14 mayo, 2026

Reporteros en Movimiento

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Por: PEPE TOÑO

Basta con ver la cara de los priistas en cualquier acto público, esas sonrisas compartidas, los abrazos entusiastas, están felices por fuera y tristes por dentro se les nota; saben que encuesta tras encuesta los colocan en tercer lugar en las preferencias electorales a nivel nacional incluso hay veces en que son más optimistas y aseguran estar en segundo lugar, saben que van a perder el control del gobierno federal, el PRI no revivirá, la gente cada día piensa en otra opción. El presidente de la república Enrique Peña Nieto se encuentra muy abajo en la confianza de los mexicanos.

A unos meses de terminar el sexenio de Peña Nieto ha perdido credibilidad lo cual ha llevado a que su partido esté a punto de dejar de gobernar el país y los estados donde habrá elecciones este próximo 1 de julio, la gente está enojada con el PRI y su presidente nacional. El incremento en los precios de la canasta básica, los feminicidios, el aumento en las gasolinas, asesinatos, aumento en el costo del peaje en autopistas, etc., son factores que han hecho un descontento nacional.

Para muchos mexicanos la salida del PRI del gobierno federal es una solución para mejorar la economía del país. Ahora hay que ver el régimen que quieren, lo que la gente ya no quiere es que el PRI y sus gobernantes sigan al frente de las administraciones federal y estatal. Tantas corruptelas, abuso de poder, saqueos a las arcas y más anomalías han sido el factor para que la gente rechace a los priistas que en cada evento se ven sonrientes por fuera y tristes por dentro.

Los priistas probablemente piensan que la corrupción no cuenta a la hora del voto, piensan que el enriquecimiento ilícito personal de los políticos es visto como una medalla de honor o como un premio a la astucia, los contratos millonarios a empresarios amigos o de los mismos políticos que han encontrado la forma de hacer dinero. Los priistas creen que el país es el mismo del cual se han aprovechado muchos políticos y que es posible ser corrupto y gobernar.

Hay que recordar que Peña Nieto en su momento llamó a Roberto Borge Angulo, ex gobernador de Quintana Roo de 2011 a 2016;  Javier Duarte ex gobernador de Veracruz y César Duarte ex mandatario estatal de Chihuahua como miembros de la nueva generación del PRI; hoy dos de ellos están presos y uno prófugo de la justicia. Según la gente y algunos políticos señalan que habrían de llamarlos los saqueadores priistas de los estados gobernados y que en la actualidad el Mandatario de la Nación no quiere ni saber de ellos.

Hay otros gobernador que acaban de terminar su mandato el año pasado y algunos ya están siendo llamados a rendir cuentas claras; también el mandatario actual de Chiapas, Manuel Velasco Coello, del PVEM, en alianza con el PRI ganaron ese estado y según el rechazo ir al Senado. La realidad es que hay mucha necesidad en Chiapas, poca inversión en obra pública y la que hay fue realizada por la federación, cuando había buena relación con Peña Nieto pero todo eso acabo.

El PRI y sus aliados están preocupados al ver que las preferencias del voto no les favorece y están en vísperas de perder las elecciones, todo ello debido a los gobernantes corruptos y que están involucrados en actos indebidos que les redituaron grandes ganancias de dinero al estar en el poder. El PRI deberá estar pensando en dejar perder la presidencia de la república y buscar escaños en los congresos para tratar de ser una oposición que tenga voz y voto, para no estar esperanzado en que seguirán manejando los destinos de un país que ha sido saqueado.

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