Reporteros en Movimiento
19:54 horas

Hoy, la pequeña Capilla de “Santiaguito”, en el municipio de Ozumba volvió a reunir a familiares y amigos de Itzel Díaz. Esta vez no hubo festejos ni motivos para sonreír. Hubo una misa, oraciones y recuerdos por una joven cuya ausencia está a punto de cumplir un año.
Han pasado 11 meses desde que le arrebataron la vida, pero para quienes la amaron hay dolores que no entienden de calendarios.

El tiempo avanza, llegan otros días y cambian los meses, pero hay una silla que sigue vacía, una voz que ya no se escucha y una familia que tuvo que aprender a vivir con una ausencia que nunca eligió.
Entre las paredes de aquella capilla, cada oración llevaba su nombre. Porque recordar a Itzel también es negarse a permitir que su historia se convierta solamente en una fecha.

Falta un mes para que se cumpla un año. Para muchos serán doce meses; para su familia, serán 365 días extrañándola, recordándola y preguntándose cómo habría sido la vida si aquella historia hubiera tenido otro final.
Hoy no fue solamente una misa. Fue una familia diciendo, una vez más: Itzel, aquí seguimos… y no te olvidamos. 🕊️

Te puede interesar
Campesino de Tlalamac es atropellado y la fiscalía de Amecameca se niega a atender denuncia contra agresor
Con respaldo de Harfuch, Azucena Cisneros renueva policía municipal
EL MUNICIPIO DE LA PAZ SE PREPARA PARA PARTICIPAR EN EL SIMULACRO NACIONAL