
JUAN LÁZARO SANTIAGO/reporterosenmovimiento.com
17:55 horas
Qué al alcalde morenista de Ozumba, Valentín Martínez Castillo, no se crea la fábula de «Rey Desnudo» o «El Traje Invisible» y acepte la crítica, no todos son flores, alabanzas y halagos.
Traigo acá la fábula de «El traje nuevo del emperador» escrito por Hans Christian Andersen y publicado en 1837, en donde la gente de un pueblo danés aplaudían a su rey desnudo cuando participaba en un desfile.
Unos granujas lo engañaron supuestamente para que creyeran que portaba de las telas más finas y delicadas, cuando en realidad era mentiras.
Nadie le quería decir que su rey desfilaba desnudo para no quedar como tontos, hasta que un niño gritó: «está desnudo».
Solo así el rey reaccionó y todo su pueblo también aceptó que su rey paseaba desnudo por las calles de su pueblo
Pero permítame por un momento, ser como ese niño, decirle al alcalde Valentín Martínez Castillo, que no se deje engañar por sus asesores y que también no engañe a su pueblo.
El sábado 12 de noviembre, durante su discurso al recibir a la maestra Delfina Gómez Álvarez, dijo públicamente que el INE (Instituto Nacional Electoral) tuvo la responsabilidad de que la profesora perdió la gubernatura del Edomex en el 2017.
Nadie en su pueblo le corrigió la plana, al contrario lo aplaudieron y alabaron por criticar al INE, cuando esté orgasmo electoral nada tiene que ver en las elecciones estatales, nada.
Sabemos que Morena, Andrés López Obrador y todos sus colaboradores traen una campaña de odio y lodo contra el instituto electoral que reconoció el triunfo de AMLO en el 2018.
Pero que Valentín Martínez no puede caer en ese juego perverso, por sus convicciones políticas de origen panista y su propio trabajo en Ozumba.
No debe de promover el odio y más con información errónea.
Y cómo aquel niño de la fábula del «Rey Desnudo», le decimos al alcalde de Ozumba que el responsable de la elección estatal (también municipales), es el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) y que está bajo las órdenes del gobernador Alfredo del Mazo.
Fue el IEEM, el PRI y el grupo Atlacomulco (al que pertenece Alfredo del Mazo) los que le quitaron el triunfo a Delfina Gómez y a Morena en el 2017, pero nunca el INE.
Los morenistas deben de obedecer a sus propias convicción y no dejarse llevar por odios personales de López Obrador que no quiere al INE desde el 2006 cuando reconoció el triunfo del panista, Felipe Calderón.
Y el fondo de AMLO es sacar su odio personal para regresar al viejo esquema electoral de que el gobierno es el que debe de controlar las elecciones en todo el país, con lo que se daría fin a la democracia y pasaremos a otra dictadura disfrazada.
Pero ese es otro tema más escabroso que más adelante tocaremos ya que en los gobiernos de Morena se están observando que utilizan a empleados, recursos y hasta instalaciones públicas para hacer campaña a favor de Delfina Gómez.
El alcalde de Ozumba no debe caer en esos errores que le pueden obstruir su paso para ser candidato a una diputación en el 2024, ya que hasta el momento ha demostrado ser un político de convicciones y trabajo.

Lamento que se juzgue al compañero Valentín por un comentario mal puesto en un momento determinado. Celebro por el contrario que se atreva a generar conciencia política entre sus ciudadanos que, cómo en todo el país, son el blanco de las mentiras, las campañas de odio y la desinformación de los oligarcas dolidos por perder sus privilegios y que al «defender» al INE, solo están defendiendo lo que ellos consideran su último coto de poder. La reforma electoral no es la desaparición del INE, es su transformación hacia un modelo menos oneroso, menos obeso y más transparente. Así que no. No es un capricho ni el odio personal del señor Presidente, es una Reforma respaldada por el 40% de la población que aún no olvida los fraudes electorales del pasado y un 20% de gente más joven que si se informa y conoce la historia de esos abusos del poder durante el viejo régimen.