“Dichas pinturas rupestres contienen símbolos de animales, así como siluetas del sol y una media luna, así mismo seres humanos cazando a las bestias que existieron hace más de 30 mil años, ya que en estas barrancas existen todavía cuevas en donde estos seres de la prehistoria pernotaban”, destacó.
Indicó que, en el poblado de San Juan Tepecoculco, también hay pinturas rupestres en las barrancas de Patlahuaya, Tehuahualpa y Huauhtle, en donde su población es muy celosa de su historia, y pocos son los que tienen la fortuna de admirarlas, ya que no quieren que sean destruidas por la mano del hombre contemporáneo, sostuvo diciendo.
“En este lugar de la delegación de San Juan Tepecoculco, están pintados águilas y colibrís, así como otros animales en roca maciza, sin que el tiempo borre estas huellas de estos sitios, el presidente municipal, Raúl Navarro Rivera, quien además es un amante de la historia, conminó a este regidor preservar estos sitios, ya que es parte del proyecto “Pueblo con Encanto”, expresó. Para ir a las pinturas rupestres de San Andrés Tlalamac, se tiene que bajar del centro del poblado a 5 kilómetros hacia las barrancas de Tehuehueyaca, hacia el oriente del poblado, sin embargo hay que tener mucho cuidado, ya que, hay caminos peligrosos, sin embargo el viaje vale la pena, ya que se puede admirar estos dibujos que pintaron los “Hombres de las Cavernas”, hace más de 30 mil años de antigüedad.
Pedro Ibáñez Galicia, encargado de la comisión de Turismo, destacó también que, en la delegación de Popo Park, existe una ex hacienda, en donde las vacaciones iba a pernotar, el General y ex presidente de México, Don Porfirio Díaz, así mismo en la delegación de San Juan Tepecoculco, todavía se puede apreciar conjuntos piramidales de la época precolombina.
“Queremos que el gobernador de la entidad mexiquense, DR. Eruviel Ávila Villegas, considere a este municipio, como “Pueblo con Encanto”, ya que también el municipio de Atlautla hace aire, puntualizó diciendo.
Cabe destacar que, solamente en dos municipios de la zona oriente del Estado de México, existen en sus barrancas pinturas rupestres, como el Ozumba como en Atlautla, que algunas de ellas datan de los primero hombres que pisaron estos lugares hace más de 20 y 35 mil años. Las pinturas rupestres en México, son de la edad Paleolítica que simbolizan animales y líneas, así mismo en el Neolítico se representaban con diversos humanos, animales, manos y dibujos del medio ambiente, el cual era la vida cotidiana de los “Hombres de las Cavernas”.
Prácticamente y la mayoría de estas pinturas de la “edad de piedra”, fueron hechas en cavernas (Cuevas), además en rocas, que han sobrevivido más de 30 mil años en México, sin embargo, poco se ha hecho por autoridades culturales tanto federal como estatal, para su preservación.
Los bocetos rupestre, son además de la época prehistórica, el término “Rupestre”, viene de la palabra Latín rupestris, y éste de rupes que significa ROCA, por lo que en un sentido estricto, rupestre se refería a cualquier trabajo en dibujos en las paredes de las cavernas y en los barrancos.
Podemos decir que durante la última glaciación hace más de 40 mil años, estas manifestaciones en rocas podrían ser un arte, ya que son las más antiguas que se conoce por el hombre en el periodo de transformación del Paleolítico al Neolítico.
Estas pinturas rupestres, además de líneas, hombres y animales, tenían como
Santuario las cuevas, en donde se aprecia que algunos bocetos los dedicaban a la astronomía, ya que en algunos casos como los dibujos de Tlalamac, municipio de Atlautla, reverencian al Sol y a la media luna, además de las estrellas.
Por lo tanto, estas pinturas prehistóricas, se pueden considerar en la vida primitiva del ser humano, como el arte y la religión en su contexto de creer en algo para sobrevivir y la fe que cada día nos lleva a la vida eterna.



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