
Por. Raymundo Medellín.
25 de mayo de 2026.
El Departamento de Justicia de EU acusó a Raúl Castro de 94 años, por el derribo de 2 avionetas de «Hermanos al Rescate» en 1996, donde murieron 4 personas.
La presidenta Claudia Sheinbaum cuestionó el que se pretenda enjuiciar a Raúl Castro por una situación ocurrida hace “30 años”, dijo: «¿Qué sentido tiene que en este momento acusen a una persona por algo que ocurrió hace 30 años?», y agregó: «Nosotros no estamos de acuerdo con esa visión».
Claudia Ha dicho que históricamente ha habido una tendencia de Estados Unidos al injerencismo en otros países, en una situación que no es coyuntural sino desde hace muchos años.
En la reciente visita de la española Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, se revivió la polémica sobre Hernán Cortés y la conquista; pero es evidente que Sheinbaum mantiene la postura de Andrés Manuel López Obrador: pedir que España reconozca y pida perdón por «abusos» de la Conquista sucedidos hace más de 500 años.
En Sonora, en mayo 2026, Claudia dijo: «Todavía hay personas que creen que Hernán Cortés fue lo mejor que les pudo pasar a los territorios; un asesino… Nuestro reconocimiento siempre será para los pueblos originarios»; el 7 mayo de este 2026 difundió un edicto de Carlos I de 1548 sobre «las atrocidades de Hernán Cortés»; y dijo el 5 mayo 2026: «quienes buscan reivindicar a Hernán Cortés y sus atrocidades, están destinados a la derrota».
¿Hay contradicción? En los 2 criterios que usa Sheinbaum ella no está midiendo por «antigüedad del hecho», sino por quién juzga y para qué.
La lógica de Claudia es soberanía vs. reconocimiento histórico: A Estados Unidos le dice: «no te metas a juzgar a otro país por hechos de hace 30 años». A España le pide «reconoce tú mismo tu historia de hace 500 años».
Sobre Cortés dice que exaltarlo hoy «tiene que ver con el racismo y la discriminación actual, no sólo es el pasado»; sobre Raúl Castro, ve el proceso como «presión política» actual a Cuba.
En resumen: Para Sheinbaum la diferencia no es el tiempo, sino si es un Estado extranjero juzgando a otro país contra un Estado reconociendo su propia historia. Critica el «injerencismo judicial» de EU, pero pide «responsabilidad histórica» a España.
En redes y medios la crítica fue precisamente esa: que cuestiona juzgar hechos de hace 30 años cuando se trata de Castro, pero mantiene postura dura contra figuras de hace 500 años.
Su respuesta implícita es: un caso es política exterior/judicial actual de un Estado sobre otro; el otro es memoria histórica y reparación simbólica que un Estado le pide a otro.
En mi opinión Raúl Castro vive y debe responder a hechos que presumiblemente cometió y encuadran en delitos, la edad no debe eximir de responsabilidad a nadie y creo también que Raúl, y lo que queda de la llamada Revolución Cubana, deberían responder al daño que han hecho a los cubanos condenándolos a vivir sin libertad y en la pobreza extrema.

Te puede interesar
Guerrero de rodillas: el grito que exhibe la crisis de seguridad”
Opinión : Entre soberanía y espionaje, la larga sombra de la CIA en México
Opinión: Mecanismo para protección a periodistas en Edomex, bajó sospecha