3 octubre, 2026

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¿Y después de las noticias qué sigue..?

Por: Alejandro César Vázquez

La escena de Montemorelos ya la conoces. 30 de septiembre de 2026, 15:30 horas. Primero la brecha Los Fresnos, kilómetro 2, una Jeep Cherokee roja. Dentro, Cinthya Abigail Tamez Rivera, 33 años, prestamista, y su hijo menor Gustavo, de 3 años, algunos partes lo asientan como 4. Con un disparo en la cabeza. A 400 metros exactos, calle privada Los Nogales, colonia Los Nogales, Montemorelos. Dentro de la casa, Leodegario Moya Garza, 28 años, su pareja actual, y dos niños más, Bruno de 11 y Cristian de 10. Misma arma calibre .38 Super, mismos casquillos. El fiscal Javier Flores Saldívar lo confirma, todos los indicios balísticos apuntan a multihomicidio seguido de suicidio. Discusión de madrugada, después de estar tomando whisky en la misma casa donde dormían cuatro menores.

Cuatro menores en total, porque esa es la parte que se les olvida a los medios. Cinthya era mamá de cuatro. El mayor de 14 años, hijo de una relación anterior, no de Leodegario, escuchó el primer disparo, se escondió, vio a su madre armada caminando por la casa y sobrevivió. Hoy está bajo resguardo del DIF Estatal como testigo clave. No lo entregaron a los abuelos por protocolo. Ese adolescente fue mamá a los 19, a los 22 tuvo a Bruno, a los 23 a Cristian y a los 29 a Gustavo. Cargaba desde los 19 con ser mamá, proveedora, dueña de casa, de camioneta, de RZR, de la imagen en TikTok donde se escucha el audio de que es capaz de quemar su propia casa por ver arder la del vecino. Ese audio hoy es indicio.

El daño no se quedó en la casa. En la cuadra de Los Nogales los vecinos reportaban desde meses atrás fiestas hasta las 3 de la mañana, música alta, pero nadie denunciaba porque era asunto de pareja. Ahora esas mismas vecinas no duermen, una de ellas tiene un nieto que iba en el mismo salón que Bruno y le pregunta si a él también lo van a matar. En la primaria de Montemorelos tuvieron que activar contención porque los niños vieron el video de la Jeep en TikTok antes que la directora les explicara. Los abuelos maternos llegaron a identificar y además de perder hija y tres nietos, tienen que entender que el nieto de 14 no regresa a casa por ahora y que hay gastos funerarios de cuatro ataúdes.

Ese patrón de dejar a menores en medio de decisiones de adultos por exceso ya pasó. 5 de enero de 2016, 17:30 horas, avenida del Trabajo número 29, San Miguel Xometla, municipio de Acolman, Estado de México. Una bebé de 4 meses se queda al cuidado de su abuela porque su mamá de 18 años se va a un baile masivo a Otumba. La abuela también se sale. La bebé se queda sola casi dos días. Cuando regresan la encuentran sin vida con lesiones por fauna en el domicilio. Las dos mujeres son presentadas al Ministerio Público de Teotihuacán por la entonces Procuraduría del Estado de México. El móvil no fue pobreza, fue ir a una fiesta. El daño colateral fue para toda la calle del Trabajo, los vecinos que entraron a auxiliar, que durante semanas no quisieron pasar por esa casa, que ahora desconfían de dejar a sus hijos encargados.

Y volvió a pasar en Salamanca. 6 de junio de 2026, comunidad de Puerto de Valle, fiesta de XV años para 400 personas. El papá de la quinceañera quiere aparentar y compra alcohol barato. Sirven durante toda la noche. En la madrugada del 7 de junio empiezan a caer. Cinco muertos, entre ellos el papá de la festejada y su tío, más de 20 hospitalizados, entre ellos la quinceañera de 15 años y varios adolescentes invitados. La Fiscalía de Guanajuato asegura 531 botellas, 216 de Centenario Añejo, 192 de Maestro Dobel Diamante, 102 de 1800 Cristalino, todas adulteradas, y por ser delito federal lo remite a la FGR. El daño ahí fue para 400 familias que fueron a bailar y terminaron en cinco velorios seguidos en la misma comunidad.

Si lo juntas, es el mismo fondo. En Montemorelos un arma .38 que llegó como regalo semanas antes y se quedó en la recámara con niños, en Acolman una bebé sin red de cuidado segura por ir a un baile, en Salamanca 531 botellas pirata para aparentar en unos XV. En los tres casos el adulto decide por exceso, por estatus, por alcohol, y el menor paga.

Por eso cuando hablamos de factores psicológicos que pesan más en mujeres jóvenes no hablamos de justificar, hablamos de riesgo. Sobrecarga de rol desde los 19 años siendo mamá y proveedora, aislamiento porque la única red es otra mujer de la familia, uso de alcohol de madrugada como escape con niños durmiendo arriba, presión por mantener Jeep, RZR, fiestas, y normalización de frases violentas como contenido de TikTok que nadie toma como alerta.

El daño colateral es el que sigue después que se va la patrulla. La escuela que tiene que explicar que tres niños ya no van a volver. La vecina que escuchó y no denunció y ahora tiene culpa. La familia extensa que se queda con un adolescente de 14 con trauma y sin saber si va a poder tener custodia. Los amigos que borran videos por miedo. La colonia que se queda con la casa marcada. En Montemorelos eran 3, 10 y 11 años, en Acolman 4 meses, en Salamanca 15 años. Ninguno de ellos decidió tomar, comprar un arma o comprar alcohol pirata.

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