Por: Jose Alberto Zea Dominguez
Tepetlixpa, Méx.- Dos de las ex haciendas en donde vivió de niña, Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, se encuentran totalmente olvidadas y destruidas por el paso del tiempo.
Otras dos se hallan en buena forma, las cuales forman parte de museos dedicada a la “Décima Musa”.
Gilberto Méndez Alamilla, historiador dijo que, en la edad tierna de la primera mujer poetisa Sor Juana Inés de la Cruz, vivió en cuatro ex haciendas en los tiempos de la colonia, una fue en la Arquería de San Miguel Nepantla y la ex hacienda de Cuecuecuautitla, del municipio de Tepetlixpa, la otra fue en la de Panoaya, localizada en Amecameca y la ex hacienda de la Cruz del municipio de Tlalmanalco.
“Para recordar, Juana Inés de Asbaje y Ramírez de Santillana, nació el 12 de noviembre de 1648, pero algunos biógrafos dan la fecha de 1651, sus padres de nuestra Décima Musa, fueron Don Pedro Manuel de Asbaje e Isabel Ramírez, su abuelo Pedro Ramírez de Santillana, era un poderoso hacendado, el cual tenía cientos de hectáreas de cultivo, por lo que tenía el dinero para comprar o arrendar las hoy ex haciendas.
Sin embargo a su corta edad, visitaba constantemente a su abuelo en la ex hacienda de Huixtamayo, en la localidad de Cuecuecuautitla, en donde pasó un año de su infancia, cuando tenía tres años, Juana Inés de Asbaje, se fue con su abuelo, Don Pedro Ramírez de Santillana, a la ex hacienda de Panoaya, en donde aprendió a leer y a escribir, al morir más que su abuelo fue su padre, la niña prodigio, la “Ave fénix”, la enviaron con una tía a México (Nueva España), en este lugar Don Martín de Olivas, Bachiller de la Real pontificia Universidad, dio clases Juana Inés, quien aprendió el Latín en 20 lecciones.
Siguió diciendo, “Cuando tenía 15 años de edad, fue invitada por la Virreina Leonor María de Carreto, Marquesa de Mancera, a quien refiere en sus poemas como Laura”.
Ya cuando su madre; Isabel Ramírez, se casa por segunda vez, aún de pequeña, Juana Inés de Asbaje, se fue a vivir a la hoy ex hacienda de la cruz, sitio que se localiza afueran de la cabecera municipal, rumbo a san Juan Atzacualoya, que por cierto está en venta.
Cabe destacar que, en la comunidad de Nepantla (En Medio de Dos Tierras), en lengua Náhuatl, gracias al gobierno mexiquense, se edificó el Museo más grande de la zona oriente, ya que en este lugar vio la primara luz la que hoy conocemos como Sor Juana Inés de la Cruz, en la ex hacienda de Panoaya, un visionario de nombre, Ernesto Maurer, por los años de 1999 y 2000 fue salvada de la destrucción del paso del tiempo y con un patronato privado fue reconstruida, empleando a más de 80 carpinteros, albañiles y pintores entre otros artesanos, para saber de la magnitud de la restauración, se requirieron más de 100 mil tejas de barro nuevas, del tipo colonial, que se produjeron en los hornos de Ozumba y Cholula. Se usaron más de 40 cargas de camión de vigas y madera en general para los tejados, para la restauración de la Ex Hacienda de Panoaya se contó con la asesoría del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Primera parte de tres.

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