Por José Luís Hernández Jiménez
Estimados cuatro o cinco lectores, hace 50 años se publicó un texto del que tomo parte de su titulo, para nombrar este mamotreto que tienes antes tus pícaros ojos. Dicha publicación hizo reflexionar en serio a muchos integrantes de la hoy viejísima izquierda. Con decirles que su autor, don José Revueltas Sánchez (el mismo de El Apando), por decir su verdad, fue expulsado dos veces, de dos Partidos, primero del Comunista Mexicano y luego del Popular Socialista.
El caso es que su libro, cual semilla caída en tierra no fértil, sembró una idea cuya cristalización, con todas sus actualizaciones necesarias, sigue pendiente. A mi modo de ver, claro. El texto habla de la No existencia histórica de la organización revolucionaria (en el sentido más estricto del término) que el país necesita y cuya labor inmediata es la construcción de una conciencia colectiva, de la mayoría de la población, hacia estadios superiores de bienestar. Bueno, pues a mi modesto entender, dicha “no existencia”, sigue vigente. No obstante, desde que apareció aquel texto, se han dado intentos pero, por angas o mangas, la tarea sigue pendiente.
Uno de esos intentos, empezó a nacer hace 38 años, el 8 de septiembre de 1974, nutrido en diferentes momentos, por un montón de ex presos políticos, intelectuales, luchadores sociales, jóvenes, mujeres destacadas, entre los que aún se recuerdan están personas como Heberto Castillo, Demetrio Vallejo, Luís Villoro, Luís Tomás Cervantes Cabeza de Vaca, Salvador Ruíz Villegas, Carlos Fuentes, Octavio Paz, Carlos Bracho, Eduardo Valle, Naranjo, Rius, Adela Salazar, Amparo Ochoa, Tehua, y uff., (hoy algunos otros son o han sido, connotados y encumbrados que no menciono pues no les pedí permiso) etc., etc., etc. Con decirles que hasta quien esto les escribe andaba por ahí. Se llamó (pues desapareció en 1987) Partido Mexicano de los Trabajadores.
Desde el primer párrafo de sus Documentos Básicos, el PMT señalaba: “La falta de un Partido político de masas, revolucionario, de auténtica oposición y verticalidad, capaz de dirigir democrática y disciplinadamente a…”(la mayoría de la población), ha sido causa de que en el país se aplicara una política desarrollista y de protección abierta a la oligarquía criolla, aliada natural de los EU,…en perjuicio de los derechos fundamentales…(de la mayoría)…”.
Aunque desde que surgió, se vio sometido a un permanente hostigamiento de parte de los representantes del sistema y de…la izquierda de entonces, que se aferraba, como se sigue aferrando, a dogmas, doctrinas e ideologías acartonadas, el PMT – aparte de sus tareas inmediatas y estratégicas – hizo un esfuerzo mayúsculo, cargado de inteligencia y nobleza, para unificar a toda la izquierda logrando, en un primer intento crear sin formar parte de él por diferencias de última hora, a lo que se conoció como Partido Socialista Unificado de México (PSUM). En un segundo intento, ya en 1987, logró cuajar lo que se conoció como Partido Mexicano Socialista (PMS), quizá la unificación de la izquierda mas acabada del momento y de la historia nacional. Y todavía tuvo alientos para impulsar la creación del actual PRD.
Pero al llegar aquí, algo empezó a fallar en el esfuerzo de construirle su “cabeza” al “proletariado”. Primero porque al personaje mas visible y notable de la izquierda mexicana del momento, Heberto Castillo – quien en 1988 declinó su candidatura presidencial a favor del ingeniero Cárdenas – las fuerzas vivas del PRD (Cuauhtémoc Cárdenas, Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez, Amalia García, Jesús Ortega, AM López Obrador, René Bejarano, Dolores Padierna, Rosario Robles, Carlos Imaz, René Arce, Jesús Zambrano, Pablo Gómez,…) a toda costa le cerraron el paso, impidiendo que fuera su Presidente. Hoy (luego del niño ahogado) es común escuchar la frase: “¡Ay, cómo hace falta Heberto!”. Y, segundo, porque a partir del piloto electo para dirigirlo en 1996, el PRD de plano perdió el rumbo pues trocó trayectoria, mística, ética, ideas y visión de futuro, por poder y por dinero. Cito solo cuatro ejemplos de mi dicho: 1) desaparecieron de la vida interna del Partido los militantes y activistas y dieron paso a los “empleados”: ya nadie hace algo si no le pagan. 2) Por primera vez apareció, igual en la vida interna pero con repercusiones públicas y políticas graves, un fenómeno que al parecer llegó para quedarse: las desaseadas (antes no eran desaseadas) elecciones internas, mejor conocidas como “el cochinero del PRD”, con las mismas prácticas del PRI que hoy dizque se condenan. 3) se dejaron de atender los problemas concretos de obreros, campesinos, mujeres y jóvenes y los del país en su conjunto. Y 4) Con ello, también se abandonó la labor educativa de sus miembros y dirigentes, ya no hubo capacitación política. La discusión interna se limitó a ver quién quedaba en tal o cual cargo o candidatura.
