
Iván Chávez, Presidente de Ciudadanos Uniformados AC.
Cada Presidente de México a lo largo de la historia ha implementado políticas de seguridad pública en aras de recuperar la gobernabilidad nacional, desde matanzas a sangre fría con guantes blancos hasta pactos con los cárteles del crimen o amnistía.
Cuando se habla de seguridad pública todos dicen ser expertos y proponen depurar a las corporaciones con evaluaciones a modo, escuchan a organizaciones civiles que viven del erario público, le dan cargas insostenibles a los policías sin la debida capacitación, les piden arriesgar la vida por doscientos pesos diarios, los humillan y denigran con malas condiciones laborales y por si fuera poco les cambian el nombre a la Institución o el color al uniforme creyendo que con escudos nuevos van a generar conciencias nuevas.
Pero, cuando escuchan al policía de calle en el Congreso o en Palacio Nacional? La respuesta es Nunca.
Ahora, Andrés López y su equipo de trabajo nos traen la propuesta de la Guardia Nacional, una institución híbrida que no será militar ni civil, con funciones de policías pero regidos internamente por la Disciplina militar.
No podemos decir si es buena o mala la idea aún, pues para ello tendríamos que leer su Ley Orgánica y así conocer sus facultades y deberes.
Nosotros los policías, militares y marinos de la calle, que vivimos a diario la inseguridad y su combate debemos hoy más que nunca estar unidos y aprovechar esta experiencia para aprender unos de otros, compartiendo experiencias y hacer un frente común contra los enemigos de la paz, contra la corrupción, contra los delincuentes disfrazados de camaradas que tanto han dañado nuestras instituciones armadas con su ambición desmedida y el abuso de poder.
Veamos a la Guardia Nacional como una institución Federal que viene a coadyuvar con las tareas de Policía Federal, veamos a sus integrantes como compañeros a quienes les entran igual las balas, que también tienen familia que los espera en casa, como hermanos de armas. Dejemos a un lado las diferencias y entendamos que un Marino puede hacer y aprender a hacer lo mismo que hace un Policía Federal, procesar indicios igual que un Policía Estatal, llenar el IPH igual de bien que un Policía Municipal, dar seguridad perímetral igual que un Militar o preservar un inmueble igual que un Auxiliar o Bancario, ninguno es mejor o peor que otro. En todas las corporaciones hay buenos y malos, pero los buenos somos más y haremos lo necesario para recuperar la confianza de la Ciudadanía.
También los ciudadanos en general deben entender que ni el Presidente sólo, ni los Uniformados con toda la actitud positiva podremos recuperar la paz nacional si no nos estrechamos la mano y nos reconciliamos.
La Cuarta Transformación no debe ser un eslogan presidencial sino una actitud de compromiso de cada mexicano, seamos políticos, ciudadanos o guardianes del orden.
La paz se construye en sociedad.
Noviembre 2018.

muy cierto licenciado, todos se creen conocedores de un tema que durante casi cuatrocientos años se ha quedado rezagado, en el que los expertos, solo son eso, estudiosos de teorías y de proyectos en el papel, fuera de la realidad social y del saber trabajar, pues es muy raro el académico o el experto que alguna vez se haya formado en la linea de batalla, queremos regular profesiones, sin haber usado nunca un uniforme y sin saber realmente lo que es dar la cara de frente a la sociedad. en primer lugar la policía la deben dirigir policías, debe existir una meritocracia como en la mayoría de los países avanzados, no una imposición por dedazo y en la que se pone economistas, abogados, políticos profesionales o médicos a hacer labores en las que nunca tuvieron una trayectoria, caso contrario de países en donde para ser su titular tienen una marcada experiencia y han recorrido todo el escalafón y queda la satisfacción de hacer bien las cosas, por tanto y en primer lugar se requiere una autonomía que no tenga que agradecer nada a ningun politico y que vaya mas allá de planes sexenales o reformas orgánicas, en segundo lugar debe ser una institución con un profundo arraigo social en el que la educación del ciudadano comience por mostrar claramente que son los derechos y las obligaciones, por ello se requiere una verdadera educación cívica y del ciudadano, y en tercer lugar crear el servicio policial como una carrera de toda la vida que de alicientes a seguir en ella por vocación y espíritu de sacrificio, algo que en el siglo veinte se perdió y que lo mismo esta sucediendo dentro del ejercito y la armada. podria decir muchisimas cosas mas, pero continuaremos siendo una voz mas en el desierto del descaro y la vacuidad…..su compañero de armas Ernesto Salas