
Miércoles 21 de octubre de 2020.
LA “INFORMACIÓN” LLEGÓ RÁPIDAMENTE: EL PRI ARRASÓ EN COAHUILA Y VA GANANDO EN HIDALGO. HABÍA URGENCIA POR DAR A CONOCER TAN ROTUNDO “TRIUNFO”, exactamente como cuando el ladrón o el asesino se alejan lo más rápido posible del lugar de los hechos, para evitar ser sorprendido con las “in fraganti”. El gerente en turno o “líder” nacional del PRI no tardó en salir “a cuadro” en los medios televisivos, cantando “el regreso del PRI”, tan esperado, tan anhelado por la mayor parte de los medios masivos de comunicación, que al día siguiente le dieron las “ocho columnas”, contribuyendo más a la “INFODEMIA” que padecemos desde que Andrés Manuel llegó a la presidencia y les quitó sus privilegios (y los “chayos”).
LORENZO CÓRDOVA Y CIRO MURAYAMA, A NOMBRE DEL INSTITUTO NACIONAL DE ELECCIONES, TAMBIÉN SALIERON A DECLARAR CON DESCARO la misma noche del domingo 18 de octubre, que había sido un proceso limpio, tranquilo, sin incidentes que lamentar, otro triunfo de la democracia. También les urgía dar el “descontón” en pleno rostro a la opinión pública nacional, para que se aturdiera y no pudiera pensar, mientras la “COMENTOCRACIA” manoteaba y vociferaba diciendo que MORENA, el partido del presidente, había caído víctima de sus “pleitos internos”, que no había funcionado el “efecto Obrador” y que la ciudadanía “ya estaba harta de los ambiciosos de poder incrustados en el partido de la Cuarta Transformación”.
PERO LA INFORMACIÓN, A CUENTA GOTAS, IBA LLEGANDO DE TODOS LOS RINCONES DE LAS DOS ENTIDADES QUE ÉSTE DOMINGO TUVIERON ELECCIONES. En Hidalgo, grupos de la delincuencia organizada se paseaban en Pachuca, a plena luz del día y armados con metralletas, anduvieron amedrentando a la población para que no saliera a votar y también lo hicieron en amplias zonas donde hay electorado morenista. Hubo quema de urnas, reparto de tarjetas y mucho dinero en efectivo para la compra descarada del voto (200, 500 y hasta 1,000 pesos por voto, llegaron a cotizar en la bolsa de valores de la ignominia); también se suprimieron casillas o se suspendió la votación muy temprano, menudearon las amenazas y hubo hasta golpes y secuestros, para robarse las 84 alcaldías. ¡Se lució el gobernador priista Omar Fayad Meneses!
EN COAHUILA, EL OTRO DESVERGONZADO GOBERNADOR IMPUESTO A BILLETAZOS POR EL PRI EN 2016, MIGUEL ÁNGEL RIQUELME, TAMBIÉN “SE ESTRENÓ” como dirían las abuelas y anduvo como “coyote en gallinero”, haciendo de las suyas para robarse los 16 distritos electorales, utilizando todas las malas artes de la cultura priista: relleno de urnas (embarazadas), falsificación de actas, acarreo de votantes, ratón loco, operación tamal, compra descarada y sucia del voto. Pero al mismo tiempo, tanto en Hidalgo como en Coahuila, utilizaron lo mismo a la policía preventiva que a grupos de choque o de “la maña”, para detener e intimidar a los militantes de Morena, incluso hubo “levantones” de morenistas para inhibir el voto.
MUY UFANO, ALEJANDRO MORENO (“ALITO”), LÍDER NACIONAL DEL PRI, DECLARARÍA CON EL PECHO ERGUIDO Y LA MIRADA PETULANTE: “GANAMOS por lo menos 32 municipios de hidalgo, incluida la capital Pachuca y la totalidad de diputados locales de Coahuila ¡el PRI está de regreso!” Pero resulta que la participación fue bajísima: 39 por ciento en Coahuila y 48.6 en Hidalgo. A estas elecciones que no van acompañadas de elección de gobernador, de Presidente de la República o de diputados federales (son 300 distritos en todo el país), como las que viviremos el primero de junio del año próximo 2021, se les llama “huérfanas”, porque están aisladas, hay poca publicidad y concitan poco interés del electorado.
