EXPRESIDIARIOS Y AGENTES DELINCUENTES INFILTRADOS EN LA FISCALÍA REGIONAL DE NEZA

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María Esther Nolasco, fiscal de Neza y «sus madrinas».

• Todo tipo de lacras son usadas como “madrinas o izquierdos” por agentes de Investigación, quienes se dedican al secuestro exprés y la extorsión

Por J. MARTÍN PONCE R.

NEZAHUALCOYOTL, Méx.- La Fiscalía Regional en Nezahualcóyotl a cargo de la maestra María Esther Nolasco Núñez, está podrida y perdida en corrupción; infiltrada por expresidiarios y policías de Investigación –auténticos delincuentes con charola-, dedicados al secuestro exprés y extorsión, son producto de un sucio y pestilente maridaje entre funcionarios y delincuentes.

Convertida en una auténtica cloaca, la Fiscalía Regional de Neza, emana olores nauseabundos. La institución presuntamente encargada de impartir justicia y aplicar la ley, está en manos de mandos corruptos y mafiosos, cuyos brazos ejecutores sólo atienden a los intereses de sus jefes plenamente identificados. Es inexplicable la ceguera y omisión tanto del gobernador Alfredo del Mazo Maza y del fallido fiscal general, Alejandro Gómez Sánchez.

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El fallido Alejandro Gómez, no puede con el puesto.

La Fiscalía Regional de Neza por su trabajo y resultados en procuración de justicia –en otros tiempos-, llegó a tener aceptación y buena imagen, pero hoy en día, es todo lo contrario; claro ejemplo de esa fétida complicidad se registró el pasado 22 de octubre de este año, cuando el comerciante Noel Manzano Cabrera, de 35 años de edad, concretó una cita con un individuo para vender un vehículo de su propiedad. Nunca imagino que ese día, que ese encuentro sería para él, una terrorífica experiencia.

El encuentro entre vendedor y cliente, se acordó, sería a la 1 de la tarde del día arriba citado, el punto de reunión Calle 16, esquina Valle de los Reyes, municipio de La Paz y, justo cuando ambas personas se encontraban revisando el vehículo Volkswagen, tipo Virtus, modelo 2020, color azul, cuatro puertas, placas de circulación Y3972Y de la Ciudad de México, llegó una camioneta Nissan X Trail, blanca, de la cual descendieron cuatro individuos quienes de manera prepotente se ostentaron como agentes de la Policía de Investigación del Estado de México.

Armados hasta los dientes, argumentaron que se trataba de una «revisión de rutina», para comprobar sí el vehículo negociado no contaba con reporte de robo. El momento se volvió tenso. Miradas cómplices, actitudes y señas entre ellos, cuando de pronto uno de los individuos advirtió que el vehículo tenía “pedo, que estaba doblado”.

En actitud de abuso de autoridad, los presuntos Policías de Investigación sometieron y esposaron a vendedor y comprador. Ambos de manera violenta fueron subidos a la camioneta de los agentes de la PDI, quienes más tarde serían identificados por su víctima como Edgar Leopoldo Cruz Hernández y tres de sus madrinas, entre ellos un individuo de nombre Mauricio Martínez Méndez, “El Chino”.

Cuenta Manzano Cabrera que él y el presunto comprador fueron subidos a la Nissan X Trail. Ya adentro él fue golpeado por el agente Cruz y su madrina apodado “El Chino”, quien entre golpe y manotazo advertía: «¡Tienes un pedote, hijo de tu puta madre!», «¡Te vas a ir clavado por pinche ratero!».

EL MODUS OPERANDI

El ciudadano afectado relató en entrevista con este reportero, que “El Chino” fue el individuo más violento. Lo golpeó en el rostro hasta bañarlo en sangre, mientras era despojado de sus pertenencias personales: cartera e identificaciones, así como un teléfono celular en el cual revisaron su agenda y conversaciones.

Acto seguido, los anduvieron paseando por diferentes calles de la colonia Valle de los Reyes, hasta que uno de los agentes de investigación se comunicó a través del celular con la esposa del comerciante de nombre Vianey Patricio, a quién advirtió que su esposo estaba metido en una bronca muy gruesa, que estaba detenido y lo iban a refundir en la cárcel, que si quería ver a su esposo en libertad tendría que juntarse unos pesos para librarlo del pedo: palabras textuales, denunció la víctima.

