OPINIÓN: EL REGAÑO A MORENA

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EL REGAÑO FUE COMO UN BALDE DE AGUA FRÍA PARA TODAS LAS DIRIGENCIAS DE MORENA, EN PLENA CONMEMORACIÓN DEL 52 ANIVERSARIO DEL DOS DE OCTUBRE DE 1968. El presidente Andrés Manuel López Obrador “cayó” en la provocación de un reportero, enviado a la conferencia “mañanera” por canal de YouTube “Sin Censura”, de Vicente Serrano. Este es acaso el más influyente en el ámbito de las redes sociales (aunque hay muchísimos más), pues cuenta con más de 1 millón 400 mil suscriptores, cantidad de lectores que no reunirían, ni juntos, los medios de comunicación empresariales, opositores a la Cuarta Transformación. “Lo voy a decir nada más por esta ocasión, dejo la investidura (presidencial): los dirigentes de Morena, de mi partido… aunque yo tengo licencia…no sé cuánto tiempo llevan sin resolver lo de la de dirigencia y enfrascados en pleitos, más de un año”, aseveró el mandatario.

Y ES QUE, EFECTIVAMENTE, LUEGO DE QUE ANDRÉS MANUEL ASUMIÓ LA CANDIDATURA A LA PRESIDENCIA, TUVO QUE DEJAR LA DIRIGENCIA DE MORENA en manos de la Secretaria General Yeidckol Polevnsky, misma que no hizo nada por reestructurar al partido dado que muchos dirigentes fueron llamados a integrarse al gobierno federal. Tampoco hizo nada por depurar e incrementar el padrón de militantes, atentos al hecho de que cientos de miles solicitaban ya su afiliación al partido triunfador de las elecciones de 2018. Mucho menos trabajó para darle organicidad al partido, luego de la inexistencia de dirigencias formales en los comités seccionales, municipales, distritales y estatales. Tampoco hubo cuentas claras de los recursos, ahora si enormes. No se atendió al partido, en resumen.

Y TODO ESO FUE APROVECHADO POR LOS ENEMIGOS DE FUERA, PERO TAMBIÉN POR LOS DE ADENTRO, PARA TORPEDAR AL PARTIDO CON DEMANDAS DE TODA ÍNDOLE ante las autoridades electorales. Y el presidente, a pesar de mantener su “sana distancia”, porque él no se confunde y sabe que ahora gobierna para todos los mexicanos, no solamente para la militancia de un partido, tuvo que mandarles un mensaje muy fuerte a los “candidatos” a la dirigencia que habrá de ser “electa” mediante un extraño método de encuestas organizadas por el Instituto Nacional Electoral, en cumplimiento de una orden dictada por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Les reclamó que ya llevan más de un año en el proceso de renovación y debido a los pleitos de facciones, no se ha podido llevar a cabo la elección interna. 

MÁS AÚN, LES ECHÓ EN CARA QUE SI EN LAS ENCUESTAS SE LE PREGUNTA A LA GENTE PORQUÉ PARTIDO VOTARÍA, LA RESPUESTA ES POR MORENA. “O sea, es mucho pueblo para tan pocos dirigentes –les dijo-, con todo respeto, porque no hay dirección, hay un desbarajuste. Sin embargo, el pueblo tiene otra idea. Ojalá y los dirigentes estén a la altura del pueblo, eso sería mejor. Pero también ¿por qué lo digo? que no estén pensando en que son dispensables, insustituibles. Sí creo que se tienen que poner por delante las causas que se defienden, no los intereses personales por legítimos que sean. Un partido político, cualquiera, si no tiene principios, si no tiene ideales, si no piensa en el pueblo, por luchar por causas justas, no es más que una franquicia para que ambiciosos vulgares se encaramen en puestos públicos solo para su provecho, ya sea en lo político porque desean ostentar poder, o provecho económico. Entonces eso no ayuda a ningún partido”.

“NO SE DEBE LUCHAR POR CARGOS, SINO POR IDEALES, POR PRINCIPIOS Y QUIEN NO LO HAGA DE ESTA MANERA ES UN CONVENENCIERO, ARRIBISTA Y OPORTUNISTA”, les dijo el Presidente, para luego agregar: “incluso buscar que se consiga un ideal. A veces hay campañas para elegir a dirigentes y no se alcanza a entender qué proponen para la transformación de México, qué proponen para que haya justicia, para acabar con la corrupción, para acabar con la impunidad… No es que yo quiera ser dirigente porque así trasciendo en lo personal, lo importante es pensar en los demás. Si no hay amor al prójimo no se es buen dirigente. El individualista, el egoísta, el que le da la espalda al que sufre, no es un buen político, es un convenenciero, un arribista, un oportunista y ya basta de eso”. Insistió en que México está en una nueva etapa y el motor de este cambio, es el pueblo mexicano.

LA LECCIÓN DE ÉTICA Y POLÍTICA NO HABÍA TERMINADO, PUES TODAVÍA LES DIJO QUE “ESTAMOS EN UNA ETAPA NUEVA, afortunadamente es la gente la que está empujando la transformación. Lo dije hace unos días y lo repito, que el motor del cambio es el pueblo. Que no se confundan los dirigentes, es el pueblo el que manda, el que decide y no nos podemos desprender de eso. Es lo fundamental, no puede haber divorcio entre gobernantes y el pueblo. No es –solamente-, para Morena, es en general este punto de vista de que ya al carajo con el oportunismo, con la antigua forma de hacer política de que me voy a “colar” y no me importa el pueblo, no hablan con la gente, no recogen los sentimientos del pueblo porque traen el esquema antiguo, el viejo molde que hay que terminar de romper”.

“LA POLÍTICA NO DEBE SER RELACIONES PÚBLICAS. SE DEBE DE TOMAR EN CUENTA AL PUEBLO. La Política debe hacerse con principios, con mística, con amor al pueblo. No una lucha personalizada sin ideales, eso es puro pragmatismo con discursos vacíos”. Y la frase brutal, contundente, quedaría flotando desde este sábado 2 de octubre, emergida desde el Palacio Nacional donde se impulsa la Cuarta Transformación, en el 52 aniversario de la monstruosa matanza de Tlatelolco, perpetrada por un régimen que aún no se resigna a morir y que suelta coletazos como dinosaurio herido de muerte: “es mucho pueblo para tan pocos dirigentes”. Nos vemos en la próxima Confrontación Política…

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