26 abril, 2026

Reporteros en Movimiento

Información sin censura

06e58bfd-dda6-4de8-a3a4-8c38520af974.jpg

14:30 horas. CDMX. 20 de marzo de 2019. Durante la mesa de diálogo «Educación y Recursos Humanos para la Ciencia y la Tecnología», que se llevó a cabo durante la segunda jornada del Conversatorio para el análisis del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación, en la Cámara de Diputados, hubo un punto en el que los investigadores coincidieron: es fundamental promover políticas, programas y estrategias para una educación con pensamiento crítico.

Al respecto, el presidente de la Fundación para el Conocimiento y Cultura Digital, Erik Huesca, dijo que no es posible que haya divulgación científica si antes no existen humanos con capacidad crítica.

Por su parte, la doctora Alma Xóchitl Herrera Márquez, investigadora de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señaló que se trata no sólo de tener un mayor acceso a la información sino de promover esquemas inteligentes para distribuir socialmente el conocimiento.

El investigador Henry Rafael Pintado, del Instituto de Comunicación Política y Gobierno, aconsejó dejar de lado los paradigmas de ideología de izquierda y derecha al momento de armar una política científica, así como tomar en cuenta  que la política pública en ciencia y tecnología sea transversal integrando a adolescentes entre 12 y 14 años en su proceso de diseño y evaluación.

Por otra parte, María de Lourdes Patiño, presidenta de la Sociedad Mexicana para la Divulgación de la Ciencia y la Técnica (SOMEDICYT) sugirió que además de  incluir a la divulgación en el Programa Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación (PECiTI) convendría tener un plan nacional específico en divulgación  que se base en un diagnóstico de la situación actual en cultura científica del país.

En este sentido, el doctor Domingo Alberto Vital Díaz, Coordinador de Humanidades de la UNAM, aconsejó mejorar los presupuestos de las instituciones de educación superior que han demostrado gran solidez, ya que la riqueza de las naciones se encuentra en una fórmula muy sencilla: recursos humanos más recursos económicos por organización, por lo que hay que apoyar más al sector académico.

Y para poder garantizar una ley que tome en cuenta la educación y el pensamiento crítico y libre, es crucial evitar los monopolios de la ciencia. “Sugerimos a la cámara de diputados y senadores que la mejor manera de tener una buena política de ciencia y tecnología es evitar lo único que detiene a la ciencia: el dogma, y que una sola persona determine lo que hay que hacer”, enfatizó Manuel Gil Antón, coordinador de la mesa e investigador del Centro de Estudios Sociológicos del Colegio de México (COLMEX).

En este sentido, la diputada María Guadalupe Edith Castañeda hizo un llamado a la comunidad para generar propuestas e iniciativas de ley, mientras que la diputada María Eugenia Hernández Pérez anunció que ya se presentó formalmente la reforma a nivel constitucional del artículo 47 de la ley general de educación para que incluya el término “educación científica” e impulsar así la educación científica, laica, popular, gratuita, inclusiva, solidaria y enfocada en impulsar el bienestar social en todos los niveles.

En su turno, el doctor Miguel García, presidente de la Red Mexicana de Talleristas de Ciencia Recreación en Cadena, dijo que “la ciencia es una actividad que atañe a los científicos pero que atañe también a la sociedad (y por ello es importante que las personas) entiendan que sus intereses, preocupaciones y necesidades también son trascendentes”.

Una de las propuestas enfocadas a este objetivo emergió del maestro Gerardo Ibarra, presidente del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Museos y Centros de Ciencia y Tecnología (AMMCCYT).

A su vez, el doctor César Hugo Hernández, de la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) sugirió que las instituciones que realizan investigación científica abran sus puertas con cierta regularidad para fomentar la ciencia y para divulgar los trabajos que ahí se hacen, así como continuar con los eventos de las olimpiadas en los diferentes tipos de ciencia, con los veranos de investigación y los programas Delfín que acercan estudiantes a dichos centros.

Al momento de educar para la ciencia, el tema de género resulta fundamental. “Hay que transformar las representaciones sociales que se tienen sobre la ciencia y la tecnología, fomentando representaciones sociales positivas sobre la participación de las mujeres”, dijo Raquel Güereca Torres, de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) campus Lerma.

“En México no basta con echarle ganas a la difusión del conocimiento científico, hay que construir políticas públicas eficientes y muy serias” concluyó el investigador Hugo Casanova, del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación de la UNAM.

 

Descubre más desde Reporteros en Movimiento

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo