes con qué loco te van a encerrar; además, el encarcelamiento parece figurativo porque la puerta de la celda permanece siempre abierta, sin embargo durante la noche no se permite a nadie estar en los pasillos”.
En la tiendita, espacio chico donde se encuentra lo necesario, puedes comprar desde un refresco, barritas integrales, sabritas, golosinas, snacks, o un gatorade u otra bebida energizante para la cruda; es más, hasta una tarjeta de teléfono por si quieres hacer alguna llamada en los teléfonos del patio. Al salir todo lo pagas (más caro que en la calle) con el dinero que te guardan al momento de tu detención.
Para la liquidación del amparo, cuando eres liberado y estás en la calle, los “coyotes” se te van encima para llevarte al cajero o a tu casa para liquidar sus servicios. Con cámara escondida, este acto fue grabado por este medio, un día antes de iniciada la aventura.
Los comedores son planchas alargadas y fijas con postes al piso, igual que los bancos. Ahí son servidos los alimentos: a las 7:00 am el desayuno, la comida a las 13:00 horas y a las 19:00 la cena. Por disposición de la autoridad del centro cada interno o interna está obligado a lavar la vajilla utilizada.
También para distraerse, los inquilinos del Torito podemos desde escuchar una plática de Alcohólicos Anónimos, hasta ver una película en video sobre los peligros del alcoholismo o conversar con las trabajadoras sociales quienes te hablan del maltrato familiar, VIH/sida o farmacodependencia, entre otros temas.
Es fácil caer en esta temporada. Los festejos de fin de año implican copas y después del “no pasa nada” o “sí puedo manejar” hay tres disyuntivas: llamar a un taxi, manejar y sufrir un accidente o que te atrape el alcoholímetro. Dicen muchos, autoridades incluidas, que el segundo es lo mejor que pueda sucedernos. La reclusión es de 20 a 36 horas dependiendo el grado alcohol que registre el organismo.
“Te hacen salir al patio –protesta Javier, otro interno– yo creo que para que sufras la cruda y la pienses antes de volver a embriagarte. Además, quise ir a la biblioteca pero no me dejaron entrar porque ya estaba completo el número permitido de gente”.
Según datos de las autoridades, las 19 colonias que concentra el mayor número de detenidos por consumo de alcohol a niveles superiores a los permitidos son Verónica Anzures, Centro, San Pedro de los Pinos, Leyes de Reforma, Jamaica, Algarín, Lindavista, San Francisco Culhuacán y Agrícola Oriental, por mencionar algunas.
El 27 de diciembre de 2011 el Centro de Sanciones Administrativas creó su página en Facebook donde señala que su ‘misión’ es “encerrar ebrios para cuidar su vida”. Ahí se puede leer la historia de El Torito. En portada hay una imagen que dice: “alcohol + volante = a muerto”, con una imagen del pasillo de las celdas. Hasta el momento tiene 22 ‘me gusta’ y difícilmente podrá llegar a tener más.
Un post ofrece las 10 frases “que vociferamos cuando andamos “hasta atrás”:
Nombre güey, yo borracho manejo mejor.
(A la mañana siguiente) En serio cabrón, no vuelvo a tomar.
Me veo con madre (esta frase no la dices, sólo la piensas) bailando/conquistando/cantando así.
Está buenísima la morra que me agarré… (Sí, pero para adorno de Halloween).
Nombre güey, yo casi nunca guacareo, lo que pasa es que hoy no comí nada. (Simón pinche Alcoliquín González).
Mira güey, ya nomás traigo lo del taller del carro, pero chingue su madre, mañana lo repongo (A huevo, pa’que no falte pa’ las caguamas).
Bueno, nomás una y ya… (sííí güeeey).
Déjame marcarle a esta vieja güey, te juro que la extraño un chingo…
Nombre cabrón, te quiero un chingo, tú eres como mi hermano; mi único amigo… (A gueevoo…)
¡Salud!
Al toro por los cuernos. Cuando la cordura cabe, los enfiestados bebedores citadinos, responsables, podrían optar por la opción de contratar un conductor que maneje tu carro, a una empresa nacida del temor a un accidente o a ser embestido por el Torito de la corrupción. La más visitada es yomanejo.mx, negocio de unos chavos con el Hashtag #Pasalasllaves, @Yomanejomx en Twitter.
La idea surgió de Mario Hernández, quien se asoció con Víctor Cervantes e invirtieron 500 mil pesos para “ayudarte a llegar sano y salvo en la comodidad y seguridad de tu auto”. Operan desde las diez de la noche hasta las seis de la mañana. En su visión señalan “Ser la opción comprometida con la cultura del consumo responsable y la prevención de accidentes automovilísticos”.
La forma de operar es sencilla: media hora antes llamas para dar tu ubicación y van para llevarte a tu casa o a seguirla en otro lugar en tu propio vehículo. Dan servicio también para eventos especiales, bodas, bautizos, comidas de aniversario, etcétera. Los vehículos en que se trasladan cuentan con GPS para seguridad del usuario.
La cobertura es todo el Distrito Federal, zona conurbada del estado de México y Cuernavaca. La tarifa dependerá de la distancia que recorras. El servicio, por lo general, va desde los 250 a los 550 pesos. Los paquetes de seis, ocho u 12 horas tienen un costo de 800 a mil 500 pesos. Cuentan con una franquicia que tiene un costo de 119 mil pesos e incluye uso de marca, manuales, papelería, uniforme, capacitación personalizada, sitio web y diagrama personal de flujos.
