14 junio, 2026

Reporteros en Movimiento

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FRANCISCO GÓMEZ MAZA

·        PRI por  trasparencia sindical

 ·        Sesión, obviamente pactada

Indudablemente que hubo línea de muy arriba; fue obvio – los observadores dicen que directamente de la presidencia electa – para que saliera del Senado el dictamen de las reformas a la ley laboral iniciadas por el presidente Felipe Calderón.

El PRI aprobó, por fin, sorpresivamente, las reservas en torno a la trasparencia y democracia sindicales presentadas por el PAN y el PRD.

El Senado modificó, para empezar, el Artículo 364 bis del dictamen para que, en el registro de los sindicatos ante las autoridades laborales, se observen los principios de legalidad, transparencia, certeza, gratuidad, inmediatez, equidad,  imparcialidad y respeto a la libertad, autonomía y democracia sindicales.

De acuerdo con la enmienda aprobada por unanimidad, las copias de los registros sindicales que se soliciten deberán ser en términos de lo que señala el Artículo 8 constitucional, así como de la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, y las estatales. El texto íntegro de las versiones públicas de los estatutos sindicales deberán estar disponibles los sitios digitales de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) y de las Juntas de Conciliación y Arbitraje.

Sólo por esta enmienda, a favor de la cual votaron todos los senadores (128), sólo por este cambio en el dictamen aprobado por los diputados, éste retornará a San Lázaro para ser ratificado por los diputados. Anoche mismo la Cámara baja esperaba el dictamen enmendado por los senadores para ponerlo inmediatamente a estudio en la Comisión del Trabajo y Previsión Social  y ponerlo a consideración del pleno diputadil en una de las sesiones antes del día de los difuntos (2 de noviembre).

El saliente presidente Calderón habrá, con ello, matado dos pájaros de un mismo tiro. Sus dos iniciativas preferentes – las reformas laborales y la de contabilidad gubernamental – habrán sido aprobadas por un poder legislativo y con el aval pleno del presidente electo, Enrique Peña Nieto.

En un primer momento, los senadores priístas y panistas, con el rechazo de los del PRD, del PT y del Movimiento Ciudadano (100 a 28), aprobaron en lo general el dictamen y luego pasaron a la “discusión” de las reservas presentadas por el PAN y la Izquierda, y fue cuando los priístas dieron la sorpresa al apoyar los cambios en el tema sindical.

El “debate” se extendió a altas horas de la noche, pero al fin las mayorías oficialistas y priístas se impusieron y, con cambios de redacción superficiales, se unieron para aprobar temas de trasparencia, y democracia en los sindicatos. Los líderes sindicales, inclusive,  apoyaron las propuestas argumentando que lo hacían porque ya estaban en la Constitución, concretamente en el Artículo 123 constitucional.

La de anoche fue en realidad una sesión senatorial histórica. Jamás había habido un quórum total. Los 128 senadores estuvieron presentes a la hora de los posicionamientos de cada bancada y de las votaciones. Esto no había ocurrido nunca, si no me equivoco. De lo más reciente, ni siquiera en la inauguración de la LXII Legislatura, el pasado primero de septiembre.

Todo lo demás relativo a la situación real de las relaciones obrero patronales quedó igual como la aprobó la Cámara de Diputados, sólo con la oposición de los partidos de la Izquierda. El nuevo régimen de contratos laborales, los salarios por hora etcétera, que en nada benefician a los trabajadores. Quedó intacto además todo el articulado a favor de los empresarios empleadores.

Al momento de redactar esta columna aún no terminaba el “debate”, con escarceos de pugnas entre los priístas y panistas, pero fue obvio que la aprobación del dictamen fue pactada. Lo importante es que el nuevo gobierno de Peña Nieto tendrá que pagar la factura política de una reforma laboral claramente a favor de las clases patronales y timoratamente a favor de la democracia y trasparencia de los sindicatos, y que ha sido objeto del rechazo total de los sindicatos independientes.

A las 22 horas de ayer aún no terminaba el “debate” que se extendió por varias horas más, pero lo sustancial estaba escrito. Una nueva Ley Federal del Trabajo que será aprobada al vapor en San Lázaro, antes del día de muertos. Y se lo aseguro, será aprobada por los diputados en dos minutos.

analisisafondo@cablevisión.net.mx

 

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