25 abril, 2026

Reporteros en Movimiento

Información sin censura

IMG-20200608-WA0228

XAVIER SANDOVAL QUINTERO

9:57 horas

Texcoco, Méx.- A más de tres meses de huelga en la Universidad Autónoma de Chapingo (UACH), en lugar de verse algunos visos de acuerdo que termine con este problema, día a día la polarización entre autoridades universitarias e integrantes del Sindicato de Trabajadores de la Universidad Autónoma Chapingo (STUACH) aumenta y la solución en breve se ve poco probable.

Una huelga que prácticamente se ha mantenido en el olvido, ya que la sociedad se preocupa más por conservar su salud, sumado a que en todo el país no hay clases presenciales, por lo que la afectación a más de 10 mil alumnos, la mitad aproximadamente de trabajadores administrativos y académicos e investigadores, así como afectaciones a una decena de centros de investigación en diversos estados del país, que se mantienen detenidos por esta huelga.
Sin embargo, al interior de la UACH, el Rector, José Solís Ramírez se confronta de manera directa con el sindicato y sus más de 1900 agremiados, ya que en lugar de resolver la huelga, ahora las autoridades universitarias «judicializan» está lucha laboral, al implicar a un trabajador administrativo en «amenazas de muerte» a un estudiante, en un hecho registrado en redes sociales, todo ello en lugar de realizar propuestas «serías», a decir del STUACH, para resolver el conflicto laboral que lleva ya más de tres meses al haber iniciado este movimiento huelguístico el pasado 6 de marzo.
En documentos, el STUACH señala que nunca ha apostado por la violencia e incluso como ejemplo señala que durante su primer emplazamiento a huelga, se tuvo que aplazar debido a que horas antes de iniciar la huelga del STUACH, cientos de estudiantes tomaron las instalaciones de la institución de educación superior, por lo cual, señala el documento, con el fin de evitar confrontaciones, el STUACH pospuso su huelga.
Sin embargo, días después «como su supieran lo que iba a pasar» los estudiantes dejaron el paro estudiantil, los trabajadores, votaron por colocar sus banderas rojinegras, lo que realizaron el pasado 6 de marzo, pero ya sin la presión estudiantil, que días después se retiraron, ya que el gobierno federal decretó la suspensión de clases en todos los niveles a nivel nacional.
Hoy, la rectoría a través de su departamento jurídico indica que está en curso la investigación para determinar la sansión en contra de este trabajador, el cual dice el comunicado, ya tienen identificado de manera plena y en dónde el STUACH se defiende al señalar que siempre ha estado a favor del diálogo y en contra de la violencia e incluso indica que cada quien debe ser responsable de sus actos.
Además, en otro acto que el STUACH define como ilegal, es que a pesar de estar la Universidad en huelga, desde hace tiempo muchos estudiantes reciben clases en línea, lo que algunos trabajadores califican como traición por parte de los catedráticos, pero que el STUACH lo define como ilegal, por la cual también han pedido ante las autoridades, que esto se suspenda, ya que una huelga es precisamente detener las actividades universitarias lo que en Chapingo no sucede.
Entre otras acciones, como también el hecho de que en los comunicados oficiales de la UACH, prácticamente la huelga ni siquiera se toma en cuenta y sólo indica que todo volverá a la normalidad, cuando las autoridades de salud así lo determinen y el H. Consejo Universitario defina el nuevo calendario escolar de la Universidad, como si nada pasara y en otro acto de provocación, según los trabajadores.
Ante ello y, después de dos reuniones la semana pasada para tratar de resolver la huelga y en dónde el STUACH dice que a las autoridades y en especial al Rector, José Solís Ramírez no le interesa resolver la huelga, se espera que esté martes decenas de trabajadores del STUACH vayan por la mañana al Palacio Nacional, haber si son escuchados por el Presidente, Andrés Manuel López Obrador, ya que estos trabajadores -dicen-, son cien por ciento obradoristas y que hoy se sienten abandonados.
Cabe destacar que, a pesar del tiempo los trabajadores señalan estar dispuestos a seguir luchando para mejorar sus condiciones laborales, en una huelga «fantasma», ya que ante el peligro del coronavirus, si en años anteriores era mínima la asistencia a las guardias, hoy con la emergencia sanitaria es todavía más notoria la falta de ir a cubrir sus guardias, en una huelga que la momento no se le ve solución alguna.

Descubre más desde Reporteros en Movimiento

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo