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3 diciembre, 2020

Información sin censura

TESTIMONIO DE UNA MEXICANA EN ESPAÑA DONDE EL COVID-19, OBLIGÓ A LAS AUTORIDADES A MULTAR A LOS QUE ANDEN EN LA CALLE

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XAVIER SANDOVAL QUINTERO

7:38 horas

Una mexicana, estudiante del Doctorado en el Instituto de Estudios e Investigación en América Latina con el tema: “Doctorado en América Latina y la Unión Europea”, en la Universidad de Alcalá en España, narra brevemente lo que vive de manera cotidiana en ese país, en el cual ahora tiene que estar encerrada, no tanto por “un motivo personal para cuidar su salud”, sino que ahora es por ley.
Con el propósito de estudiar su doctorado, después de haber estudiado la maestría también en esa misma universidad y egresada de la Universidad Autónoma del Estado de México, hoy esta encerrada en su departamento, de donde solamente puede salir por comida y en las noches, desde su ventana a grabar como muchos españoles; las melodías, cantos y aplausos a esos, como dice ella; “héroes sin capa”, médicos que luchan por salvar vidas.
A pesar de su soledad, se comunica a través las redes sociales y baja un poco esa soledad al entablar sus diálogos con estudiantes latinoamericanos de países como; Argentina, Colombia, Chile, dos mexicanos (ella, uno de ellos) y dos españoles, en donde fue de las primeras universidades cerradas, ya que dos doctores de otras facultades resultaron positivos en Coronavirus y ahora mucho más cuidado, ya que una de sus compañeras del doctorado, resultó positiva en esa enfermedad.
Y además de luchar por su salud, manda un mensaje a los mexicanos de tomar en cuenta lo que se está haciendo, con el fin de que no suceda lo que pasa en Italia, donde mueren cientos cada 24 horas y en España donde los contagios están dándose de forma exponencial y los muertos también crecen. Ahí va el relato, en donde ella de forma expresa pide omitir su nombre, ya qué para ella, eso no es importante, sino el mensaje que quiere compartir:IMG-20200318-WA0190
El inicio
Cuando comenzaron los primeros brotes en China por el virus del Coronavirus COVID-19, en todo el resto del mundo no imaginábamos que se pondría en jaque a los sistemas de salud y a los distintos gobiernos. El panorama que se creaba en diciembre del 2019, daba pauta al 2020 como un año próspero, en el que miles de eventos masivos tendrían eco ante el precedente mundo capitalista que traería consigo el movimiento económico al por mayor. Los tan deseados Juegos Olímpicos en Japón, algunos conciertos, numerosos festivales, afamados estrenos de cine y competitivas ligas deportivas eran ya por más esperados.
Enero del 2020 prometía estabilidad financiera en los cinco continentes, que, a lo largo del globo terráqueo, se buscaba no caer ante la crisis mal llamada “cuesta de enero”. Sin embargo, almacenes, supermercados y tiendas de ropa ponían toda serie de promociones y rebajas para amenizar el alza de precios y sacar de sus estantes los productos de temporada invernal. Así se vivía el inicio de año en España, todas las personas salían a comprar productos de oferta: abrigos, chamarras, suéteres… todo aquello que podían guardar para ser usado en estas ultimas semanas de invierno y en la siguiente temporada invernal. Las clases se reanudaban augurando un ciclo escolar tranquilo, con muchos proyectos y con muchas clases, ya que no habría recesos importantes hasta el mes de abril. Para esos momentos se llegó a escuchar lejanas noticias de oriente, en las cuales se hablaba de un virus que comenzaba a dejar muertos a su paso. Se leían en los periódicos la posibilidad de suspender la celebración del año chino y la suspensión de actividades en
aquel país, pero esto aún sonaba distante para que sucediera en Europa.
La cotidianeidad continuó los primeros días de febrero. Los desfiles que anunciaban el inicio del carnaval se celebraban en diversos puntos de España, Portugal y Francia. Así mismo, la numerosa población católica daba inicio a todas las actividades que marcaban el comienzo de una temporada de suma importancia para la fe cristiana: peregrinaciones, misas, procesiones, numerosos actos que conllevaban la meditación y la oración como preparativo para la próxima celebración de la semana santa. Italia cancelaba su popular y majestuoso carnaval en Venecia.IMG-20200318-WA0189
Para el día 22 del mes de febrero, las redes sociales ya anunciaban casos del COVID-19 en Italia. Los tweets y noticieros comenzaban a mostrar la preocupación de la Unión Europea ante la crisis sanitaria que se avecinaba. Poco después entenderíamos que esa alarma había sido desatada por el incremento abismal de contagios, ya que, de tener tres casos identificados, se detectaron 76 casos más en solo tres días, así mismo se estaba anunciado el deceso de personas producto de la enfermedad.
En España se continuaba con actividades al aire libre y un sin numero de eventos, en los que participaban chicos y grandes, anunciando el final del mes de febrero y la próxima llegada de la primavera, estación del año que traía consigo el tan anhelado calor que combate los sinuosos fríos del viejo continente. Así se mantenía la calma y la gente comenzaba a hacer planes para los meses de marzo y abril.

