30 abril, 2026

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Por. Marcos Santiago.

18:45 hrs.

AMECAMECA, Edoméx, 20 de marzo 2020. – Ciudadanos de la región de Amecameca denunciaron el abuso de algunos policías estatales, quienes en un supuesto operativo contra motocicletas cometieron anomalías «fuera de lugar», como intento de extorsión a cambio de la libertad y golpes.

 

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Familiares y amigos de los detenidos y conductores de motocicletas explicaron que, el delito que les estaban imponiendo en la Fiscalía de Amecameca, eran por ataques a las vías de comunicación, aunque en realidad debía ser por falta de placas , casco, tarjeta de circulación, principalmente.
Uno de los casos fue el de Blanca Flor de 29 años de edad, una mujer que trabaja en cobranzas para mantener a su familia, para ellos se desplaza en una moto, para llegar con sus clientes; sin embargo, ella fue encerrada en las galeras durante 48 horas en la Fiscalía de Amecameca, por circular sin placas de circulación.

Otro caso es el de Beto, de 22 años, es un estudiante universitario que circulaba en su moto 2020, y por ir su novia, se le olvidó su casco de protección.

Una patrulla del estado de México detuvo por separado a Blanca Flor y a Beto cuando circulaban en sus motos por calles del municipio de Atlautla, a ambos le insinuaron que si daban dinero, los dejaban libres.

El joven reaccionó y le dijo a uno de los oficiales: «¿cómo te voy a dar 15 mil pesos si soy estudiante y trabajo para pagar mis estudios.

Pero los tres policías que los detuvieron, también reaccionaron y lo golpearon a el y a su novia que viajaba en la parte trasera de la moto.

El estudiante justificó que apenas tenía mes y medio de que había comprado su moto 2020 para desplazarse a la escuela, por ello no tenía placas.

Uno de los policías estatales lo acusó de que la moto tenía número de serie que correspondía a un auto.

«Eso no es verdad, la moto es nueva y ni es reconstruida para que me acusen de que que tiene número de serie de un auto».

Alberto pidió permiso para hablar vía telefónica con su madre y que ella llevara los documentos para comprobar que la moto era recién comprada.

El estudiante lo único que consiguió fue que lo golpearan, lo subieran a una patrulla y se lo llevarán a encerrar a las galeras de la Fiscalía de Amecameca, donde un ministerio público resolvería su situación jurídica.

A la novia la empujaron para evitar que se opusiera. Ella le habló de inmediato a la madre de Beto. «Suegra a Beto lo golpearon los estatales y se lo llevaron».

Asimismo, a Blanca Flor, la mujer que se desplazaba en moto para visitar a sus clientes, también se la llevaron detenida, no le dieron tiempo para comprobar la legalidad de su unidad y fue encerrada durante 48 horas.

Afueras de la Fiscalía de Amecameca se reunieron familiares y patrones de las personas que por algún motivo circulaban en moto con la falta de alguna documentación.

Algunos propietarios de las motos remitidas pagaban 10 mil o 15 mil pesos y se salían de inmediato.

Hasta donde se sabe, en la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) establecieron que sólo si hay un delito el ministerio público podía tener en galeras a una persona.

«La China» es madre del estudiante Beto que esperaba afuera de la Fiscalía de Amecameca que cumpla las 48 horas de encierro para que lo dejen libre, «Porqué se valen del uniforme para golpear a la gente si no es delincuente», expresó molesta por la agresividad de los policías estatales.

Ella logró conseguir los nombres de dos de los policías que dijeron llámarse Evodio Ríos García y Luis Calderón, aunque no consiguió el nombre del policía que más golpeó a su hijo.

Ella solo puso sacarle una foto al policía agresor, que se escondía en el interior de la Fiscalía de Amecameca.

A la Fiscalía de Amecameca seguían llegando motociclistas detenidos, los que podían pagar la cuota que les pedía el ministerio público, salían de inmediato.

«Están trayendo a muchos, ahí tienen a otra muchacha encerrada», comentó La China que veía con tristeza como algunos dueños de motos, entregaban dinero y se retiraban, mientras otros seguían encerrados.

En la Fiscalia de Amecameca había más familiares de los detenidos, pero se negaban a decir sus versiones por temor a represalias.

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