
Miércoles 4 de noviembre de 2020.
YA LO DECÍAMOS, LOS GOBERNADORES “FEDERALISTAS” LO QUE BUSCAN SE RESUME EN SOLAMENTE TRES CUESTIONES: MÁS DINERO, PODER GANAR SUS ELECCIONES Y… SOBREVIVIR. No es exagerado decirlo puesto que uno a uno se han estado cayendo todos sus argumentos para desprestigiar al gobierno federal. Al comienzo de la pandemia de COVID-19, exigieron al gobierno de México que pidiera préstamos al Fondo Monetario Internacional para financiar a las “pobrecitas” empresas que podían quebrar y dejar a millones de los trabajadores sin empleo, cuestión que de todas maneras hicieron. Andrés Manuel López Obrador se negó rotundamente y no endeudó al país, al fin que de eso ya se habían encargado los expresidentes, desde Salinas, Zedillo, Fox, Calderón y Peña Nieto. La deuda externa heredada por el presidente Andrés Manuel López Obrador, hasta el mes de septiembre, asciende a 12.9 billones de pesos, luego de haber crecido a un ritmo de 5 mil 566 millones de pesos diarios en este 2020.
OBRADOR RECURRIÓ A UNA FÓRMULA QUE LE HA RESULTADO MUY ATINADA: INYECTAR RECURSOS DIRECTAMENTE A LOS POBRES DE MÉXICO MEDIANTE los programas sociales. Esto incidió en que todos los hogares mexicanos tuvieran por lo menos un apoyo del gobierno, ya fueran becas para estudiantes, pensiones para los adultos mayores o para discapacitados, jóvenes construyendo futuro, campesinos sembrando vida, etc. Y efectivamente, todos esos recursos incidieron en que se fomentara el consumo de productos básicos y hasta a las mismas empresas les fue “requetebién”, porque siguieron vendiendo, obteniendo ganancias y hasta se rieron a carcajadas de la “crisis”. Tan solo para éste mes de noviembre, en “El buen fin”, los comerciantes esperan ventas por arriba de los 118 mil millones de pesos del año pasado. A pesar de la pandemia tenemos estabilidad cambiaria, el peso no se ha devaluado y la recuperación de empleos avanza aceleradamente, además que la obra pública federal no para.
PERO LA “ALIANZA FEDERALISTA” PLANTEA AHORA UN NUEVO ESCENARIO PARA PRESIONAR, SE TRATA DEL CONGRESO DE LA UNIÓN, DONDE SE DISCUTE el presupuesto 2021. De momento plantean dejar en paz al presidente y anunciaron que se pospondrá unos días la discusión sobre el Sistema de Coordinación Fiscal, para ocuparse de lleno en ese nuevo frente, pero en una carta dirigida al ejecutivo federal por los diez goberladrones, quisieron dejar la “banderilla” clavada con su exigencia de que ningún Estado reciba menos recursos que en 2020. Además, proponen un “Fondo de Estabilización en caso de que no se logre la meta de Recaudación Federal Participable” y otro “fondo de compensación por la pandemia”, además de otras medidas como “hacer la distribución geográfica de recursos pendientes tanto los correspondientes al INSABI como a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes; garantizar la inclusión de proyectos específicos de infraestructura, que tengan un impacto sobre la reactivación económica de los estados”.
SOLO QUE NADA LES SALE BIEN, TODO LES SALE MAL A LOS DIEZ GOBERLADRONES QUE UN DÍA AMENAZAN CON SALIRSE DEL “PACTO FEDERAL” (es decir, dejar de ser mexicanos), y otro día dicen que no dijeron tal cosa, que solamente quieren salir del “Pacto Fiscal”. Al gobernador de Chihuahua Javier Corral, le salió mal el asunto del agua, los agricultores de esa entidad están que no creen en nadie y ya ni a él le hacen caso. Estuvieron a punto de ocasionar un grave problema internacional, mismo que también fue solucionado inteligentemente por Andrés Manuel López Obrador. También se les salió ya de control la pandemia. A Francisco García Cabeza de Baca, goberladrón de Tamaulipas, tampoco le va muy bien, sobre todo porque sigue la investigación, en Estados Unidos, de sus vínculos con el crimen organizado. No sería extraño que le echaran el guante en cualquier momento, como a Genaro García Luna o al general Cienfuegos. Al fin que lo tienen muy cerca.
AL GOBERLADRÓN DE JALISCO, ENRIQUE ALFARO, LA CIUDADANÍA YA LE ESTÁ PIDIENDO QUE CONVOQUE A UN REFERÉNDUM PARA VER SI SIGUE EN EL CARGO O lo mandan al diablo. Mientras tanto, la pandemia tiene un grave repunte en esa entidad y no se sabe nada de los recursos millonarios que a título de préstamo solicitó Alfaro, precisamente para enfrentar al COVID-19, se trata nada más, pero nada menos, que de ¡6 mil millones de pesos! que se “esfumaron”. Silvano Aureoles Conejo (en serio, es su segundo apellido), goberladrón de Michoacán, todavía cometió la pifia de pedir a los migrantes que votaran por Joe Biden, situación por la que recibió una severa reprimenda de la secretaria de gobernación por andarse entrometiendo en asuntos de política exterior que no le competen. Este tipo, represor de estudiantes, maestros y campesinos, llegó al gobierno de Michoacán como candidato de ese cadáver insepulto denominado PRD, pero todo el mundo sabe que quien lo impulsó al cargo, además del narcotráfico, fue el priista Manlio Fabio Beltrones.
TODOS ELLOS LE HAN FALTADO AL RESPETO AL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA Y EN REALIDAD LO QUE PRETENDEN ES HACERLE LA “MANITA DE PUERCO” para sacar dinero. Tristemente porque lo único que obtuvieron fue que López Obrador los exhibiera diciendo que no les debe nada, que todo lo que constitucionalmente les toca les ha sido entregado. José Ignacio Peralta, gobernador de Colima, ha recibido 4 mil 737 millones de pesos en participaciones federales este año; Miguel Ángel Riquelme, de Nayarit, recibió 6 mil 46 millones de pesos; Martín Orozco, de Aguascalientes, este año recibió 7 mil 117 millones de pesos ; José Rosas Aispuro, de Durango, 8 mil 449 millones; Miguel Ángel Riquelme, de Coahuila, recibió 14 mil 926 millones de pesos; Javier Corral, de Chihuahua, recibió 19 mil 611; Silvano Aureoles, de Michoacán, recibió 20 mil 429 millones; Francisco García Cabeza de Baca, de Tamaulipas, recibió 20 mil 331 millones de pesos; Diego Sinhue, de Guanajuato, recibió 28 mil 163 millones; Jaime Rodríguez “El Bronco”, gobernador de Nuevo León, recibió 30 mil 622 millones, mientras que Enrique Alfaro, de Jalisco, recibió 42 mil 565 millones de pesos.
Y ESTÁN VERDADERAMENTE ANGUSTIADOS. JAVIER CORRAL, GOBERNADOR DE CHIHUAHUA YA ANUNCIÓ QUE EN SU ENTIDAD YA NO HAY CAPACIDAD HOSPITALARIA y que la ocupación de camas ya supera el 90 por ciento. La entidad ya regresó al semáforo rojo. Lo mismo ocurre en el caso de Durango, donde José Rosas Aispuro ya decretó un conjunto de medidas para hacer frente al rebrote de COVID-19, que incluyen el semáforo rojo, toque de queda durante la noche, cierre de establecimientos y prohibición de venta de alcohol. No tienen cara que dar, cuando fueron críticos virulentos de las medidas de sanidad propuestas por el Consejo General de Salud del gobierno federal, dadas a conocer por el subsecretario Hugo López Gatell, al que han desprestigiado de la forma más vil y cobarde. Alfaro ya tiene al pueblo a las puertas del palacio de gobierno en Jalisco, exigiéndole cuentas claras de lo que ha robado y que se largue ya. Pronto ocurrirá con los demás, eso es seguro.

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