Tras la llamada telefónica, el agente Cruz Hernández y sus madrinas se estacionaron a un costado del auditorio municipal, en la calle adoquinada, la cual es continuación de la calle 4. En ese lugar de nueva cuenta el policía de investigación y sus madrinas, volvieron a meter presión y miedo al comerciante, quien de antemano, sabía que su vehículo no tenía ningún problema como decían sus captores. Los golpes e insultos se prolongaron por largo rato, hasta que la señora Vianey Patricio, esposa del «peligroso delincuente», llegó al lugar de la cita y se entrevistó con el agente y sus madrinas. La mujer observó que su esposo estaba severamente golpeado del rostro y permanecía esposado.

El agente Cruz y “El Chino” le advirtieron que si quería salvar a su esposo de la cárcel tendría que juntar 80 mil pesos. La mujer angustiada y temerosa respondió que no contaba con esa cantidad de dinero, entonces, “El Chino” profesional del miedo, gritó: «¡Muévase hija de su puta madre!».

Pasaron dos horas y la esposa del comerciante consiguió la cantidad exigida por los policías-delincuentes, para ello, la esposa del comerciante víctima del secuestro exprés, en dijo que empeñó con un vecino las escrituras de su casa. La entrega del dinero se efectuó en ese mismo lugar, al tiempo que Manzano Cabrera era liberado, no sin antes advertirle que «no fuera de puto», debido a que «ya lo tenían ubicado». Para amedrentarlo aún más, le tomaron fotos al comerciante y a todas sus identificaciones. Manzano Cabrera preguntó por su vehículo -valuado en 250 mil pesos-, y en tono amenazante, los «agentes de la ley» le gritaron: «¡Vete a chingar a tu madre!»

Cabe destacar que a 150 metros del lugar donde se llevó a cabo la entrega del dinero y robo de vehículo, se ubica el Centro de Atención Ciudadana de Los Reyes, pero en ningún momento el detenido y su acompañante fueron ingresados al ministerio público. Incluso Manzanares Cabrera tiene sus dudas, supone que el presunto «comprador» no es otra cosa que un vulgar cómplice de esta pandilla de facinerosos, porque a decir del afectado ese individuo no recibió el mismo trato, fueron más cordiales con él y lo dejaron ir presuntamente con un pequeño «bailecito».

Del susto, coraje e impotencia Manzanares Cabrera, comerciante ampliamente conocido en el municipio de La Paz, tuvo una recaída de su salud, pero días después, armado de valor comenzó a investigar por su cuenta, aún a costa de su propia vida, quiénes eran los delincuentes que le habían robado impunemente.

De esta manera el afectado pudo localizar e identificar al agente de la Policía de Investigación Edgar Leopoldo Cruz y al madrina Mauricio Martínez Méndez, apodado “El Chino”, adscritos al Grupo La Perla, bajo las órdenes del jefe de grupo Carlos Reyes Camacho, cuyo jefe inmediato es el Comandante Regional en Nezahualcóyotl Alejandro Álvarez Aguilar.

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Con esos datos el agraviado inició su denuncia ante el agente del ministerio público el pasado lunes 16 de noviembre, denuncia que quedó asentada en el Número Único de Carpeta: NUC: NEZ/NEZ/REY/053/283060/20/11 y en el NIC: NEZ/REY/00/MPI/008/02186/20/11.

HAMPONES CON CHAROLA

Este caso como otros muchos que no son denunciados, deja en claro la burda forma y descarado abuso de autoridad y delincuencia en pandilla, en que “trabajan” agentes de la Policía de Investigación (PDI), principalmente las nuevas generaciones que mediante el robo y la extorsión se han enriquecido ante la indiferencia de funcionarios corruptos que los encubren como la Fiscal Regional, Nolasco Núñez y el Comandante Regional Álvarez Aguilar, éste último dijo desconocer los hechos que aquí se denuncian. Ante tal cinismo, cabe preguntar, ¿o es inocente o se pasa de inocente?

Son tantos los abusos, robos, extorsiones y secuestros exprés, que estos policías delincuentes amparados con una charola de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México se dedican a cometer todo tipo de fechorías. El fiscal general Alejandro Gómez Sánchez, sabe que así se trabaja y, por ello, se ha convertido en en el «Padrino” de esta delincuencia con charola.

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Edgar Leopoldo Cruz Hernández, el Cruz, agente de la Policía de Investigación del Estado de México, adscrito al Grupo La Perla, está considerado como uno de los principales cabecillas, tiene 29 años de edad, ingresó a la FGJEM el 16 de agosto de 2016 y, trascendió, que a raíz de esta travesura fue enviado al Grupo Villa Guerrero, mientras pasa la tormenta. Lo anterior ocurrió ayer 18 de noviembre.

