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18 mayo, 2022

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Proteger a las y los jóvenes que egresan de los Centros de Asistencia Social (CAS), albergues o casas hogares propone Morena

15.19 p.m. horas

El Estado de México, es uno de los cinco estados con mayor población albergada con 1,650 niñas, niños y adolescentes.

Se propone reformar la Ley de Asistencia Social del Estado de México y Municipios y Ley que Regula los Centros de Asistencia Social y las Adopciones en el Estado de México.

#Toluca, #Méx, 28 de abril del 2022.- En el Congreso Mexiquense la diputada de Morena, Carmen de la Rosa Mendoza presentó una iniciativa de reforma para proteger a las y los jóvenes que egresan de los Centros de Asistencia Social (CAS), albergues o casas hogares.

Al dar lectura a su propuesta, frente a las y los integrantes de la LXI Legislatura detalló que de acuerdo al marco jurídico vigente, las autoridades de todos los órdenes de gobierno tienen la obligación de llevar a cabo acciones encaminadas a la protección y restitución de los derechos de niñas, niños y adolescentes, pero de manera especial a aquellos quienes por diversas circunstancias injustas se encuentran sin un cuidado parental o familiar y que precisan de servicios integrales y multidisciplinarios.

A la vez que enfatizó que el Código Civil de la entidad establece el derecho a recibir alimentos de las hijas o hijos menores de edad o mayores de edad que se dediquen al estudio, por lo que los padres tienen la obligación de proporcionar alimentos, por lo que propuso que a los que no cuenten con ese apoyo parental que el Estado también sea garante de garantizar estos mismos derechos.

La legisladora precisó que en 2015, el Instituto Nacional de Geografía y Estadística estimó que en septiembre de 2015 había 33,118 niñas, niños y adolescentes menores de 17 años en centros de asistencia social (CAS) y albergues públicos y privados, el 51% hombres y 49% son mujeres. Y entre las cinco entidades federativas con mayor población albergada se encuentran : Baja California 4,124, Jalisco 2,955, Ciudad de México 2,922, Chihuahua 2,137 y Estado de México 1,650 menores de edad.

Manifestó que los jóvenes que están en acogimiento residencial y que cumplen la mayoría de edad, tienen la posibilidad de decidir si continúan viviendo en los centros de asistencia en el caso de continuar con sus estudios teniendo buen aprovechamiento escolar, igualmente en el caso de contar con un empleo que les permita en un futuro tener la oportunidad de independizarse y por último en caso de contar con una limitación física que les impida valerse por sí mismos, se les continuará brindando este acogimiento; sin embargo, para muchos jóvenes mexiquenses que actualmente se encuentran en acogimiento residencial y que no se encuentran contemplados en alguno de los tres supuestos mencionados el hecho de cumplir 18 años es una frontera que apunta con no poca incertidumbre, temor y dudas.

Así, mientras que para los jóvenes mexicanos cumplir dieciocho años es una fecha simbólica, que marca el inicio de mayores libertades, pero también de responsabilidades. Sin embargo, para aquellos que, al estar al resguardo de un centro de asistencia social, cumplir la mayoría de edad se traduce en la etapa en la que se deja de tener un techo donde vivir, comida, acceso a la educación lo cual empeora cuando no se tiene a nadie a quién recurrir. En ese escenario, cumplir 18 años deja de ser un sueño y se convierte en una angustia.

Queda claro que estamos enfrentando una grave problemática; ya que al salir de las casas hogares, los jóvenes egresados cuentan con precarias herramientas, insuficiente apoyo y escaso acompañamiento para iniciar su vida independiente. Un joven egresado del sistema de protección debería de tener los mismos derechos que un joven que cuenta con cuidados parentales y que ha decidido iniciar su vida independiente, sin embargo, eso, aún no es una realidad, porque los jóvenes egresados deben enfrentarse a un sistema desigual con rezagos estructurales en materia de educación, salud y empleo, aunado a las pocas oportunidades para adquirir y comenzar su vida profesional, dijo.

Consideró que a nadie puede ser ajena esta situación, “no podemos desviar la mirada de tantas y tantos jóvenes que se encuentran atravesando estas circunstancias”.

Razón por la que, es importante que el gobierno cree y apoye políticas públicas que garanticen que el egreso de un joven sea paulatino, permitiéndole desarrollar habilidades para su desarrollo, destrezas y habilidades, garantizando su derecho a la educación, proporcionándole habilidades para encontrar un empleo digno y acceso a servicios de salud y vivienda. Y “porque no decirlo del cariño y el cuidado de una sociedad”.

Por ello, solicitó el respaldo de los Grupos Parlamentarios para aprobar esta iniciativa para cambiar la vida de las y los jóvenes que egresan de los Centros de Asistencia Social (CAS), albergues o casas hogares. “No hay destino escrito, yo solo veo un futuro por construir”, finalizó.

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