29 octubre, 2026

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  • Recuerdan operativo en Casa de seguridad de la guerrilla en junio de 1990.

Por. Lina González / Juan Lázaro / Reporteros en Movimiento. Com.
19:45 hrs.
Los Reyes La Paz, Estado de México, jueves 29 de octubre de 2026.— A una cuadra del Centro de Artes y Oficios “Carmen Serdán Alatriste”, en Los Reyes La Paz, existió una casa de seguridad vinculada con una célula guerrillera que fue desmantelada el 13 de junio de 1990, cuando elementos de la policía y del Ejército llegaron al inmueble y detuvieron a varios de sus integrantes.

Este episodio de la historia política y social de México, ocurrido en territorio mexiquense, fue recordado por Felipe Canseco Ruiz, quien formó parte de aquella célula, y por el profesor y político Tranquilino Lagos Buenabad, durante la presentación del libro No fuimos Héroes, del periodista Julio César López Arévalo, ex corresponsal de la revista Proceso.


La presentación fue organizada por Tranquilino Lagos, quien también estuvo a cargo de presentar al autor y contextualizar la historia de los movimientos guerrilleros en México, haciendo énfasis en los acontecimientos que tuvieron lugar en Los Reyes La Paz.
Durante su intervención, Lagos Buenabad recordó que el 13 de junio de 1990 los periódicos dieron cuenta de la detención de integrantes de una organización clandestina en una casa de seguridad ubicada en este municipio.
Entre las personas detenidas mencionó a Ana María Vera Smith, quien tenía presencia en el movimiento sindical y había acompañado luchas campesinas antes de pasar a la clandestinidad; otra mujer que había participado como brigadista desde su época estudiantil, así como Felipe Canseco Ruiz.


El profesor relató que la noticia le causó sorpresa porque conocía a algunas de las personas involucradas y posteriormente tuvo oportunidad de acercarse a sus historias a través de sus actividades laborales y sindicales.
También recordó que los detenidos permanecieron varios días bajo custodia y que, de acuerdo con los testimonios que posteriormente hicieron públicos, denunciaron haber sufrido tortura psicológica y amenazas.


Uno de los episodios más graves, señaló, fue el que involucró a los hijos pequeños de Ana María, quienes habrían sido utilizados para presionarla mediante simulaciones de ejecuciones, con el propósito de obligarla a declararse culpable.
Lagos Buenabad explicó que parte de esas experiencias quedaron plasmadas en un escrito titulado El infierno de Dante, elaborado desde la cárcel por los detenidos, en el que narraron las condiciones que enfrentaron durante su reclusión.
Estos testimonios, agregó, contribuyeron a visibilizar las violaciones a los derechos humanos y las condiciones que enfrentaban las personas detenidas por motivos políticos.
“Si ya lo sabe el Estado, ¿por qué no lo saben todos?”, fue la reflexión que compartió al considerar necesario recuperar y difundir estos episodios de la historia que también forman parte de la memoria colectiva de Los Reyes La Paz.
El profesor recordó además que durante su etapa como trabajador del Instituto Nacional para la Educación de los Adultos (INEA) tuvo oportunidad de conocer a Ana María, y que posteriormente, al incorporarse a la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), estableció vínculos con otros movimientos universitarios y personas relacionadas con estas organizaciones.
Señaló que en la UAM también existió un núcleo de compañeros vinculados con estos movimientos, lo que le permitió conocer otras experiencias y reconstruir parte de la historia de la organización política y estudiantil de aquella época.
La presentación de No fuimos Héroes, de Julio César López Arévalo, se convirtió así en un espacio para recuperar testimonios sobre la guerrilla en México, las detenciones políticas y los episodios que durante años permanecieron poco conocidos para buena parte de la población.
Entre los asistentes estuvieron Felipe Canseco Ruiz, Blanca Lirio Gambia, Hermenegildo Torres, Tranquilino Lagos Buenabad, Pablo Torres, Eli Aguilar y David C.
La historia recordada durante el encuentro puso nuevamente en el centro a Los Reyes La Paz como escenario de acontecimientos relacionados con la guerrilla mexicana y la actuación de las fuerzas de seguridad en 1990, hechos que sus protagonistas consideran necesario mantener presentes para las nuevas generaciones.