Por otra parte, uno de los cómplices, «el más desgraciado», según la esposa del afectado, es el madrina o izquierdo Mauricio Martínez Méndez, “El Chino”, quien cuenta con una negra y larga historia delincuencial dentro de la FGJEM.

EL CHINO, EX PRESIDIARIO

Otro abuso de autoridad y secuestro exprés se registró el pasado 22
de octubre de 2014. Dos hombres procedentes de Tlaxcala, cayeron en manos de una banda de agentes y madrinas cuando viajaban en una camioneta Van color blanca, placas XBV-73-11 del estado de Tlaxacala, ambos fueron interceptados por el entonces jefe de grupo López Ortega y su banda, entre quienes destacan los madrinas Mauricio Martínez Méndez, «El Chino» y Ricardo Vázquez León, “El Barbas”.

Los comerciantes plagiados fueron obligados a detener su vehículo, donde el jefe de grupo, López Ortega y sus cómplices se ostentaron como agentes de la Secretaría de Hacienda. Sometidos y sorprendidos, les obligaron a llamar por teléfono a un familiar y pedirle el pago de 20 mil pesos por su rescate, pero uno de los comerciantes secuestrados arriesgo su vida y se comunicó con su abogado, como si fuera un familiar y, explicó el problema en que se encontraban.

Temerosas, las víctimas del secuestro exprés dijeron a sus plagiarios que no había problema para pagarles la cantidad que exigían, que sólo era cuestión de tiempo, de esperar a un familiar que traía el dinero, aunque informó que sólo alcanzaron a juntar diez mil pesos. Aceptaron y para ello les dieron un número de cuenta de Elektra, pero el abogado, amigo de las víctimas, denunció el caso ante la policía municipal encabezada por Jorge Amador Amador.

De inmediato se organizó un operativo para detener a los plagiarios, participaron elementos del Agrupamiento Metropolitano Titanes quienes sorprendieron a los secuestradores a las afueras del Centro de Atención Ciudadana, conocido como La Bola o Campestre Guadalupana, donde detuvieron al “madrina” Mauricio Martínez Méndez, apodado “El Chino”, quien dijo ser comerciante y tener su domicilio en la colonia Valle de Los Reyes, municipio de La Paz.

En este operativo lograron darse a la fuga el comandante César López Ortega –actualmente jefe de grupo de Aprehensiones en La Perla-, así como varios agentes y madrinas entre ellos Ricardo Vázquez León, “El Barbas”, recientemente fallecido y quien efectivamente trabajó en la Secretaría de Hacienda de donde lo corrieron por sinvergüenza, sin embargo, durante un buen tiempo se desempeñó como “madrina” del comandante López Ortega, en La Bola.

Los elementos de la policía municipal de Neza, en aquella ocasión aseguraron un vehículo Chevrolet, Aveo, blanco, modelo 2013 con el escudo nacional en el medallón. Vehículo que utilizaban los policías y madrinas delincuentes para perpetrar sus fechorías. Al interior de este auto fueron hallados varios pares de botas y chalecos de policía, con los cuales sorprendían a sus víctimas. El “madrina” Martínez Méndez, fue el único detenido ese día y sus cómplices se dieron a la fuga.

El detenido fue puesto a disposición del agente del ministerio público en el Centro de Atención Ciudadana Neza-Palacio, donde se inició la carpeta de investigación 332570480175314, motivo por el cual fue consignado al penal Neza-Bordo donde, después de varios meses en prisión, logró su libertad.

Esta es la clase de policías y “madrinas” con que cuenta la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, donde su titular Alejandro Jaime Gómez Sánchez, pareciera no estar enterado de la clase de fichitas que tiene, como el agente Edgar Leopoldo Cruz Hernández y el madrina Mauricio Martínez Méndez, «El Chino», aunque cabe señalar que parte de esta podredumbre es solapada por la aún fiscal María Esther Nolasco Núñez y su comandante regional Alejandro Álvarez Aguilar, quienes permiten toda clase de abusos en contra de la ciudadanía.

Un comentario

  • Silvia Rodríguez

    Éste tipo de delincuencia siempre ha existido en éste tipo de corporaciones, y nunca nadie ha hecho nada porque son cómplices y todos los presidentes municipales y altos mandos piden su mochada, que tristeza que exista gente así que pueda hacerle daño a personas trabajadoras e inocentes

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