
Por: PEPE TOÑO
José Olascoaga, recorre todo el tianguis, parte del mercado pregunta por unos vasos de vidrio 50 pesos, unos tazones 60 pesos, mejor prefiere y finalmente va a la tienda y compra un pastelito –gansito- de 11 pesos como regalo a su mamá sólo traía 15 pesos y es que una rosa costaba 18 pesos, él de 10 años junto con su hermano Óscar de 12 se dedican a recolectar basura en calles del municipio de La Paz, van a la escuela primaria “Gregorio Torres Quintero”, quienes luego de salir ayudan a los trabajadores concesionados para la recolecta de basura.
Los días que no hay tianguis buscan donde poder trabajar para llevar dinero a su casa o para el gasto en la escuela carecen de becas escolares u otro tipo de ayuda para continuar con sus estudios básicos; en las tardes como están introduciendo drenaje en las calles del cerro de San Isidro se dedican a recolectar piedras para poder venderlas a los dueños de tiendas de materiales de construcción para obtener 200 pesos, se ayudan con una vieja carretilla y dejan de laborar al filo de las 9 de la noche.
Esta es una de las tantas historias de pequeños que se han quedado sin padre y tienen que ayudar en el gasto familiar, Óscar curso el sexto año y asegura tener que dejar la escuela para seguir ayudando a su hermano que va en cuarto año y a su madre para obtener dinero, su mamá se dedica a la venta de ropa y zapatos usados, a veces juntan dinero para comprar un poco de artículos de primera necesidad, su alimento se basa en arroz y frijoles, de vez en cuando huevo y toman té, la leche cuando les alcanza el dinero.
Los cinturones de pobreza en las que viven miles de familias de bajos recursos se debe a que los programas sociales se dan sólo a un sector de la población y aquellos que apoyan en los procesos electorales, la mayor parte de los beneficios como son salario rosa, becas, laptops, y otros beneficios están destinados para hijos de familias de aquellos que andan en “la política” o conocen como puedes obtener un programa, ello debido a que no llegan a los domicilios los manejan para captar el voto y simpatía hacia un aspirante.
El caso de José y Óscar es común verlo en varias casas de este territorio debido a la falta de apoyos gubernamentales que están siendo utilizados con el único fin para que sus padres los obtengan a cambio de inscribirse a los programas, los cuales nunca llegan y se quedan en una parte de la sociedad. La mala distribución de la riqueza que genera el municipio, el estado o la federación está bien definida que debe llegar a sólo un sector de la población.

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