En temporadas normales, en una noche brindan de tres a 20 servicios, sin embargo en temporadas como las que ahora vivimos, aumentan considerablemente.
Después de 12 años, “Conductor designado” patrocinado por el grupo cervecero Cuauhtémoc Moctezuma, ha inscrito a más de 233 mil 275 miembros beneficiando a cerca de 968 mil 571 personas. Entre los cuates designan a quien no beberá esa ocasión, llaman al patrocinador, firman una carta de conformidad y al final se certifica que la persona no bebió y será quien lleve a sus casas a los amigos.
Otra opción son los radiotaxis que por lo general es un servicio que todos los bares tienen, o bien diversos servicios similares a yomanejo.mx que se han multiplicado en el país.
El negocio de los amparos. “El programa estrella del Gobierno del DF ‘Conduce sin Alcohol’ es negocio redondo donde autoridades se coluden con ‘coyotes’ que pululan este Centro (El Torito). Ellos se aprovechan de los remitidos donde todos llevan tajada”, señaló a Forum en Línea, un abogado cuyo despacho, entre otras cosas, emite también amparos en contra de esta acción y quien pidió omitiéramos su nombre.
El Centro de Sanciones Administrativas y de Integración Social, mejor conocido como Torito, está ubicado en Lago Gascasónica sin número (esquina con Aquiles Serdán), colonia Tacuba; se inauguró durante la administración de Ernesto P. Uruchurtu el 28 de octubre de 1958, siendo presidente Adolfo Ruiz Cortines.
Su mote se debe a que ahí había antes un rastro que la gente del rumbo conocía como El Torito. Apenas, el 19 de diciembre pasado se dio a conocer el nacimiento de El Torito Rosa, que es una adaptación del inmueble donde se recluye únicamente a mujeres. Antes era mixto.
Desde que llegas, puedes encontrar una serie de vehículos estacionados al frente y que son las unidades de los “coyotes” quienes los utilizan de oficina. A las nueve de la mañana, ya se encuentran hombres y mujeres de diferentes edades que esperan que sus clientes sean liberados.
Una vez que salen, corren hacia la puerta les llaman por su nombre y los llevan al cajero o a su casa para recabar el importe convenido para la liberación. Según señala un abogado “gestor” la liberación es “gratuita”, y “en nuestra página subimos un machote que cualquiera puede llenar”.
Según datos públicos de la Consejería Jurídica, en 2012 hubo 4,856 detenidos de los cuales 2,483 fueron liberados mediante amparo. Ese mismo año, la consejería identificó como “coyotes” a Javier Gutiérrez Aguilar con 115 amparos; Hugo Menchaca García con 108; Carlos Roque Muñoz con 98 y Humberto Ramírez Huesca con 67 amparos.
También ubicó a Jonathan Rodríguez Martínez quien tramitó 66 amparos; Humberto César Anzures Cabrera 49; Víctor del Valle Garduño 42; Enrique Delgadillo Pastrana 35; Francisco Gálvez García 33; Mario Flores Cisneros 32 y Miguel García Gasca con 30 amparos. Otro coyote ubicado entre un grupo de cerca de 30 personas que Forum en Línea pudo ubicar, se encuentra un joven que porta un gafete donde se lee Daniel López Larios.
En el proceso también se encuentran los extorsionadores, comentó el abogado gestor que conversó con este reportero; ellos, en el lapso que los detenidos son revisados por el médico legista, obtienen sus nombres y elaboran el amparo sin el permiso o consentimiento del remitido.
“¿Cómo obtienen los nombres? Si no es por los policías que te detienen es el Juzgado Cívico o los médicos”, asegura el entrevistado.
En la mañana, los “coyotes” abordan al liberado y cobran la cantidad que ellos consideran; si se niega a pagar, han señalado la Procuraduría General de Justicia del DF, la Secretaría de Seguridad Pública y la Consejería Jurídica capitalina, agreden al recién liberado.
Un juez federal (con nombre reservado), ha dicho “Por la rapidez con que actúan (los “coyotes”), se infiere que un servidor público local les proporciona el nombre de la persona arrestada, sin que ésta se entere, pues en la diligencia correspondiente manifiestan que no solicitaron su promoción y que no conocen a la persona que lo hizo”.
Datos que ilustran: Mil 602 personas hasta el 22 de diciembre han sido llevadas al Centro de Sanciones Administrativas, El Torito, ha informado la Secretaría de Seguridad Pública del DF.
Mil 147 automóviles se han enviado a los depósitos vehiculares.
59 mil 811 entrevistas se han aplicado a conductores.
4 mil 718 pruebas se aplicaron a los automovilistas durante el mismo periodo.
Mil 515 fueron hombres y 87 mujeres.
El programa se aplicará las 24 horas hasta el 6 de enero de 2014 en 20 puntos de manera permanente e itinerante.
Ante la Organización de las Naciones Unidas, en mayo de 2010, el gobierno de México se comprometió a reducir 50% las muertes por accidentes viales para 2020.
1.7% del producto interno bruto es el costo de los accidentes viales para la economía mexicana.
Nueve de cada 10 muertes por accidentes de tránsito en el país son por el exceso en el consumo de alcohol donde éste es causa de 60% de las muertes y la velocidad el otro 28%.
68% de los conductores manejan con exceso de velocidad cuando hay oportunidad, al combinar volante y alcohol el porcentaje crece.

Te puede interesar
MUERE EL ESCRITOR GASTÓN GARCÍA CANTU
Gobernadora Delfina Gómez respalda a Gobierno Verde de Villa Guerrero
Movilidad, tradición y agenda verde: señales del nuevo momento mexiquense