JUAN LÁZARO SANTIAGO
Bien por el gobernador Eruviel Ávila Villegas por anunciar operativos conjuntos con la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), las policías locales y la procuraduría estatal para municipios del oriente mexiquense, pero, ojo, también debe de reunirse con el jefe del gobierno del Distrito Federal y los gobernadores de Morelos, Hidalgo, Tlaxcala y Puebla, para reforzar la vigilancia limítrofe, por donde pasan los grupos delictivos a cometer sus crímenes.
Lo que iniciara Eruviel en el oriente mexiquense, impactará a gobiernos vecinos, ya sean estatales y municipales, por ello, los demás mandatarios –sin importar de que partido sean- deben de incluirse en esta lucha frontal contra el crimen.
Se necesita cerrarle todos los caminos al crimen organizado y a la delincuencia común. Ese es el punto.
Pero también evitar que los elementos de las diversas corporaciones abusen en sus revisiones a vehículos y personas, además, de empezar a extorsionar a la ciudadanía so pretexto de los operativos.
En el año 2001, cuando el PAN tenía la presidencia de la República con Vicente Fox y en la jefatura del gobierno del DF. El PRD tenía a Andrés Manuel López Obrador, así como en el estado de México, al priista, Arturo Montiel Rojas, se empezaron a realizar los primeros operativos metropolitano, los cuales se fueron debilitando y olvidando con el constante cambio de funcionarios de las áreas de seguridad pública.
Si recuerdan amigos lectores, con el gobierno de López Obrador, se tenía como jefe de la policía al Marcelo Ebrad; Alfonso Navarrete fue subsecretario de Seguridad Pública con Arturo Montiel, pero después pasó a ser procurador y Vicente Fox tenía a Alejandro Gertz Manero en la Secretaría de Seguridad Pública.
En aquella época empezaron los operativos conjuntos en la zona metropolitana, pero con magros resultados, ya que los elementos policiacos se dedicaban más a extorsionar que a combatir a los criminales.
Recuerde también que Marcelo Ebrad fue destituido por Fox cuando el linchamiento de tres policías investigadores en el pueblo de San Juan Tezompa; Arturo Montiel le heredó el poder mexiquense a Enrique Peña Nieto y los operativos fueron desapareciendo poco a poco, a pesar de la cada vez mayor presencia de los ejecutados y el aumento del narcomenudeo, el robo de autos, los asaltos al transporte y el robo a casa habitación.
En el 2007 aún se mantenía el programa CAT Metropolitano entre el DF y el estado de México, pero cada vez con menos participación de la policía federal.
Al final solo algunas patrullas de ambas entidades llegan a puntos limítrofes para aparentar que existían esos operativos, pero en realidad, lo único que hacían es pedir dinero a todas aquellas personas y automovilistas que detenían.
Con los gobiernos de Enrique Peña Nieto y Marcelo Ebrad-ya como jefe capitalino- se alargó la distancia y la seguridad entre ambas entidades, dejó de coordinarse.
Por un lado Ebrad, invirtió para mejorar las condiciones de seguridad pública en su capital, con la adquisición de video cámaras, más patrullas y personal, mientras que con Enrique Peña Nieto, hubo total desorganización y corrupción en las filas de sus corporaciones.
En este momento el DF es una de las ciudades más seguras del mundo y el estado de México está hundido en una crisis de inseguridad, que ha dejado víctimas en todos los municipios mexiquenses.
Ese es el estado que recibió Eruviel Ávila de manos de Peña Nieto, el presidente electo,
Pero ahora Eruviel se faja los pantalones y luego del asesinato de su amigo, el diputado Jaime Serrano, decide imponer operativos con la ayuda de los militares en municipios del oriente.
Sin embargo, insisto, no debe de hacerlos solo en los municipios y debe de contar principalmente con la colaboración del gobierno del Distrito Federal.
PARA EL ARCHIVO..
Eruviel además de dar mayor seguridad a Nezahualcóyotl, debe ver qué pasa en los municipios de Valle de Chalco y Chalco, donde las policías están infiltradas por el crimen organizado, forman parte de bandas de secuestradores y extorsionadores, pero nadie se ha preocupado por hacer una depuración.
El anterior alcalde de Valle de Chalco, Luis Enrique Martínez Ventura, es diputado local del PRI, pero ayudó a que el PRD se quedará con la presidencia municipal, porque no pudo contener la inseguridad y las constantes ejecuciones.
En Chalco domina el grupo de Juan Manuel Carbajal Hernández, quien es diputado federal, pero que tiene el control del municipio con Esteban Hernández Cureño, que solo obedece sus instrucciones, sin darse cuenta del daño que se le ha hecho a la sociedad con tantas balaceras, ejecuciones y extorsiones en ese municipio.
A Carbajal y a Esteban les importa un comino la seguridad de los chalquenses, ya que ellos cuentan con una amplia seguridad y patrullas a su servicio.
Y qué decir de Neza, el crimen organizado está por ahí, agazapado, a un lado del alcalde priista, José Salinas Navarro y de sus mandos policíacos.

Te puede interesar
Opinión: Mesas de trabajo para mejora de ley para periodistas que no sea «a modo»
Opinión: El Plan A y B en Chimalhuacán para que el grupo de Miguel Benito siga en el poder
Opinión: El alcalde panista de Tezoyuca cayó en el Morenato con Horacio Duarte