Por José Luís Hernández Jiménez
No sé a ustedes, estimados cuatro o cinco lectores, pero a mi me parece bien que la intención expresa de las propuestas del gobierno federal, de reformas hacendaria y social, sea que haya una pensión para todos los adultos mayores de 65 años de edad o más, un seguro del desempleo y que pronto haya un sistema universal de salud y mayores recursos para invertir en educación.
Igual con la propuesta de, ¡por fin!, gravar las ganancias de las empresas y de las grandes corporaciones que cotizan en la Bolsa de Valores. Eso anuncia el actual Secretario de Hacienda, Luís Videgaray.
Todas ellas, han sido algunas de las exigencias que, al menos, desde hace 40 años, muchos hemos planteado como urgentes. Es decir, se han tardado en aprobarlas.
Me hubiera gustado mas que también se anunciara que se tomarán medidas concretas para que el poder de compra del salario mínimo general, sea suficiente, como lo ordena la Constitución, ya que hoy el monto de ese salario apenas alanza para mal comer; que se decretara que la semana laboral será de 40 horas, con pago de 56, como una manera de abatir el desempleo y la informalidad, fenómeno que se ha generalizado; que se anunciara que los ingresos públicos se van a invertir en industrializar todo el país y en obras y servicios que ocupen mas mano de obra; que se decretara que las Acciones de las empresas ya no serán anónimas sino nominativas, para evitar el uso de prestanombres de gente ya enriquecida y voraz; mas aún, que se tipificara como delito la prestanomía; y que se dijera que se acaba el secreto bancario; que se aprobara una Ley de Salarios Máximos, sobre todo para el sector público, en donde hay servidores que ganan como potentados.
Con estas medidas complementarias, sí que se lograría, hacer de México un país más próspero e incluyente, como dice don Videgaray.
Motivos para promoverlas, se han venido acumulando. Lo reconoce el propio Secretario de Hacienda:
El 45.5 por ciento de la población, está en situación de pobreza, “igual que hace 30 años”; La seguridad social apenas cubre al 38.8 por ciento de los mexicanos. Es decir, el 72 millones de mexicanos están excluidos; El 60 por ciento de los “empleados” están en la informalidad; las empresas informales son 45 por ciento menos productivas que las empresas formales; el crecimiento económico de los últimos 30 años, ha sido de apenas el 2 por ciento.
El ingreso tributario promedio, con respecto a la riqueza producida en un año, PIB, es de 13.7 por ciento, cuando ese promedio en el resto de América Latina, es de 18.4 por ciento y el de los países miembros de la OCDE, es de 26.3 por ciento.
Ahora habría que ver si la manera en que se pretende lograr aquellas buenas intenciones, son las adecuadas.
¿Cobrar mas impuestos a los que más ganan? Correcto. Pero debieran pagar mucho más, los que ganan mucho más. ¿Eliminar las tres cuartas partes de los tratamientos fiscales preferenciales y la mitad de los regímenes especiales? Correcto. Pero sería bueno, que a los beneficiados hasta hoy por esas “preferenciales” y “especiales”, se les obligara a devolver los beneficios, pues sus privilegios perjudicaron a la mayoría de los mexicanos. ¿Simplificar el pago de impuestos, reduciendo incluso el número de artículos del código fiscal? Correcto. Pero más ayudaría convencer a la población de que sus aportaciones, ahora sí serán bien utilizados.
¿Exentar el pago de impuestos, a nuevas empresas y emprendedores? Correcto. Pero debe precisarse el tiempo de la exención, por ejemplo, durante cinco años, que es el tiempo promedio en que se sabe si un negocio lo es o no; y otorgarle los créditos necesarios, para lograr su cometido. Igual ayudaría que se dijera y explicara, que la meta necesaria es que el país crezca pronto, no un 3 por ciento, sino un 7 por ciento. Meta tan pichicata, nos condena a pasar de igual a peor en el corto plazo.
¿Y ustedes qué opinan, mis estimados? ¿No creen que está bien pero que aún le hace falta mucho a la dichosa reforma fiscal? ¿O a poco van a apoyar a los grandes empresarios y personajes enriquecidos que hoy que se pretende quitarles un “pelo” de su riqueza, ya andan gritando “¡ay mis privilegios!”, lo que demuestra que los ricos también lloran?
Notitas: Una.- Que se agradece al Dr. Fluvio Cesar Ruíz Alarcón, Consejero Ciudadano en PEMEX, su brillante participación en su Conferencia “La Reforma Energética”, celebrada este martes 10 de septiembre, en el DF, en la sede de “Por el Cambio con Dignidad AC”. Dos.– Que igual, se agradece la asistencia de las 150 personas, al aniversario número 39 del surgimiento del PMT. Tres.- Que hace 30 años, en EU ni se jugaba futbol. Hoy se da el lujo de ganarnos 3 a 0 y (casi) eliminarnos del próximo Mundial. Otra muestra del deterioro nacional que nos ha tocado vivir.
Correo e hernandez-jimenez2012@hotmail.com
México D. F. a 10 de septiembre de 2012

Que mal informados… fueron 2-0
La mejor forma de cobrar impuestos en forma fácil y mas equilibrada es desapareciendo el isr y cobrando el iva a una tasa mas alta. Todos tus gastos serian gravados y asi el que gaste mensualmente 100 mil, pagaría 20 mil, el que gaste 4 mil solamente 800. Eso si seria proporcional y más facil de declarar. (Incluye alimentos y medicinas ya que los políticos se llegan a gastar hasta 10 mil en una sentada, pagarian 2 mil de impuesto) Piensenlo y verán que es cierto. Los politicuchos se escudan en que los mas pobres gastan mas en comida, por que no quieren y no les combiene a ellos que se calcule cuanto pagarían en impuesto ellos.