24 junio, 2026

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VÍDEO DEL CARTEL DE TLÁHUAC EN UNA CALLE DE CHALCO

JUAN LÁZARO SANTIAGO

De risa “la guerra sucia” que se desarrolló en contra del municipio de Texcoco, para que de alguna manera denostar la cuna de la aspirante de Morena al gobierno del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez (con posibilidad de ganar) con la supuesta presencia de un grupo de narcos que lanzó miles de volantes desde un helicóptero.

El público lector sabe que el verdadero Narco no contrata un helicóptero para amenazar, ni deja huellas para que sea rastreado por las corporaciones policiacas y mucho menos se exhibe desde el aire en una feria como la del Caballo en Texcoco, donde hay cientos de visitantes que por curiosidad toman fotos y vídeos.

El verdadero Narco deja mensajes en descabezados, ejecutados o mantas en puentes peatonales, como es costumbre en todo el país.

El verdadero Narco se mueve con armas de largo alcance, camionetas blindadas y protección de las corporaciones policíacas como ocurre con el Cártel de Tláhuac que tiene bajo su control municipio como Chalco y Valle de Chalco.

Además, de que tenía infiltrada a la fiscalía de Amecameca. Ese es el verdadero Narco.

Apenas el 24 de marzo de 2017, el fiscal mexiquense, Alejandro Gómez, dio a conocer la captura de cuatro integrantes del Cártel de Tláhuac en el municipio de Valle de Chalco, pero nada dijo de la infiltración de este cartel a su fiscalía de Amecameca y de su comandante que pidió licencia temporal por tener entre sus filas a esos personajes.

El Cártel de Tláhuac se mueve con facilidad en Chalco y Valle de Chalco, como lo prueba un vídeo en poder de este reportero.

Los grupos criminales se mueve con mucha facilidad en todo el Estado de México a pesar de las llamadas Bases de Operaciones Mixtas (BOM), se matan entre sí en municipios como Tecámac, Los Reyes La Paz, Ecatepec, Tlalnepantla, Naucalpan, Toluca, Ixtapaluca, en el Valle de México, así como en Toluca y el sur mexiquense.

Ya sean de los Zetas, Cártel del Golfo, el nuevo Cártel de Tláhuac, de la Familia Michoacana, los Templarios, El Cártel de Jalisco Nueva Generación o pequeños grupos que siguen en sus negocios de la venta, tráfico y control de plazas grandes y chicas.

El 10 de abril de 2017 apareció una manta de un grupo delincuencial que revelaba que comandantes de la policía ministerial trabajan para un tal Pedro Martínez “El Carnes”.

La manta fue colgada en el puente peatonal de la avenida Uno y avenida Central, dentro del territorio de Nezahualcóyotl, pero los comandantes mencionados operan en Ecatepec y Tultitlán.

Lo qué pasó hace una semana en Texcoco, fue un “show” de algún grupo político que quiso atraer la vista de los medios de comunicación en pleno proceso electoral.

Pero ¿quién tiene el interés y el dinero para armar todo ese “show” ?

A principios de abril se difundió un vídeo en YouTube de la quema de un vehículo en el puente peatonal que está frente a la Feria Internacional del Caballo en Texcoco, con una supuesta manta de esa “familia unida”, pero el vídeo no trascendió.

Lo que el patronato de la Feria desmintió puntualmente.

Por ello, días después se contrató el helicóptero para lanzar los panfletos en la cabecera municipal de Texcoco y en las instalaciones de la Feria Internacional del Caballo.

Los interesados en ese “show” mediático lograron su objetivo: atraer la mirada de los medios de comunicación hacía Texcoco.

Pero en realidad en Texcoco no se mueve un cártel, se mueven narcomenudistas, empleados de grupos criminales interesados en dominar otras plazas más importantes como Ecatepec o Tecámac.

Durante unos 20 años, Texcoco tuvo su propio distribuidor local de drogas, ampliamente conocido como “El Retazo con Hueso”. Se llamaba Jaime Quintero.