EN MORENA HIZO FALTA MUCHA OPERACIÓN POLÍTICA PUES DESDE LA ELECCIÓN DE 2018 NO HUBO TRABAJO, NI SIQUIERA UNA CAMPAÑA DE AFILIACIÓN ni de reestructuración de los comités Estatales, Distritales o Municipales, mucho menos seccionales. A la hora de postular candidatos se desataron las pasiones y faltó una atinada conducción política del proceso, que además atendiera la creación de una estructura electoral poderosa, que impidiera la consumación del escandaloso fraude electoral que estamos viendo, que por lo menos documentara los atropellos para impugnar o de plano anular la elección. No hubo nada de eso, ni siquiera los recursos económicos suficientes para impulsar una campaña decente. También hay que ser autocríticos.
ADICIONALMENTE SE DEJARON LAS MANOS LIBRES AL “GRUPO UNIVERSIDAD”, MEJOR CONOCIDO COMO “LA SOSA NOSTRA”, PARA IMPONER CANDIDATOS en todos los partidos, Morena incluido. Esto a pesar de que su líder Gerardo Sosa Castelán, está en la cárcel, luego de la investigación que realizara Santiago Nieto de la Unidad de Inteligencia Financiera de los fondos ilegales recibidos en el patronato de la UAEH (configuran el delito de lavado de dinero por más de 58 millones de pesos). Nacido como un grupo porril para sojuzgar a los estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, pronto escaló sus actividades violentas hacia la política y el narcotráfico, situación documentada por el extinto periodista Miguel Ángel Granados Chapa. Ahora “La Sosa Nostra” postuló candidatos por el PRI, por el PAN y otros partidos.
EL TRIBUNAL ELECTORAL DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN Y EL INSTITUTO NACIONAL ELECTORAL, SABÍAN EL DAÑO QUE LE HACÍAN AL PARTIDO MORENA. Desde poner en jaque su estructura, destituyendo e imponiendo dirigentes, para sembrar las condiciones que propiciaran la división de sus liderazgos y después, con una “encuesta”, elegir supuestamente al azar al presidente y secretaria general, suplantando la voluntad soberana de los militantes. Más aún, mentes perversas al fin, todavía se les ocurrió convocar a elecciones en plena pandemia de COVID-19. La ola de contagios es todavía impredecible, pero será de la plena responsabilidad de Lorenzo Córdova. Los mapaches del PRIANRD se desataron sabedores que no había vigilancia, es decir, con impunidad total.
Y LES FUE MUY BIEN EN HIDALGO, DONDE HASTA EL CADÁVER INSEPULTO QUE TODAVÍA USURPA LA FRANQUICIA LLAMADA PRD “GANÓ” 7 MUNICIPIOS, uno más que MORENA, el PT se llevó 4, el PVEM (ecoloco) también se llevó 3, Nueva Alianza 5, el PAN “ganó” 5 y el PES se llevó 5 también. Bueno, hasta un independiente ganó su municipio. Fue un reparto milagroso, resucita muertos porque, eso sí, como buen priista, Omar Fayad sabe repartir y a manos llenas. Las coaliciones también obtuvieron algo: PAN-PRD (clásica alianza), se llevó 6. PT-PVEM-MORENA y NA, se llevaron 5. Total, que solamente así “El Árabe” pudo robarse 32 municipios de los grandes, entre ellos la capital. ¡Sí señor, el PRI está de regreso!
PERO LAS COSAS YA NO SON COMO ANTES, EN EL CONGRESO DE LA UNIÓN SE REFORMÓ EL CÓDIGO PENAL Y AHORA LOS DELITOS ELECTORALES AMERITAN PRISION preventiva, ya no alcanzan fianza. Si las cosas marchan como se debe en la Fiscalía General de la República y los representantes de MORENA aportan las pruebas necesarias, no tardaremos en ver pasar el desfile de políticos y funcionarios de los gobiernos de Hidalgo y Coahuila rumbo a la cárcel, donde purgarán las penas a las que se han hecho acreedores como cínicos y vulgares delincuentes electorales. El problema es que la próxima semana llega un nuevo dirigente nacional y que Alfonso Ramírez Cuellar ya se va…

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