El resto, por ser reciente, es historia recordada: Cárdenas fue candidato a la presidencia en tres ocasiones. Cuando iba por la cuarta, en 2006, en el momento en que una ola izquierdista recorría el mundo, y cuando los representantes de las fuerzas vivas del país o lo que ahora llaman poderes fácticos, estaban de acuerdo, por fin, en que la izquierda arribara al poder presidencial en su persona, otro, sin mediar elección interna alguna, y con un discurso en esencia conservador, pues insiste en remitir al país a los años 70´s u 80´s (la desobediencia civil, por ej., la implementó el PAN en 1986), fue el candidato. Y éste, don Peje, no solo hizo a un lado a Cárdenas sino que, invitado a una reunión con aquellos representantes de los poderes fácticos a principios de 2006, en Valle de Bravo, Estado de México, acudió a… ¡insultarlos! Lo cual estaba bien, se lo merecían pero…entonces dijeron que no pasaba. Y no pasó. Dicho candidato perdió la presidencia, por medio punto porcentual, 260 mil votos. En 2012 le fue peor: La derrota ha sido por más de 3 millones de votos.
Ahora (el domingo 9 de septiembre, en el zócalo del DF y en un ambiente de un culto a la personalidad que parecía haber quedado en el pasado) dice que muchas gracias, que estamos a mano y en paz, que si saben contar que no cuenten con él, que si tienen tele que ahí se ven, que porque no le tienen paciencia, que aquí se rompió una taza y…que se despide en los mejores términos pero que se lleva su gente o, mejor dicho, sus canicas, y que se va a formar su propio Partido, Morena, que será un Partido- Movimiento, algo así como un coche- bicicleta, diría HC.
Lo cierto es que don Peje, deja tras de sí, todo un tiradero: Deja al PRD corrompido y herido por todos lados de las golpizas que le daba cada que se le ocurría; deja encumbrados a “luminarias”, gente “distinguida” como a Jesús Ortega, cabeza mayor de los llamados “chuchos”, encumbrados primero y luego defenestrados aquí y distinguidos peñistas allá, Rosario Robles, el tal Juanito, René Arce, Víctor Hugo Círigo; igual encumbró a otros distinguidos como René Bejarano y a su media naranja o sea, a doña Dolores Padierna, a Carlos Imaz, a Ramón Sosamontes y otros videoescandalizantes, igual atrajo y encumbró a Manuel Camacho y Marcelo Ebrard, operadores de Salinas de Gortari en años muy difíciles para la izquierda de cuando ésta perdió, asesinados, a casi 600 activistas, a Arturo Núñez, operador del Fobaproha, el mayor despojo a los ahorradores mexicanos, en 1994, a Manuel Bartlett, operador de “la caída del sistema” que perjudicó a la izquierda en 1988, a…
El efecto inmediato – cruel paradoja, pues el PRD también nació para unificar a las izquierdas – es la división de eso que llaman izquierda y el desgajamiento, quien sabe de qué tamaño, de los Partidos que así se autodenominan.
Lo peor es que “el proletariado”, que en estos tiempos es la mayor parte de la población, sigue sin “cabeza”.
Notitas: Una.– Que precisamente el 8 de septiembre, en el “Foro de Análisis, Auscultación y Propuestas”, realizado en Iztapalapa, DF, coincidieron decenas de ex PMT´s. Hablaron del complejo acontecer nacional y se propusieron, hacer una auscultación mas amplia entre la población, para ver si es posible recuperar en la practica los principios de la izquierda más congruente con ellos. A ver. Dos.- Que el país debería estar de luto pues falleció uno de sus sabios, don Ernesto de la Peña, a sus 84 bien cumplidos: Era filósofo, literato, ensayista, lingüista, multipremiado, y…solo hablaba ¡33 idiomas! Ni modo. Tres.- Que cuando los militares y EU, derrocaron a Salvador Allende, Presidente de Chile, el 11 de septiembre de 1973, y murió, ¡hace 39 años!, me dio mucho sentimiento, pues dos años antes, siendo un mero conscripto, me tocó hacerle valla, en su visita a la capital mexicana. Aún guardo la foto del periódico, amarillenta, medio rota, en la que, bajándose del auto en el que viajaba con Luís Echeverría, saluda a …un mero conscripto. Cuatro.- Que la nómina del gobierno de mi querida Iztapalapa, creció de 1,095 millones a 1,348 millones. O sea, casi 300 millones. Todo en los últimos tres años, que ha sido gobernada por una de las consentidas de don Peje, Clarita Brugada, la cual, por cierto, solo ha presentado un Informe de su gestión, de los tres que debería haber presentado a estas fechas. Cinco.- Que felices fiestas patrias.
Email: hernandez-jimenez2012@hotmail.com
México D. F. a 10 de septiembre de 2012.

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