Jaime Quintero invitó a trabajar con él a Fernando Arévalo Ponce “El Coreano” originario de la cabecera municipal de Texcoco.

“El Retazo con Hueso” vendía cocaína y fue detenido, así como recluido en el penal de Almoloya de Juárez. Posteriormente, salió libre y regresó a sus actividades en su natal Texcoco.

Sin embargo, “El Coreano” ya dominaba la venta de droga al menudeo en Texcoco y hubo conflictos entre ambos.

Fernando Arévalo Ponce, quien fue detenido en enero de 2012 por el entonces procurador Ricardo Castillo, confesó que él asesino a Jaime Quintero por el control de la venta de la droga al menudeo.

Además, confesó que había estado preso en el penal de la Perla en 1990 y salió libre en el 95.

“El Coreano” también eliminó a sus contrincantes en el narcomenudeo y de alguna manera se convirtió en el enlace de la Familia Michoacana en Texcoco.

Pero él nunca formó un cártel propio, sino era empleado de uno de las organizaciones  criminales más fuertes del país. Obvio, tenía enemigos porque el negocio de las drogas es uno de los más lucrativos del país.

Fernando Arévalo tenía a su propia banda local cuyos integrantes eran: El Oso, El Jarocho, El Carnitas y El Mota.

Vendían su productos en los Oxxos, esquinas de las parroquias, calles o en puntos claves. Su clientela era local y conocida.

Así como “El Coreano” asesinó a Jaime Quintero “El Retazo con Hueso”, también acabó con la vida de “El Guerrero”, otro que le disputó la venta al menudeo de la droga en Texcoco.

Mató a “El Guerrero” porque le había dejado un mensaje en unos descabezados, diciéndole: “Sigues tu Coreano”.

“El Coreano” fue reclutado por “La Perica” -un izquierdo de la policía federal- para la Familia Michoacana, quien también termino muerto en Texcoco.

Este delincuente a pesar de haber sido detenido por Ricardo Castillo en el 2012 y de haber confesado al menos cuatro homicidios, así como la venta de enervantes, salió libre de un penal del Estado de México, para seguir con sus ilícitas actividades en Texcoco. Extraña la justicia mexiquense.

Pero como en todo, “El Coreano” tenía sus propios enemigos que lo mataron el pasado primero de abril de 2017 y su cuerpo abandonado en la cajuela de un auto que fue dejado en el puente de San Felipe, sobre la carretera Texcoco-Lechería.

Ahí terminó su historia e inició el de otro delincuente aún no identificado pero que nada tiene que ver con esa llamada “familia unida” que dejó caer desde un helicóptero propaganda negra sobre Texcoco, sino con el control de la venta de droga al menudeo en las calles Texcocanas.

PARA EL ARCHIVO…

Hasta el momento, no existe antecedentes de un grupo criminal de “altos vuelos” que  tenga su centro de operaciones en Texcoco, los que venden la droga a consumidores locales, son simples empleados.

Y por cierto, todo los años, grupos de extorsionadores tienen en la mira a la Feria Internacional del Caballo en Texcoco, pero está cuenta con un blindaje militar y de otras corporaciones policiacas, así como vigilancia privada.

En marzo del 2015, Un grupo de los Zetas llegó a la feria Texcocana para intimidar a los organizadores y extorsionarlos.

Llegaron vestidos de militares y en una unidad clonada, armados hasta los dientes y algunos de ellos, en un auto Camaro color rojo.

Sin embargo, los organizadores de la feria no se dejaron intimidar e hicieron la denuncia pública.

Un día después una de los tripulantes del auto Camaro rojo fue detenido en la Ciudad de México, precisamente por manejar ese auto que tenía reporte de robo.

Esa fue la última vez de que un grupo de extorsionadores intentó doblegar a los organizadores de la feria del caballo, ya que ahora, las instalaciones están súper vigiladas.

Así que usted amigo lector haga sus propias conclusiones sobre lo que ocurrió la semana pasada con el “show” del helicóptero y a quienes beneficia en este proceso electoral.

 

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