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27 junio, 2022

Reporteros en Movimiento

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OPINIÓN: DEL EDOMEX SURGIERON LOS MÁS OSCUROS Y CORRUPTOS DEL PRI

RODRIGO DE SANTIAGO/una colaboración para reporteros en movimiento

*Amplias capas de la población mexiquense abrazan a la Cuarta Transformación. 

Desde hace 92 años el Estado de México ha sido administrado por personajes emanados de un mismo partido político, el PRI, y el resultado ha sido desastroso para la mayoría de los mexiquenses, pero no para la clase política de ese instituto porque hoy cientos de sus militantes se ubican entre la más pudientes de la entidad y del país. No hay exgobernador y exsecretario estatal del Gobierno del Estado de México que hoy no sea millonario. 

Esos políticos priistas a lo largo de varias décadas edificaron un andamiaje administrativo y jurídico que colocó al gobierno estatal a su servicio, al de sus familias, amigos, conocidos y grupos políticos de Atlacomulco, Metepec, Toluca, Tlalnepantla, Naucalpan, Atizapán de Zaragoza, Cuautitlán y Huixquilucan, entre muchos otros. 

El índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno de Transparencia Mexicana siempre ha colocado, desafortunadamente, al Estado de México como la entidad donde hay más corrupción. 

Del Estado de México surgió la clase política más corrupta que ha gobernado nuestro amado país, pero hoy todo ha quedado al descubierto y sus principales operadores como el expresidente Enrique Peña Nieto, sus exsecretarios y principales colaboradores con los que mal administró todo el territorio nacional, están en el extranjero, autoexiliados.

Otros se retiraron de la vida pública, andan a salto de mata, están escondidos, prófugos y en el mejor de los escenarios siguen “participando” en la vida política estatal y nacional con un denominador común: callados, replegados, agachados porque saben perfectamente que en cualquier momento les podrían girar orden de presentación o aprehensión por sus acciones y/o omisiones realizadas durante su participación en el gobierno estatal y nacional peñista.  

En tanto la justicia federal e incluso la estatal realizan su tarea, es necesario mostrar los datos oficiales de la tragedia en el Estado de México generada por gobiernos del PRI.

De acuerdo con los reportes públicos del Instituto Nacional Estadística y Geografía (INEGI) Censo 2020 y del Consejo Nacional de Evaluación de la política de Desarrollo Social (CONEVAL) del mismo año, de los 16.9 millones de personas que habitan la entidad mexiquense, el 48.9% están en estatus de pobreza y 8.2 en pobreza extrema.

El dato no sólo debe alarmar e indignar, sino también sostener con firmeza que atrás de dicha cifra hay responsables con nombre y apellido que sin duda son el mandatario estatal en turno y los exgobernadores, así como los titulares de la Secretaría de Desarrollo Social, los cuales, por estos indicadores, se puede sostener que han fracasado en su principal objetivo: realizar las acciones necesarias para sacar de la pobreza a millones de mexiquenses y garantizarles una vida digna en todos los ámbitos. 

Ese objetivo nunca se planteó, ni si quiera se impulsó por los principales administradores que ha tenido en el Estado de México en las últimas décadas; esos políticos han demostrado una y otra vez que el bienestar de la población no les interesa, pero si los negocios y actos irregulares que les han generado miles de millones de pesos.

Todas las políticas públicas implementadas en el Estado de México a lo largo de los últimos 90 años surgieron de Lerdo 300, de la oficina de los gobernadores priistas; ahí se planearon, diseñaron y desde ahí se aplicaron.

Un botón de muestra del fracaso de esos programas a los que se han destinado miles de millones de pesos, año con año, son los 372,932 analfabetos. 

Mexiquenses a los que su gobierno estatal no logró otorgarles las herramientas mínimas para salir adelante en la vida, como son la lectura y escritura; a éstos se suman los 452,522 vecinos de la entidad sin escolaridad de acuerdo con datos del Censo INEGI 2020.

El crecimiento urbano desordenado registrado en prácticamente todo el territorio estatal no sólo desencadena, todos los días, problemas de movilidad, inseguridad, carencia de espacios educativos, sino también que en 118,409 hogares mexiquenses no tengan suministro de agua entubada. Un desastre las administraciones del Estado de México emanadas de un partido: PRI.

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