El nudo
La primera semana de marzo seguía dando noticias de Italia, la suspensión de actividades y el comienzo de mirar hacia dentro de España.
La información se expandía como dinamita, un hombre que había muerto a mediados de febrero, y que se había creído que su deceso fue producto de neumonía, daba positivo al Coronavirus. La gente empezaba a estar inquieta al ver que la situación sanitaria en Italia no mejoraba, si no que cada día empeoraba más, y que, junto a este país, se estaban sumando más países de la Unión Europea: Francia y Alemania.
Los periódicos y los noticieros día a día comenzaban a dar un mayor numero de cifras referente a los casos confirmados con COVID-19. El numero total de personas infectadas en España pasó de 66, el primero de marzo, a 1,204 el nueve de marzo. Ese mismo día, por la noche, se hizo público el comunicado que daba el decreto de suspensión por 15 días de todas las actividades escolares que conllevaran la concentración de personas en Madrid, es decir, quedaban suspendidas las clases presenciales en todos los niveles educativos, así como conciertos, obras de teatro, exposiciones, festivales y cine. Sin embargo, las instituciones educativas permanecerían abiertas, ya que los docentes y trabajadores debían continuar laborando, así como seguirían las investigaciones y actividades que no concentraran a gran cantidad de la población. Este anuncio causo una gran histeria.
Para la una de la tarde del día martes diez de marzo los estantes de los súper mercados de Alcalá de Henares, y diversas ciudades pertenecientes a la comunidad autónoma de Madrid, se encontraban vacíos. Las compras de pánico hacían estragos ante una inminente cuarentena.
Poco a poco se fueron suspendiendo las actividades, sin embargo, numerosas personas habían optado por salir del centro del país ibérico y concentrarse en playas u otros destinos nacionales, haciendo uso de sus segundas residencias, buscando alejarse de la capital española que había sido decretada como “sitio donde se concentran los contagios”.
Para el día 14 de marzo se paralizó por completo España tras el anuncio del presidente Pedro Sánchez, quien declaro estado de alarma en todo el país, ya que, era evidente la situación sanitaria compleja que se enfrentaba. Ese día se contabilizaban 5,753 casos confirmados de Coronavirus en el país. Así mismo, se restringía la estadía fuera de casa, se anunciaba el cierre de todo establecimiento distinto a: alimentación, estancos (tabaco), peluquerías, lavanderías y farmacias. De igual manera, se invitaba a las empresas a mandar a sus empleados a casa para que estos trabajaran desde su hogar. Ese día de silencio y confusión fue roto a las 10 de la noche, las personas salían a su balcón, o se asomaban a la ventana, para aplaudir por cinco minutos a todos aquellos héroes sin capa: médicos, enfermeras, policías, almacenistas, cajeras y un sinfín de personas que no pueden quedarse en casa y que combatían al coronavirus desde su trinchera.

El desenlace
Las cifras de contagio producto del COVID-19 continuaron incrementándose, la gente no permanecía en casa. En ese momento, las redes sociales fueron invadidas por las frases: #QuédateEnCasa #YoMeQuedoEnCasa, un movimiento social que buscaba frenar la imprudencia de la gente que continuaba saliendo de casa para pasear, para disfrutar de las avenidas solitarias y para llevar a sus hijos a los parques. Esta situación hizo que el gobierno tuviera que implementar multas y la medida de vigilancia policial, en la cual la guardia civil tenía el derecho y la obligación de llevar a sus domicilios a toda persona que se encontrara en la calle, así mismo pasar con un megáfono para solicitar la colaboración ciudadana ante esta medida. Aunado a ello diversas personas han optado por mantenerse alerta y gritarle, desde la ventana, a la gente que transita las avenidas exigiéndoles que permanezcan en sus casas. El ánimo de estar encerrados por la salud continua y todos los días a las 8 de la noche la población española sale a sus ventanas y balcones para continuar con los aplausos a los héroes sin capa.
No se tiene claro el final del túnel de esta contingencia sanitaria en España, el incremento desmesurado de la detección de casos en todo el país ha llegado a los 13,716 personas que han dado positivo al Coronavirus, y 598 personas que han fallecido por este virus al día 18 de marzo de 2020. Las medidas son claras: salir de casa solo por cuestiones indispensables (médico y alimentación), tener el menor contacto con la gente, lavar las manos de manera constante y tocar en menor medida el rostro.
A lo que podemos agregar el mantener una actitud calmada ante esta contingencia sanitaria que esta permeando a todos los países a nivel mundial. Sin duda alguna el panorama no es alentador para los próximos días, ya que aún no se ha logrado controlar el número de contagios, y las vacunas que se tienen aún se encuentran en fase experimental. Por lo que solo resta decir: ¡Fuerza! Ante esta desventurada situación.
Finalmente hay que referirnos a todos los otros países que afortunadamente no tienen esta problemática, y en especial a aquellos países que ya están presentando casos: en sus manos esta tomar la decisión de acatar las medidas sanitarias para el control de este virus, que sí bien sabemos las personas que somos originarias de América Latina, tenemos muchas más infecciones y enfermedades que generan mayor número de muertes, sin embargo, este virus es de una mayor facilidad de contagio, ya que hay un gran número de personas asintomáticas, que, con solo hablar, toser o estornudar cerca de ti pueden contagiarte. Agregado a ello, médicos han señalado que entre mayor número de contacto se tiene con personas contagiadas por el virus, el sistema inmunológico se va debilitando en mayor medida, por ello es que se han presentado casos de fallecidos entre jóvenes y adultos.

(Fuente de las cifras de contagios por el COVID-19: Ministerio de Sanidad)
FOTOS DE LA UNIVERSIDAD DE ÁLCALA, PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD DONDE SE ENTREGA EL PREMIO CERVANTES.
FOTOS DE LAS COMPRA DE PÁNICO EN ÁLCALA DE HENARES.
VIDEO DE APLAUSOS A LOS MEDICOS Y DEMÁS “HÉROES SIN CAPA”.

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